miércoles, 17 de marzo de 2021

TALLER DE CARPE DIEM: "Que prosigue el poderoso drama y tú puedes contribuir con un verso"...

1-¿CUÁL SERÁ TU VERSO?

El músico Pau Donés (Jarabe de Palo) decidió despedirse de la vida (pública y privada) de dos formas: con  un documental con Jordi Évole y con su último single y videoclip, en una canción en la que afrontaba su próxima muerte de forma optimista e invitando a todos a sentirse agradecidos y a disfrutar de las cosas buenas de la existencia. 

Es decir, se trata de un perfecto ejemplo de CARPE DIEM.

 


Como bien sabes, el "carpe diem" es un tópico literario (es decir, una forma de entender la vida habitul en los poemas). En latín significa "aprovecha el día" (aunque sería más natural traducirlo por "aprovecha el momento") y, además de un tatuaje muy común, es un tópico literario (es decir, una forma de entender el mundo muy habitual en distintos autores, épocas y estilos de la literatura) que consiste en animar al lector a que se centre en disfrutar del presente... antes de que sea demasiado tarde.

Vamos a realizar nuestra propia exaltación del presente, recordando, como escribió Antonio Machado que "HOY ES SIEMPRE TODAVÍA" y que nadie, jamás, podrá robarnos este momento.

La exaltación del presente viene desde pasados lejanos... pero aún presentes

Esto es lo más bello que dijo el hombre de Quios:
“Cual la generación de las hojas, así es la vida de los               
                                                                       hombres”.
Pocos mortales, en efecto, acogen en su oído este verso

y lo depositan en su pecho. Pues queda en cada uno la
                                                                        esperanza
que en el corazón de los jóvenes arraiga.
Mientras conserva un mortal la flor muy deseable de la

                                                                          juventud,

tiene un ánimo ligero y piensa en muchos desatinos.

Porque no recela que ha de envejecer y morir

ni, al estar sano, tiene preocupación por la fatiga.
Necios quienes tienen tal estado de mente y desconocen
cuán corto es el tiempo de la juventud y el vivir
de los hombres. Pero tú apréndelo, y hasta el fin de tu vida
atrévete a gozar de los bienes que el vivir te depara.
                                             Simónides de Amorgos, 1 (29D)



Uno de los carpe diem más célebres de la literatura es esta oda de Horacio:
  
ODAS 1,  11
Tu ne quaesieris (scire nefas) quem mihi,
quem tibi finem di dederint, Leuconoe,
nec Babylonios temptaris numeros.
Vt melius, quidquid erit, pati!
seu pluris hiemes, seu tribuit Iuppiter
ultimam, quae nunc oppositis debilitat
pumicibus mare Tyrrhenum: sapias,
uina liques et spatio breui
spem longam reseces. Dum loquimur,
fugerit inuida aetas: carpe diem,
quam minimum credula postero.
No pretendas saber, pues no está permitido,
el fin que a mí y a ti, Leucónoe,
nos tienen asignados los dioses,
ni consultes los números babilónicos.
Mejor será aceptar lo que venga,
ya sean muchos los inviernos que Júpiter
te conceda, o sea éste el último,
el que ahora hace que el mar Tirreno
rompa contra los opuestos cantiles.
No seas loca, filtra tus vinos
y adapta al breve espacio de tu vida
una esperanza larga.
Mientras hablamos, huye el tiempo envidioso.
Vive el día de hoy. Captúralo.
No fíes del incierto mañana.
HORACIO


También se hizo muy famoso, sobre todo a partir de su inclusión en la película El Club de los poetas muertos, este de Walt Whitman:

Carpe Diem! Aprovecha el día
no dejes que termine sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber alimentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar al mundo.

Porque pase lo que pase, nuestra esencia está intacta.
Somos seres humanos llenos de pasión.
La vida es desierto y es oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos enseña,
nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.

Aunque el viento sopla en contra, la poderosa obra continúa,
tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar, porque sólo en sueños
puede ser libre el hombre.

No caigas en el peor de los errores, el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes. Huye.

«Emito mi alarido por los techos de este mundo»
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples,
se puede hacer poesía bella sobre las pequeñas cosas.

