lunes, 6 de noviembre de 2023

CARTA ABIERTA










 




CARTA DE CICERÓN A MI MADRE (PÁG. 76 LIBRO DE TEXTO)

La semana pasada (DEIXIS TEMPORAL)  (yo) mandé a mi madre por WhatsApp el chiste del año, “25 de diciembre. Zoom, Zoom, Zoom” pero no le hizo ninguna gracia (CATÁFORA----->): “A mi edad cada año significa un año menos. A la tuya es todavía uno más”, dijo. Yo intenté consolarla sin éxito, porque como bien explica Martha Nussbaum (CATÁFORA---->), para hablar convincentemente de la vejez, como mínimo hay que acercarse a ella. Entonces se me ocurrió pedir ayuda a Cicerón, viejo colega. Pensé que el autor de De Senectute, la apología de la vejez escrita hace más de 2000 años, podría consolarla mejor que yo. Como era de esperar, Cicerón no se ha jubilado ni muerto (IRONÍA). Y enseguida me hizo llegar esta carta (CATÁFORA-------->) por mail que (yo) ya envié a mi madre y (yo) comparto también con vosotros, por si (la carta) fuera de vuestro interés.

Querida Esther

Lamento que te haya tocado iniciar la última etapa de tu vida inmersa en un discurso político y social que desprecia a los mayores. Lamento también la pandemia aunque te confieso que no parece tan grave cuando llevas dos mil años bajo tierra, bien sabes tú que todo es cuestión de perspectiva, por más que quienes gobiernen carezcan de ella. Lo que sí me parece trágico, tantos siglos después, es que la discriminación por edad se haya convertido en algo tan cotidiano como opresor.

Debes saber que no sois la primera generación que padece este maltrato. También yo pasé por lo que ahora sientes. “Cuando lo medito en mi interior, encuentro cuatro motivos por los que la vejez puede parecer miserable”, escribí entonces. “La primera, porque aparta de las actividades; la segunda, porque debilita el cuerpo; la tercera, porque priva de casi todos los placeres; la cuarta, porque no está lejos de la muerte”. Ayer tu hija me contó que la pandemia ha agravado los cuatro motivos. Y que los ancianos están siendo aniquilados, no ya tanto por el virus como por una sociedad que los considera inútiles e incapaces, carentes de iniciativa, además de una carga. Una consideración que afecta por igual a todos los de tu edad, sin importar las situaciones personales. Por eso te incluye también a ti, que te sentías joven cuando empezó el confinamiento. Sin embargo, ahora ya te piensas más inútil y acabada. Debes saber que es el efecto de su manipulación, no de tu edad.

Dicen que la Covid ha apartado aún más a los mayores de las actividades cuando es una mentira demostrable. Desde luego lo es en tu caso. Me cuenta tu hija que ahora escaneas códigos QR en los restaurantes, que mandas audios por WhatsApp, haces videoconferencias con tus nietas, viajas por YouTube y que hasta te has pasado a la banca digital. TikTok no sé aún lo que es, pero ya me lo contarás. Eso no es estar más lejos de las actividades. Lo que pasa es que has rejuvenecido. Y los jóvenes se pasan el día pegados al móvil. Esa es su actividad.

En cuanto a que la vejez debilita el cuerpo es un hecho. Pero en una pandemia como la que vivís, el cuerpo no es lo más importante. Si acaso el problema lo tendrán los jóvenes que tienen que encerrar el suyo cargado de hormonas en pequeñas habitaciones. Tú lo disfrutaste sin entregar una pizca de belleza o vigor a la enfermedad o al miedo. Es precisamente ahora cuando sirve más el amor que el vigor. Más la experiencia que la fuerza. Los más jóvenes necesitan que estés a la altura. “A duras penas podríamos decir que un capitán de barco es incompetente porque no pueda remar”. Dicen que esta frase también es mía. Y me encanta.

