sábado, 2 de enero de 2016

Entrevista a Antonio Agredano IV (De profesión, héroe contemporáneo)


Hola, Antonio, un placer poder charlar contigo. Esperemos que te sientas a gusto en la entrevista y pasemos un buen rato. Después de haber conocido tu relación con el fútbol, literatura, música, etc… Vamos a pasar a hablar más sobre tu vida personal.   

-Hemos visto en tu biografía de twitter que pone que eres “escritor y mierdas de esas”,pero, realmente,¿quién es Antonio Agredano?
Es casi una pregunta filosófica. Ese dicho horrible que es “Aprendiz de todo, maestro de nada” me representa estupendamente. Soy escritor porque escribo bien. Pero no hay ningún papel que lo diga. No hay título para tener talento. Los otros papeles no los tengo: jamás acabé ninguna carrera. ¿Quién es Antonio Agredano? Un ciudadano ejemplar, un buen escritor y un hijo aseado.


-Vivías en Córdoba hasta hace poco ¿Como es tu relación con ella?¿La echas de menos?
No echo de menos Córdoba. No echo de menos los lugares. Echo de menos a las personas.  A mi familia, a mi hermana, que aún están en Córdoba. A amigos que dejé en Fernán Núñez o Málaga. Pero no extraño a las piedras ni extraño los bares. Hay de todo en todos sitios. La gente que mira atrás deja de mirar hacia adelante. Probad a hacerlo en una bicicleta: conducid mirando atrás. Verás qué piña.

- Hemos oído que acabas de venir a Sevilla, ¿qué opinión tienes sobre la ciudad? ¿Qué opinas sobre la gente de aquí? ¿Notas algún cambio respecto a dónde vivías antes?     
Conozco Sevilla. Tengo familia aquí y venía a menudo. Es una gran ciudad. Como Málaga. No he notado la diferencia. Salvo el mar, claro. Y el frío. Aunque me acostumbraré. Me acostumbro a todo. Decía Piaget que la inteligencia es la capacidad de adaptación al medio. Yo debo ser un hombre muy inteligente. Siempre me termino habituando a los sitios, a sus costumbres. Llevo eso de Machado “donde hay vino, bebo vino; donde no hay vino, agua fresca” hasta las últimas consecuencias.
                                                                        
-¿Como ves la situación actual en España respecto a la música?
Mal. Todo. No España, el mundo. El pirateo lo ha destrozado todo. No se valora el trabajo de los creadores. El dinero se pierde en el camino. Si no se compran discos (o mp3, o vinilos, lo que sea) jamás se paga al creador. Los conciertos son una fuente de financiación pero no puede ser la única: al final, lo que quedan son las canciones. Siempre ha sido. Pero ahora hacer canciones no tiene precio. ¿Cómo se hacen? ¿Cómo se graban? ¿Quién paga los discos, los micrófonos, los instrumentos? Es un momento caótico y todos hemos contribuido a que así sea.

-Sabemos que en tu libro “En lo mudable” hablas sobre tus relaciones, ¿qué tal tu situación actual?
Feliz. Con Eme, la última chica que sale en En Lo Mudable.

-¿Te gustaría poder casarte en algún futuro?
El matrimonio es un contrato civil. Es decir, si la pregunta es: ¿Querrías alguna vez firmar un contrato civil con una mujer (u hombre) que garantice vuestros derechos sucesorios y económicos? La respuesta es sí.

Si la pregunta va por ese lado romántico del matrimonio: no. Es decir, me da exactamente igual estar casado o no. No creo que sea necesario para disfrutar del amor en su más amplio espectro. Ya disfruto de una relación de forma magnífica sin papeles de por medio. Salvo la lista de la compra, claro, que es casi como un documento oficial.

- Hemos entrado varias veces en tu Twitter, y hemos podido observar que antes tenias la cuenta en modo privada, y has vuelto a cambiarla a público. ¿A que es debido esta acción?, ¿Has tenido alguna vez algún problema con las redes sociales? ¿Qué opinas de ellas?

Las redes sociales apestan. Estamos cediendo gratis nuestra intimidad, nuestro talento, nuestros gustos y tiempo a gigantes económicos que especulan con ellas como Facebook y Twitter. Por otro lado: se conoce a gente, entretienen y son divertidas. Pero creo que el precio es muy alto. Algún día las cerraré para siempre. Igual que dejaré de beber. 
Lo cierro porque mi cuenta es muy personal, digo muchas barbaridades, y mi trabajo (en una ONG de Sevilla muy seria y comprometida) no creo que sea compatible con alguna de las bromas que hago. No por el espíritu de la broma, sino por su mala interpretación.

¿Qué esperas del futuro? 
Ojalá algún día tener una hija muy guapa, un matrimonio estable y una casa acogedora. De momento, tengo una novia guapa y una casa muy fría. Pero estoy en el camino. La búsqueda de toda persona es sólo una: la felicidad. Cualquier otra cosa es accesoria. Y quiero ser feliz con lo que tengo. Sin más.

¿Qué te ha parecido la entrevista? ¿Crees que merecemos buena nota?  
Todo lo que no sea un diez me parecerá una injusticia. Decídselo a Víctor de mi parte.                                       
                                                 
Muchísimas gracias por permitirnos poder hablar este rato sobre tus obras y, en este caso, tu vida personal. Un placer y que te vaya bien.





No hay comentarios:

Publicar un comentario