No traiciones tus creencias.
Todos necesitamos aceptación.
Pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta el pánico que provoca tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridades.
Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea
con orgullo y sin miedo.

Aprende de quienes pueden enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron,
de nuestros «poetas muertos»,
te ayudarán a caminar por la vida.
La sociedad de hoy somos nosotros,
«los poetas vivos»,

no permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas.

Walt Whitman


En estos tiempos de fake news son habituales las atribuciones falsas que se propagan rápidamente por la red. Por ejemplo este texto titulado “Instantes” o “Momentos”- depende de las versiones- atribuido erróneamente al escritor argentino Jorge Luis Borges, y que viene circulando masivamente (con variantes) a través de compilaciones poco contrastadas o de láminas o powerpoints en cadenas de correo electrónico. Lo curiosos sobre este texto es que su primera versión conocida fue publicada en octubre de 1953 por la conocida revista Reader's Digest; aquí apareció con el título "If I had My Life to Live over", estaba escrito en prosa y firmado por el estadounidense Don Herold.

INSTANTES
Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.

Como hemos estudiado, los poetas cambian pero los tópicos permanecen y creemos que son dos grandes ejemplos estos poemas de Ben Clark:

A mi hija

Tras la lectura del poema «If»
escrito por Rudyard Kipling a su hijo.

Si tuviera la llave de tu corazón,
te diría:

No dejes que nadie se considere superior a ti,
y mucho menos si se trata de un hombre.
Conserva siempre tu dignidad.
No olvides que es su buen trabajo
lo que hace digna a una persona.
Ten tu oficio, para no depender de nadie.

No te fíes del poder: te utilizará.
Estate al lado de los que menos tienen.
Sé ingenua, los más sencillos sueños han cambiado el mundo.
En cualquier caso, ten en cuenta
que la más hermosa idea no tiene sentido
si para llevarla a cabo hay que reprimir a alguien.

Si hallara las palabras apropiadas,
te diría:

Deja vivir,
cada cual tiene sus opiniones y sus vivencias,
respétalas aunque te parezcan contrarias a ti.
Ayuda a quien lo necesite,
abre tu casa al extraño sin dudarlo.

Respeta a los incrédulos y a los creyentes
y respeta su fe.

Cuida tu lengua.
Piensa que no es solo nuestra,
que es un tesoro
que pertenece a todos.

Si encontrara el momento oportuno,
te diría:

No pienses nunca que no hay nada que hacer,
casi siempre hay alguna salida.
Y si no la hubiera, acéptalo así.
A veces, también perdiendo se gana.
Acepta la vida, así como la muerte.
Comprender la muerte
es el más difícil de nuestros quehaceres.

No cierres la puerta al placer y a la felicidad.
Ama siempre a la persona.
La piel siempre crece hermosa,
sea de un hombre o de una mujer.
Cumple tus caprichos.

Si tuviera el valor para hacerlo,
te diría:

Si lo deseas, sé madre,
tus niños te enseñarán a ser humilde.
Y si no los tuvieras, goza de la vida en su plenitud.

Ama los bosques y las ciudades.
Permanece abierta a todas las críticas, sin prejuicios.
Si tienes miedo, acepta tu miedo.
Si estás triste, estate triste.
No tenemos por qué estar siempre
felices ni ser siempre valientes.
Oye a quien tengas a tu lado.
Oye a los jóvenes, oye a los ancianos.

Querida hija:

Muéstrate tal como eres.
Di lo que piensas, aunque
disgustes a tu prójimo. aprende de los errores.
No temas hacer mal las cosas.
Quien lo hace todo bien es altivo y ciego.
Busca la belleza de los días que pasan.
Profundamente, pero sin prisa.
Aprende a alargar el tiempo,
poniendo atención a las cosas pequeñas.
Haz tu camino, tú eres el centro.
Intenta cumplir tus sueños, y no dejes
que nadie te los estropee.

Por último: no hagas caso de los consejos,
y mucho menos de los míos.

Para mí uno de los ejemplos más útiles para un TALLER DE CARPEDIEMIZAR LA VIDA es esta canción de Joaquín Sabina, que nos recuerda que LA LÍRICA ES SUBJETIVIDAD al realizar su propia lista de motivos para NO cortarse las venas.