Luego está lo de que los viejos no tenemos placeres, que probrecitos, qué pena de vida. Pero di la verdad. Si estás ahíta de placer. Todas las fiestas, tantos platos en tantos fregaderos como cigarros en ceniceros, tanta música, tantas reuniones familiares, tantos nietos tantas veces, tantas risas, tantos bailes. ¿Sabes ese momento de la fiesta en que uno se pregunta hasta cuándo será obligatorio seguir divirtiéndose? Ese momento solo lo entenderán quienes han acumulado tanto placer como para saber que estar libre de su tiranía es una forma de felicidad. Y a ti te la han puesto en bandeja, en el mejor momento. Disfrútala sin culpa antes de que los hijos y nietos te llenen la casa de ruido otra Navidad.

Y por último queda el tema de la muerte, la mentira más grande de todas. Que el virus os acerca más a ella. Que los viejos sois los peor parados, los más frágiles, los que más crudo lo tenéis, los que hay que proteger, los que no pueden ya decidir por sí mismos. ¡Qué clase de manipulación de la voluntad y control del cuerpo es esta! Tú no lo tienes peor que los más jóvenes ante la muerte, si acaso mejor. Porque mientras ellos esperan vivir más que tú, el hecho es que tú has vivido ya más que ellos. La covid puede afectar a cualquiera, como toda enfermedad. Nadie es dueño del mañana. Así que ni se te ocurra tener miedo, eso déjaselo a los jóvenes cuyo futuro es más incierto de lo que fue nunca el tuyo. Recuerda que la enfermedad del alma puede hacerte tanto daño como la del cuerpo, incluso más llegados a cierta edad. Porque tu cuerpo ya no es tan valioso mientras que tu espíritu no conoció momento más pleno. Sabes más, amas mejor, entiendes más. En este momento debes protegerte tanto del virus como de aquellos que intentan convertir tu edad en un problema que no tenías antes de conocerlos.

Defiéndete, amiga, porque te atacan. Y dale un beso a tu hija de mi parte. Ten paciencia con ella, aún es demasiado joven.

Nuria Labari es periodista y escritora.

QUERIDAS DOS ESPAÑAS
Querida España Azul, la democracia no se hunde. (Los españoles) No vamos camino de Venezuela o de Hungría. La amnistía no supone el “principio del fin de la democracia”, sino un test donde se verá su fuerza. Si el Congreso aprueba una proposición de ley que viola el orden legal, un abanico de magistraturas impedirá su puesta en marcha, de cualquier Audiencia al Constitucional, pasando por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. La democracia, que no es un ideal de armonía, sino una fórmula civilizada para gestionar conflictos, sale robustecida tras una tensión que prueba sus costuras.

Querida España Roja, puede que la ley de amnistía esquive los obstáculos jurídicos. Puede que en Europa no se lleven las manos a la cabeza, sino que (en Europa) se encojan de hombros. Pero, si no es así y los tribunales tumban la aplicación de la ley, la democracia española no se hundirá. Y lo que sirve para el futuro se aplica al pasado: (CATÁFORA--->) la justificación de la amnistía no puede ser la existencia de un lawfare o una conspiración político-judicial de derechas para minar la voluntad popular. Porque, o (el lawfare) es falso, o hay que imputar a miles de funcionarios y jueces por prevaricación.

El problema de los acuerdos conocidos hasta ahora no es el “cambio de opinión” de Sánchez sino otro muy distinto. El PSOE no fue a las elecciones con la amnistía, pero los socialistas pueden argumentar que, precisamente para que se cumpla su programa, hay que adoptar medidas que no estaban en él. (Adoptar medidas que no estaban en el programa) Como en cualquier Gobierno de coalición. Y como sucedía tradicionalmente con los pactos con los nacionalistas (al adoptar medias que no estaban en el programa). Pero las cesiones a CiU o al PNV se podían presentar como juegos de suma positiva ―todos ganamos si ellos gestionan el IRPF― o suma cero ―nadie pierde recursos―. Ahora, (las cesiones) se interpretan como juegos de suma negativa, donde unos intereses más responsables pierden frente a unos (intereses) menos responsables. La condonación de la deuda tendrá una lógica nacional equitativa, pero, de entrada, (la condonación de la deuda) se ve como un premio a las comunidades más gastadoras (como Cataluña) y un castigo a las (comunidades) más hacendosas. Y la amnistía se proyecta como una concesión a quienes han cometido delitos y (a quienes) no muestran arrepentimiento ni propósito de enmienda.

