sábado, 2 de abril de 2016

Símiles y comparaciones

El símil o comparación es un recurso literario muy habitual que consiste en establecer una relación entre un término real (A) y otro término imaginario (B). 

Se parece mucho a la metáfora pero, para distinguirlas, vamos a considerar que comparación consiste en unir los dos términos (ambos presentes), normalmente mediante un nexo comparativo ("como", "cual"...).

Aquí tienes algunos ejemplos de la web Ejemplosde.org:


  • Se reía como un niño.
  • Sus ojos son azules como el mar.
  • Se cayó al suelo cual saco de papas.
  • Sus rizos eran dorados como el sol de verano.
  • El niño era rápido como la luz.
  • La luna es como una uña gigante.


  • Sin embargo, aunque no aparezca el nexo, podemos considerar símiles o comparaciones todas aquellas relaciones en las que aparecen claramente los dos términos (Término Real= A y Término Imaginario=B). Por ejemplo, en algunas de las célebres greguerías de Ramón Gómez de la Serna:
     
    La T es el martillo del abecedario
    La Q es un gato que perdió la cabeza
    La jirafa es una grúa que come hierba
    El olivo es el espejo del alba
    Las pasas son uvas octogenarias
    Cuando el armario está abierto parece que toda la casa bosteza
    Abrir un paraguas es como disparar contra la lluvia

    Otro ejemplo claro de uso de símiles o comparaciones lo encontramos en este "Poema al fútbol"

    Otro ejemplo claro es esta canción construida a base de comparaciones amorosas:


    Existen diferentes versiones de este clásico compuesto por Manuel Alejandro. También se puede rescatar esta de Niños Mutantes:
     

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