Podemos tomarlo como referencia a la hora de enumerar de forma más o menos caótica, incluso mediante ESCRITURA AUTOMÁTICA, nuestros particulares motivos para seguir viviendo y disfrutando de la vida:


Siempre habrá motivos para sonreír
y, si no los hay, los inventamos.

La vida es un córner en el descuento:
aprovecha cualquier rechace.

Porque volverán las sonrisas
Canta, ríe, sueña, que hoy es Nochebuena


Cuando tengamos unos cuantos motivos individuales, los uniremos mediante un CADÁVER EXQUISITO...



...Tranquilidad, el cádaver exquisito es una técnica de creación surrealista que consiste en escribir un poema colaborativo uniendo versos de diferentes autores de de manera azarosa...

...aunque, en nuestro caso, vamos a hacer una leve trampa de SURREALISMO RACIONAL y, tras escuchar la primera versión, vamos a intentar ordenarlos de forma que mejoremos INCLUSO la primera versión.

miércoles, 3 de febrero de 2021

Perífrasis verbales





 

Nosotros solamente tenermos que ser capaces de distinguirlas para hacer el análisis sintáctico de forma correcta. Es decir, os vale con practicar con los ejercicos de este enlace y de las oraciones que vayamos mandando.


domingo, 31 de enero de 2021

MEMENTO MORI

"MEMENTO MORI" es un tópico literario (es decir, una forma de entender la vida o mirar el mundo muy habitual en los textos literarios) que consiste en expresar una especie de recordatorio de la llegada ineludible de la muerte. De hecho, podría traducirse como "recuerda que has de morir" o "recuerda que morirás". 

Este momento se puede encarar de formas muy diversas. Resulta curiosa la mezcla de serenidad y desafío que encontramos en el último disco publicado por el cantautor y poeta Leonard Cohen:


Quien tuvo más que presene el momento de su muerte fue David Bowie. Quien fuera una estrella en los 60, 70, 80 y 90 había decidido pasar a un retiro voluntario. Sólo salió de él para "despedirse" con dos discos, el segundo salió a la venta justo el día de su último cumpleaños y un día antes de fallecer.


En este vídeo encontrarás explicados sus símbolos e imágenes:

De forma más general, cotidiana y humorística, trata también la llegada de la muerte Luis Prado en su último videoclip:



Como sabes, en algunos países el tratamiento a la muerte no es tétrico, sino que se intenta encarar con humor (negro). Algo así encontrábamos en "Las danzas de la Muerte" de la literatura medieval y esa idea continúa muy presente en culturas como la mexicana (si has visto la magnífica película Coco, sabrás a qué me refiero). Es lo que encontramos en esta canción de Ariel Rot dedicada a "La Huesuda" (apelativo entre cariñoso y despectivo dirigido a la Muerte):


El "memento mori", igual que sucede con el resto de tópicos estudiados, ha estado presente desde la Antigüedad al momento presente, aunque con diferentes enfoques. Como prueba, veremos a continuación un poema de Catulo y una canción del grupo No Me Pises Que llevo Chanclas con cierta similitud:

POEMA III
Llorad Venus y Cupidos,
y cuantos hombres seáis sensibles a la belleza.
el gorrión de mi amiga ha muerto,
el gorrión, delicias de mi amiga,
al que amaba más que a sus ojos;
(,,,)
Ahora él va por un camino tenebroso,
al lugar de donde dicen que nadie vuelve.
Pero malditas seáis, malditas tinieblas
del Orco, que devoráis todo lo bello;
tan bello gorrión me habéis arrebatado.
¡Oh qué desgracia! ¡Oh pobrecillo gorrión!
Ahora, por tu causa, los ojitos de mi amiga
enrojecen hinchados por el llanto. (CATULO)

Como bien sabes, la muerte, al igual que el amor, la amistad o la crítica social, es uno de los asuntos más importantes en la vida y, por tanto, es uno de los temas de los más habituales en las obras literarias, que no dejan de ser reflejo de nuestro paso por la vida.
Así, vamos a ver un ejemplo del tópico "memento mori" en manifestaciones artísticas aparentemente tan lejanas como un romance de la lírica popular medieval y, a continuación, en la canción de un grupo punk:

ROMANCE DEL ENAMORADO Y LA MUERTE

Un sueño soñaba anoche,

soñito del alma mía,

soñaba con mis amores

que en mis brazos los tenía.