Quizás la amnistía es mejor que cualquier alternativa. Pero eso no lo decidiremos ni yo ni la mejor analista del mundo, sino (que lo decidirán) el Congreso primero y los tribunales después. Respetemos a ambos. Esto es la democracia.

Querido alumno universitario de grado: Te estamos engañando

Llevo impartiendo clases en la universidad cerca de 25 años, dos de ellos en la Universidad Complutense de Madrid y el resto en la Universidad de Granada. Por mis clases han pasado directivos de grandes empresas que tenían más o menos mi edad cuando les di clase y otros que, en sus generaciones respectivas, han ido ganándose un puesto en la sociedad gracias a su formación y a su esfuerzo (...) Todo lo anterior es tan sólo un eco del pasado. Hoy me dedico a engañar más que a enseñar. Me explico a continuación. (CATÁFORA)

Los grupos hoy son de unos 50 alumnos, de los cuales raramente viene a clase más de un 30%. Los que vienen, lo hacen en su mayoría con un portátil y/o un teléfono móvil que utilizan sin ningún resquemor durante las horas de clase. Las caras de los alumnos se esconden tras las pantallas. De hecho, me sé mejor las marcas de sus dispositivos que sus rasgos faciales. Es raro que alguien pregunte, por mucho que se les incite a hacerlo. Quince minutos antes de que acabe la clase ya están recogiendo sus cosas, deseosos de salir.

Cada vez me siento más como un profesor del instituto de una serie mediocre de los 80 que como un catedrático. A menudo tengo que callarme porque el rumor generalizado se extiende por el aula y me da vergüenza mandar callar a universitarios constantemente. He separado a gente para que no hablen entre ellos, he expulsado alumnos del aula y me he llegado a marchar de clase ante el más absoluto desinterés.

Como respuesta a este panorama y, siguiendo las cambiantes normativas universitarias (siempre peores que las anteriores), los profesores hemos tomado cartas en el asunto con las siguientes medidas:

El nivel de la asignatura ha bajado. Impartimos menos temas de manera mucho más superficial. Hacemos parciales tal y como establece la evaluación continua para tratar de aprobar a un mayor número de alumnos, pues un número de suspensos superior, a lo que la universidad establece como límite, conlleva una sanción que influye en el presupuesto del departamento, esclavizado a través del denominado contrato-programa.

De este modo, cumplimos el contrato-programa, el departamento es feliz, la universidad es feliz, nuestros alumnos aprueban, creen que saben algo y son felices y nosotros languidecemos ante la triste realidad  (REPETICIÓN DE LA PALABRA "FELIZ" y uso de la paradoja).

El nivel de los trabajos y presentaciones de los alumnos no pasaría, en su mayoría, los estándares del teatrillo de Navidad de primaria. Pero eso, para nosotros es más que suficiente para poner un 5.

Por eso, te digo que me dedico a engañarte, querido alumno/a. Vives en una mentira que nosotros edulcoramos. Por eso, es mejor que si quieres seguir viviendo en tu burbuja, mientras puedas, no sigas leyendo, ya que voy a contar lo que hay detrás de Matrix. Bueno, si sigues leyendo, lo haces bajo tu propia responsabilidad. No digas que no te advertí. Aquí van algunas realidades que no te van a gustar:

1.- Te faltan habilidades básicas indispensables en estudios superiores. No tienes capacidad de expresión. Tu vocabulario es muy básico y se limita a verbos débiles (hacer, ser, estar) en lugar de específicos como desarrollar, evolucionar, ampliar, …

2.- Por ello, cuando entregas un trabajo o haces una exposición de un texto que has copiado de Wuolah, El rincón del vago u otros, donde plantas frases como «considerando la posibilidad de articular el concepto de selección adversa con las bases teóricas de la economía de las organizaciones…», sé de sobra que no lo has escrito tú porque, para más INRI, cuando te pregunto en clase sobre el significado de esa frase, no sabes qué contestar.

3.- Por supuesto, al exponer en clase, la frase del punto anterior la has leído literalmente de tu móvil, del que no despegas los ojos aún enfrente de tus compañeros, y la has colocado en una transparencia de Powerpoint cuyo diseño en 1995 ya estaba obsoleto. El resto de tu presentación se limita al «efecto karaoke», leer los interminables párrafos que has cortado y pegado.

4.- No sabes estar. Sí, estar. Balbuceas, te encorvas, no fijas la mirada, llevas una o las dos manos en los bolsillos, vienes a una exposición en chándal o con leggins… No te dignas a respetar la institución milenaria que te acoge y que se llama universidad. No entiendes lo que eso significa y tampoco tienes ningún interés en saberlo.

5.- Si tu expresión es limitada, tu escritura lo es más (ELIPSIS DE "LIMITADA"). Se nota que ya no se hacen dictados en educación secundaria. Caso aparte merecen los alumnos que no hablan español y no comprendo que hacen ocupando un asiento, especialmente aquellos provenientes del país creador de Tiktok.

6.- Jamás hubieras superado esta asignatura hace 10 o 20 años. De hecho, de tu clase, no más de 10 personas seguirían admitidas en estos estudios. Te lo dice un licenciado que acabó dos titulaciones en la Universidad Carlos III de Madrid donde tras 4 convocatorias suspensas de una asignatura, ibas a la calle.

7.- Tu nivel de lenguas extranjeras es nulo. Doy clases en un Máster íntegramente en inglés donde apenas hay españoles y el nivel de los estudiantes extranjeros es infinitamente superior. De hecho, el máster es lo único que alimenta mi motivación a enseñar.

8.- Las habilidades blandas brillan por su ausencia. ¿Liderazgo, resiliencia, trabajo en grupo? (ELIPSIS) Son básicas para cualquier empleo. Cuando me escribes un email para decirme que te has peleado con tus compañeros de grupo o envías a tu madre a una revisión de exámenes, mi perplejidad no cabe en mi persona. Hace años que no recomiendo a ningún alumno para ninguna empresa.

9.- Vives anestesiado por las redes sociales. ¿Te crees que no me entero? Mientras doy clase veo tu cara de soslayo tras la pantalla con risitas y yo sé que explicar la cadena de valor de la empresa es de todo menos gracioso. No estás en clase, estás en Instagram. Pero yo me hago el tonto y miro para otro lado.

Estos puntos son sólo la cima del Iceberg. Los profesores estamos hartos de formarnos en técnicas docentes multidiversas y de pelajes exóticos para motivar al alumnado. Lo que está claro es que si tú, estudiante, no tienes interés, yo no puedo plantarlo en ti. Pero sí puedo hacerte creer que vales, aunque sepa que es mentira. Me he convertido en un experto en hacerlo porque el sistema me lo exige y cumplo. Y rezo por que esto sólo me ocurra a mí, y como mucho en mi facultad, pero no ocurra en Medicina o Ingeniería de caminos, sobre todo cuando cruce un puente o, Dios no lo quiera, esté en la camilla de un quirófano.

Cuando hablo con compañeros coinciden con mi visión. Escribir esto es arriesgado y es más cómodo callar y obrar. Lo entiendo perfectamente, patada y al área es la actitud mayoritaria. No quiero terminar exponiendo un problema sin dar soluciones. Las hay. Pero para ello, hay que romper el paradigma en que estamos sumergidos y ser muy valientes. He aquí algunas propuestas incómodas:

1.- No somos todos iguales. Hay estudiantes con vocación e interés eclipsados por la mediocridad imperante. Centrémonos en ellos. La universidad es para formar a las élites intelectuales. Antes de que me llaméis facha, esa frase es del insigne Gregorio Peces-Barba, mi rector cuando estudiaba en la Universidad Carlos III, padre de la Constitución y socialista de los de verdad (cómo han cambiado las cosas). La Formación Profesional forma grandes profesionales que no han de ser universitarios.

2.- Devolvamos al profesorado universitario las competencias perdidas como autoridad intelectual a la hora de diseñar planes de estudio, modelos de enseñanza y currículum. No podemos esperar dos años a que la ANECA dé el visto bueno a una modificación de los planes de estudio. El mundo cambia demasiado rápido para seguir impartiendo contenidos obsoletos.