Vi entrar señora tan blanca

muy más que la nieve fría.

―¿Por dónde has entrado, amor?

¿Cómo has entrado, mi vida?

Las puertas están cerradas,

ventanas y celosías.

―No soy el amor, amante:

la Muerte que Dios te envía.

―¡Ay, Muerte tan rigurosa,

déjame vivir un día!

―Un día no puede ser,

una hora tienes de vida.

Muy de prisa se calzaba,

más de prisa se vestía;

ya se va para la calle,

en donde su amor vivía.

―¡Ábreme la puerta, blanca,

ábreme la puerta niña!

―¿Cómo te podré yo abrir

si la ocasión no es venida?

Mi padre no fue al palacio,

mi madre no está dormida.

―Si no me abres esta noche,

ya no me abrirás querida;

la Muerte me está buscando,

junto a ti vida sería.

―Vete bajo la ventana

donde labraba y cosía,

te echaré cordón de seda

para que subas arriba,

y si el cordón no alcanzare

mis trenzas añadiría.

La fina seda se rompe;

la Muerte que allí venía:

―Vamos, el enamorado,

que la hora ya está cumplida.

(ANÓNIMO)

O, en el otro extremo (la "alta cultura"), encontramos el tópico "Memento mori" en un soneto del principal representantes del culto culteranismo:


De la brevedad engañosa de la vida

Menos solicitó veloz saeta 

destinada señal que mordió aguda; 

agonal carro por la arena muda 

no coronó con más silencio meta


que presurosa corre, que secreta 

a su fin nuestra edad. A quien lo duda, 

fiera que sea de razón desnuda, 

cada Sol repetido es un cometa.


¿Confiésalo Cartago y tú lo ignoras? 

Peligro corres, Licio, si porfías 

en seguir sombras y abrazar engaños


Mal te perdonarán a ti los las horas, 

las horas que limando están los días, 

los días que royendo están los años

(Luis de Góngora y Argote)


Su archienemigo Francisco de Quevedo también parece sentir cerca la muerte al escribir uno de sus poemas más conocidos:


MIRÉ LOS MUROS DE LA PATRIA MÍA Miré los muros de la patria mía, si un tiempo fuertes ya desmoronados, de la carrera de la edad cansados, por quien caduca ya su valentía. Salíme al campo: vi que el sol bebía los arroyos del hielo desatados, y del monte quejosos los ganados, que con sombras hurtó su luz al día. Entré en mi casa: vi que amancillada de anciana habitación era despojos; mi báculo más corvo y menos fuerte; Vencida de la edad sentí mi espada. Y no hallé cosa en que poner los ojos que no fuese recuerdo de la muerte.


Incluso, encontramos referencias a este tópico en uno de los más célebres sonetos de amor:


Como has podido comprobar, el "memento mori" no tiene por qué ser el único tópico presente en un poema y puede aparecer junto a otros (normalmente, hace buena pareja con el "tempus fugit" o el "ubi sunt?" pero, buscando el contraste, puede también aparecer para resaltar el "carpe diem").

EPITAFIO FRENTE A UN ESPEJO
Dura ha de ser la vida para ti,
que a una extraña honradez sacrificaste tus creencias,
para ti, cuya única certidumbre es tu recuerdo
y por ello, tu más aciaga tumba.

Dura ha de ser la vida, cuando los años pasen
y destruyan al fin la ilusa patria de tu adolescencia,
cuando veas, igual que hoy, este fantasma
que tiempo atrás te consoló con su belleza.

Cuando el amor como un vestido ajado
no pueda proteger tu tristeza
y motivo de burla, de piedad o de asombro,
a los ojos más puros sólo sea.

Duro ha de ser para tu cuerpo ver morir el deseo,
la juventud, todo aquello que fuiste,
y buscar sin pasión tu reposo
en la sorda ternura de lo débil,
en la gris destrucción que alguna vez amaste.

«Es la ley de la vida», dicen viejos estériles,
«y nada sino Dios puede cambiarlo», repiten,
a la luz de la noche, lentas sombras inútiles.