3.- Reforcemos las capacidades básicas en enseñanzas no universitarias: Enseñar a pensar, a enfrentarse a obstáculos, a expresarse, a tener modales, a leer y escribir bien en español e inglés, a tener tolerancia a la frustración y, sobre todo, a buscar la superación constante.

4.- Eliminemos cualquier rastro de gadgets tecnológicos en la enseñanza (lo que incluye ordenadores portátiles). Darle un Chromebook a un niño de 10 años es como darle una cuchilla de afeitar a un bebé. SEÑORES TECNO-PROGRES LEAN ESTO POR FAVOR: Cruzar un puente no te hace ingeniero de caminos, de la misma manera que tener un ordenador no te hace nativo digital. Mis alumnos no saben, en su mayoría, elaborar un Excel o dar formato a un texto en Word. Las TICs a edades tempranas sólo sirven para distraer. La plasticidad neuronal se desarrolla con lápiz y papel, no con la dictadura de los teclados.

5.- Hacer sentir a los chavales orgullosos de quienes son y donde están, con admiración hacia lo que les rodea y hacia otras culturas. Fomentar la curiosidad innata y el respeto. Crear descubridores y jamás plantar la semilla del odio o la desolación. Huir de los nacionalismos, siempre manipuladores y huir de los populismos, de cualquier cosa negativa que acabe en ismo. La mente de un niño es sagrada.

6.- Fomentar la cultura de la competición y la colaboración en todo tipo de enseñanzas. El esfuerzo conlleva recompensa, a veces a largo plazo. Los mejores serán premiados y los peores se quedarán fuera de juego y, si quieren volver a entrar tendrán que esforzarse más, o bien, centrarse en otro juego, esto se llama flexibilidad académica. Si tu hijo es malísimo en matemáticas, pero le encanta tocar la guitarra, quizás tengas que ponerle un profesor particular en guitarra y no en mates. Y el sistema ha de aceptar esto. Saquemos lo mejor de cada individuo.

7.- Con 18 años no sabes, salvo que tengas una vocación innata, que es lo que quieres estudiar (yo no lo sabía, pero tuve suerte al elegir). Flexibilicemos los primeros años universitarios y de FP. Las titulaciones no han de ser bloques de cemento. ¿Empiezas Informática y no te gusta? Hagamos pasarelas. Implantemos el 'major' y el 'minor' como en EE. UU. Que una mala decisión no frustre una vida.

En fin, querido estudiante, esto es lo que hay. Quizás seas la excepción a todo lo escrito, ojalá sea así, pero los números me dicen que las probabilidades son inferiores al 10%. En todo caso, no busques la solución en el Estado, ni en los sindicatos, ni en los cantos de sirena de los -ismos, ni en las redes sociales. La solución está en ti. Si tú cambias, el mundo cambia. Y si no quieres cambiar, no te preocupes, te seguiremos engañando, haciéndote creer que lo estás haciendo muy bien".

Daniel Arias Aranda, catedrático del departamento de Organización de Empresas de la Universidad de Granada (UGR)

EL CATEDRÁTICO DESPECHADO.

PEVAU:
1. Identifique las ideas del texto, exponga de forma concisa su organización e indique razonadamente su estructura. (1.5 puntos) 
2. Explique la intención comunicativa del autor (0.5 puntos) y comente dos mecanismos de cohesión distintos que refuercen la coherencia textual. (1 punto)

1. 1.Haz un resumen del texto: escribe un único párrafo de entre cinco y ocho líneas que muestre de forma breve pero completa lo que dice el autor del texto. Debe estar redactado en 3ª persona y no utilizar frases textuales. 

1.2.Enuncia el tema de este texto utilizando un SN, cuyo núcleo sea un sustantivo abstracto, con tantos CN como sea necesario para acotar la intención del autor. 

1.3.- Determina la estructura del texto (señala las partes en que puede dividirse el texto en función de su contenido explicando por qué) y, si puedes, indica qué nombre recibe. 

1.4-¿Cuál es la principal intención comunicativa del autor? ¿Qué modalidad textual predomina? ¿Por qué? ¿Hay alguna otra que tenga importancia? Señálalas (puedes dividirlas en secuencias) y explica por qué.

1.5-Teniendo en cuenta lo anterior, señala dos rasgos propios de esa modalidad textual.

1.6. ¿Se trata de un texto adecuado, cohesionado y coherente? Señala al menos dos anáforas y dos catáforas. También puedes indicar la repetición de un contenido retórico sobre el que está construido el texto. Atiende principalmente a la progresión temática, el campo semántico y señala los conectores, el uso de recurrencia semántica (con sinónimos totales o parciales), mecanismos de recurrencia o repetición (mediante hipónimos o hiperónimos) y si hay cohesión gracias a referencias, conjunciones, elipsis o repeticiones.

BONUS: Escribe una carta abierta en respuesta... por ejemplo, como la siguiente.


 

QUERIDO ESTUDIANTE: QUE NO TE ENGAÑEN, LA UNIVERSIDAD ANTES NO ERA MEJOR

LUIS ÁNGEL HIERRO. Catedrático de Economía Pública de la Universidad de Sevilla

Durante estas Navidades ha estado circulando una entrada de LinkedIn de un colega, el catedrático de la Universidad de Granada Daniel Arias, con el llamativo título Querido alumno universitario de grado: Te estamos engañando. La entrada es un relato nostálgico del profesor Arias que desgrana múltiples motivos de queja con su trabajo docente, deambulando entre la calidad del alumnado, su propio quehacer y la regulación universitaria. Eso sí, centrando su queja en el alumnado, que según él es lo peor de nuestra actual Universidad.

Confieso que la primera vez que me lo enviaron, a comienzos de Navidad, no llegué a terminar su lectura. Me pareció tan absurdo que un profesor se quejase de tener 50 alumnos en su grupo y no 500 que entendí inmediatamente que era un arrebato para el desahogo personal y no le presté más atención.

La entrada en LinkedIn del profesor Arias me siguió llegando por WhatsApp, pero no volví a abrir el enlace. No obstante, ha sido al finalizar la Navidad, cuando una persona que ocupa un cargo importante en la Confederación de Empresarios de Andalucía me lo ha remitido en respuesta a un tuit en el que defiendo la Universidad pública, cuando he vuelto a prestar atención a la entrada del profesor Arias y me he decidido a terminar de leerla y valorarla. Y a ello voy.

Cuando comencé a estudiar, en 1980, ir a la Universidad era un privilegio y en mi Facultad, la de Económicas de Sevilla, había 2 grupos de primero, uno de mañana y otro de tarde (este segundo con muy pocos estudiantes, para quienes trabajaban). Hoy tenemos 20 grupos de primero y estudiar en la Universidad no es un privilegio, es algo normal que hace entorno al 50% de cada cohorte de población, simplemente porque puede y es su derecho. Obviamente, para cualquier capacidad humana que procedamos a valorar, si aumentamos la cantidad de población seleccionada sin extraerla al azar disminuyen las cualidades medias del grupo. Eso es de Perogrullo. Por esa razón, si hacemos el ejercicio de comparar las cualidades medias del 10% mejor de los estudiantes actuales con la media de los que estudiábamos allá por 1980, les aseguro que el alumnado universitario actual no es peor, sino que, por el contrario, es sustancialmente mejor. Tienen el conocimiento de idiomas que no teníamos, capacidades más orientadas a la investigación y al trabajo en grupo y mayores conocimientos generales. Y competitivos son mucho más, porque ya no se consideran élite sino personas normales que tienen que esforzarse para conseguir sus metas.