Dura ha de ser la vida, tú que amaste el mundo,
que con una mirada o una suave caricia soñaste poseerlo,
cuando la absurda farsa que tú tanto conoces
no esté más adornada con lo efímero y bello.

Dura ha de ser la vida hasta el instante
en que veles tu memoria en este espejo:
tus labios fríos no tendrán ya refugio
y en tus manos vacías abrazarás la muerte.

De A través del tiempo (Juan Luis Panero)


miércoles, 20 de enero de 2021

LOPE DE VEGA: la "tercera vía" del clasicismo barroco

 

Lope de Vega es uno de los autores más importantes del Siglo de Oro y, por tanto, de toda la literatura española y universal.

En esta entrada estudiaremos su faceta como autor teatral, donde renueva para siempre el teatro español marcando una huella profundísima en los autores posteriores.

Sin embargo, en este caso vamos a centrarnos en su producción lírica.


UN SONETO ME MANDA HACER VIOLANTE…

Un soneto me manda hacer Violante

que en mi vida me he visto en tanto aprieto;

catorce versos dicen que es soneto;

burla burlando van los tres delante.


Yo pensé que no hallara consonante,

y estoy a la mitad de otro cuarteto;

mas si me veo en el primer terceto,

no hay cosa en los cuartetos que me espante.


Por el primer terceto voy entrando,

y parece que entré con pie derecho,

pues fin con este verso le voy dando.


Ya estoy en el segundo, y aun sospecho

que voy los trece versos acabando;

contad si son catorce, y está hecho.

DESMAYARSE, ATREVERSE…

Desmayarse, atreverse, estar furioso,

áspero, tierno, liberal, esquivo,

alentado, mortal, difunto, vivo,

leal, traidor, cobarde y animoso;


no hallar fuera del bien centro y reposo,

mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,

enojado, valiente, fugitivo,

satisfecho, ofendido, receloso;


huir el rostro al claro desengaño,

beber veneno por licor süave,

olvidar el provecho, amar el daño;


creer que un cielo en un infierno cabe,

dar la vida y el alma a un desengaño;

esto es amor, quien lo probó lo sabe.

IR Y QUEDARSE Y CON QUEDAR PARTIRSE

Ir y quedarse, y con quedar partirse,

partir sin alma y ir con alma ajena,

oír la dulce voz de una sirena

y no poder del árbol desasirse;


arder como la vela y consumirse

haciendo torres sobre tierna arena;

caer de un cielo, y ser demonio en pena,

y de serlo jamás arrepentirse;


hablar entre las mudas soledades,

pedir pues resta sobre fe paciencia,

y lo que es temporal llamar eterno;


creer sospechas y negar verdades,

es lo que llaman en el mundo ausencia,

fuego en el alma, y en la vida infierno.

DULCE DESDÉN, SI EL DAÑO QUE ME HACES

Dulce desdén, si el daño que me haces

de la suerte que sabes te agradezco,

qué haré si un bien de tu rigor merezco,

pues sólo con el mal me satisfaces.


No son mis esperanzas pertinaces

por quien los males de tu bien padezco

sino la gloria de saber que ofrezco

alma y amor de tu rigor capaces.


Dame algún bien, aunque con él me prives

de padecer por ti, pues por ti muero

si a cuenta dél mis lágrimas recibes.


Mas ¿cómo me darás el bien que espero?,

si en darme males tan escaso vives

que ¡apenas tengo cuantos males quiero!

Como ves, Lope de Vega es uno de los grandes maestros en el arte del soneto. El soneto, recuerda, es un poema estrófico que España importa del Renacimiento italiano y que alcanza su auge y esplendor durante el siglo de oro.

Consiste en 14 versos endecasílabos repartidos en dos cuartetos y dos tercetos. Tiene rima consonante (propia de la poesía culta) y su esquema métrico es ABBA, ABBA (los tercetos varían).

Como has podido comprobar, su estructura externa (en dos cuartetos y tercetos) plantea la posiblidad de desarrollar efectivas estructuras internas (desplegando normalmente la introducción o descripción al principio y la conclusión o tesis al final).

Sin embargo, los autores del Barroco no solo escriben sonetos, sino también otras estrofas propias de la poesía culta como la lira, la silva...