Por otro lado, es cierto que en este momento los/as estudiantes acuden con el ordenador a clase (cuando yo estudiaba desgraciadamente solo había un ordenador en toda la Facultad y no existía Internet) y ciertamente alguno/a que otro/a se distrae en algún momento, pero debemos tener en cuenta que para ellos/as la tablet o el ordenador son su herramienta de trabajo. Los/as estudiantes universitarios actuales han crecido pegados a una pantalla conectada a internet y es su modus vivendi. ¿De verdad se quiere que los/as estudiantes vuelvan al bolígrafo y papel? ¿De verdad se piensa que eso sería mejor para ellos/as? ¿En el mundo actual? Les cuento una anécdota. Este año he tenido una lucha encarnizada con mis estudiantes para conseguir que cuando vayan a realizar una presentación en clase lleven una copia del archivo en un pendrive, además de dejarla almacenada en la "nube", por si internet o la conexión no funciona. La disputa ha sido titánica, imagínense volver al papel. El profesor Arias y los que piensan como él deberían comprender que el estado de la tecnología de cada momento determina el comportamiento humano. Por cierto, me permito una pregunta directa a mi colega que estudió con bolígrafo y papel: ¿Utiliza él presentaciones para impartir sus clases? Yo no, yo tiza y pizarra, como mis compañeros que enseñan Matemáticas. Somos los últimos de Filipinas, pero a pesar de ello entiendo que los/as estudiantes lleven ordenador a clase y que la mayoría de los/ profesores/as, que son más jóvenes, utilicen las presentaciones.

Se queja también mi colega del tamaño de los grupos. Eso es simplemente un absurdo docente. Añorar tener 300 estudiantes en clase es como añorar viajar en calesa desde Granada a Madrid en lugar de en AVE. Mi queja es la contraria a la del profesor Arias, doy la misma asignatura en dos grupos, uno del grado de Economía y otro del doble grado de Derecho y Economía. En el primero tengo 70 estudiantes y, en el segundo, menos de la mitad y por eso no puedo usar en el primero la metodología docente de aprendizaje basado en proyectos que en el segundo me permite eliminar el sistema tradicional de lección magistral y examen escrito. En este segundo grupo, desde mi punto de vista ideal en tamaño, no más de 30 estudiantes, los/las estudiantes elaboran y presentan trabajos que convenientemente, antes de evaluar, someto a una herramienta informática antiplagio que los disuade de copiar contenidos. Esto último lo digo como consejo.

Dada la limitación de espacio, solo señalaré otro par de cuestiones en respuesta a mi colega. La primera, sobre algo que me duele personalmente, ya que llevo dedicados más de 42 años a la Universidad pública, y es que siempre hay quien desde dentro echa tierra en el propio tejado. Decir «si quieren calidad, que se vayan a la privada» implica una falsedad indigna de ser pronunciada por un profesor. Los que tanto critican la calidad de la Universidad pública española podrían repasar el índice más popular de esos que tanto gustan a los liberales, el índice de Shanghái, y verán que entre las mil "mejores" universidades del mundo, hay 40 españolas y de ellas sólo hay una privada, la de Navarra. Repito: Una. O sea, que cuando los/as estudiantes españoles/as busquen calidad mejor que no hagan caso a los que les "engañan" y que la busquen en las universidades públicas, que es donde está la calidad universitaria en España.

Y la segunda es una breve licencia que espero no me critiquen mis colegas de psicología y filología. Los/as españoles/as somos muy propensos a proyectar psicológicamente sobre terceros o sobre el país nuestras vacilaciones existenciales, por eso entiendo que haya compañeros/as que cuando se ven asaltados/as por las dudas sobre su propio papel en la docencia las trasladen a otros. Para esos momentos les recomiendo que no caigan en depresión acusatoria, que se miren a sí mismos y que como sanación se reencuentren con la realidad de que el tiempo pasa para todos y por eso cualquier tiempo pasado fue mejor, como ya nos cantó Jorge Manrique hace más de cinco siglos:

"Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor"

V DE VENDETTA ("Recuerden, recuerden el 5 de noviembre"...)



A-TIEMPO Y ESPACIO:

¿Dónde sucede la historia? ¿Qué tipo de espacio es? ¿Por qué?

¿Aparecen hechos históricos? ¿En qué época sucede la trama principal? ¿El contexto social y político es real? ¿Cómo se llama este tipo de narración en que se imagina una situación distinta en la época actual?

¿Viven en una democracia o en una dictadura?

¿Qué ventajas tiene cada régimen político? ¿Dónde tienes más garantizados tus derechos? 