Y, no lo olvidemos, se produce un resurgimiento de la poesía de raíz popular mediante el uso de sextillas o, sobre todo, romances. 

Como bien sabes, el romance es el poema estrófico más característico de la poesia popular. Consiste en una tirada (número indeterminado) de versos octosílabos que riman los pares en asonante mientras quedan los impares libres.

A MIS SOLEDADES VOY, DE MIS SOLEDADES VENGO

A mis soledades voy.

De mi soledades vengo,

porque para andar conmigo

me bastan mis pensamientos.


¡No sé qué, tiene la aldea

donde vivo y donde muero,

que con venir de mí mismo

no puedo venir más lejos!


Ni estoy bien ni mal conmigo;

mas dice mi entendimiento

que un hombre que todo es alma

está cautivo en su cuerpo.


Entiendo lo que me basta,

y solamente no entiendo

cómo se sufre a sí mismo

un ignorante soberbio.


De cuantas cosas me cansan,

fácilmente me defiendo;

pero no puedo guardarme

de los peligros de un necio.


Él dirá que yo lo soy,

pero con falso argumento;

que humildad y necedad

no caben en un sujeto.


La diferencia conozco,

porque en él y en mí contemplo,

su locura en su arrogancia,

mi humildad en su desprecio.


O sabe naturaleza

más que supo en otro tiempo,

o tantos que nacen sabios

es porque lo dicen ellos.

(...)

No puede durar el mundo,

Porque dicen, y lo creo,

que suena a vidrio quebrado

y que ha de romperse presto.


Señales son del juicio

ver que todos le perdemos,

unos por carta de más,

otros por carta de menos.


Dijeron que antiguamente

se fue la verdad al cielo:

tal la pusieron los hombres

que desde entonces no ha vuelto.


En dos edades vivimos

los propios y los ajenos,

la de plata los extraños,

y la de cobre los nuestros.


¿A quién no dará cuidado,

si es español verdadero,

ver los hombres a lo antiguo

y el valor a lo moderno?

(...)

Con esta envidia que digo,

y lo que paso en silencio,

a mis soledades voy,

de mis soledades vengo.


AL DESPRENDIMIENTO DE CRISTO Y LA VIRGEN.

Los dos más tiernos esposos,

los dos más tiernos amantes,

los mejores Madre e Hijo,

porque son Cristo y su Madre.


Tiernamente se despiden,

tanto, que en solo mirarse,

parece que entre los dos

se está repartiendo el cáliz.


Hijo, le dice la Virgen:

¡ Ay ¡ ¡ Si pudiera excusarte

de esta llorosa partida

que las entrañas me parte!

A morir vais, hijo mío,

por el hombre que criasteis,

que ofensas hechas a Dios,

sólo Dios las satisface.

No se dirá por el hombre:

quien tal hace que tal pague,

pues que vos pagáis por él

al precio de vuestra sangre.


Dejadme, dulce Jesús,

que mil veces os abrace,

porque me deis fortaleza


Aunque un Ángel me dejéis

no es posible consolarme,

que ausencia de un Hijo Dios

no puede suplicarla un Ángel.

Yo siento vuestros azotes

porque vuestra tierna carne,

como es hecha de la mía

hace también que me alcance (...).

AL ECCE-HOMO.

Pues el juez más lisonjero

que con su príncipe ha sido,

por interés de su gracia

y por no perder su oficio

En un balcón de su casa

azotado y escupido,

para que el pueblo le vea

puso al inocente Cristo.


Después de noche tan fiera

aparece el sol teñido

en sangre, y en vez de rayos

puntas de juncos marinos.

A las llagas de su cuerpo

pegado el rojo vestido,

que también se hiciera rojo

si fuera de blanco armiño.

Veis aquí, les dice, al hombre

a quien desde el cielo dijo,

con su voz el Padre Eterno:

este es mi Hijo querido.

Aquí le traigo enmendado:

oh, ¡qué extraño desatino,

querer enmendar a un Dios

tan bueno y tan infinito!.

Quita, quita, le responden

viejos, ancianos y niños;

muera, muera, muerte infame,

pues hijo de Dios se hizo.

Ay, Jesús, Hijo de Dios,

que ese nombre y apellido

no le tenéis Vos hurtado,

que sois igual a Dios mismo (...)