Hay, claro está, personas que no quieren que hablemos. Sospecho que en este momento, estarán dando ordenes por teléfono y que hombres armados ya vienen de camino. ¿Por qué? Porque mientras que pueda utilizarse la fuerza, ¿para qué el diálogo?. Sin embargo, las palabras siempre conservarán su poder, las palabras hacen posible que algo tome significado y si se escuchan, enuncian la verdad. Y la verdad es, que en este país, algo va muy mal, ¿no?. Crueldad e injusticia, intolerancia y opresión. Antes teníais libertad para objetar, para pensar y decir lo que pensabais, ahora tenéis censores y sistemas de vigilancia que os coartan para que os conforméis y os convirtáis en sumisos.

 

B) TEST NARRACIÓN

1-¿Se trata de una narración? ¿Por qué?

2-¿Qué tipo de narrador emplea?

3-¿Cuál es su estructura? ¿Por qué? ¿En qué partes se puede dividir? ¿Es la más usada? ¿Por qué?

4-¿Cuál es su tiempo interno? ¿Y su tiempo externo? ¿Existe esa época? ¿Cómo se llama este tipo de obras?

5¿Dirías que es una obra literaria? ¿Por qué? ¿A qué género literario pertenece?
¿A qué subgénero dirías que pertenece? ¿Por qué? ¿Podría pertenecer a algún otro?

6-¿Qué tipo de héroe es su protagonista: héroe clásico, héroe por accidente o antihéroe?
¿Es un personaje plano o redondo? ¿Por qué? ¿Es un personaje complejo? ¿Por qué? ¿Te remite a algún clásico de la literatura española -especialmente en su idealismo y lenguaje arcaico-?

¿Te remite a algún otro héroe enmascarado con vocación de justiciero? ¿En qué se parece y en qué se diferencia? 


7-¿En qué tipo de espacio se desarrolla la acción?

8-¿Esta historia contiene alguna enseñanza o moraleja? ¿Cuál es? ¿Está explícita -aparece- o implícita -se entiende-?

9-¿Hay algún guiño metaliterario? ¿Y metacinematográfico?

 

Sin embargo, las palabras siempre conservarán su poder, las palabras hacen posible que algo tome significado y si se escuchan, enuncian la verdad. 

 

Bajo esta máscara hay algo más que carne y hueso. Bajo esta máscara hay unos ideales, Señor Creedy. Y los ideales son a prueba de balas... 



“El pueblo no debería temer a sus gobernantes, son los gobernantes los que deberían de temer al pueblo”



 

 


V for Vendetta (titulada V de Venganza en Hispanoamérica y V de Vendetta en España) es una adaptación al cine de la novela gráfica V for Vendetta perteneciente al subsello de DC Cómics, Vertigo Cómics, escrita por Alan Moore e ilustrada por David Lloyd. La película fue dirigida por el australiano James McTeigue y producida por Joel Silver y las hermanas Wachowski, quienes además se encargaron de escribir el guion. Está protagonizada por Natalie Portman en el papel de Evey Hammond y Hugo Weaving como V.

La película toma como punto de partida la conspiración de la pólvora, ocurrida en 1605 y en la que un grupo de católicos fueron detenidos y ejecutados por intentar destruir el Parlamento del Reino Unido con el objetivo de matar al rey Jacobo I y acabar así con la persecución religiosa contra los católicos. La trama tiene lugar en un futuro ficticio y muestra a V, un combatiente por la libertad que se oculta bajo una máscara de Guy Fawkes y que persigue la destrucción de un estado fascista ubicado en Inglaterra.

El escritor de la novela gráfica, Alan Moore, no estuvo de acuerdo con algunos aspectos del guion y finalmente exigió que su nombre se retirara de los créditos de la película;2​ por otro lado, el ilustrador David Lloyd sí apoyó la adaptación y aparece acreditado.3​ Las partituras para la banda sonora fueron compuestas por el italiano Dario Marianelli, aunque también se incluyen piezas vocales de Julie London, Cat Power, Antony and the Johnsons; así como fragmentos de la Obertura 1812 de Chaikovski. El álbum salió a la venta el 21 de marzo de 2006.

En un principio, la fecha de estreno planeada por los realizadores fue el 5 de noviembre de 2005, día en el que se cumplían 400 años desde los hechos ocurridos en la conspiración de la pólvora, pero finalmente fue retrasado hasta el 17 de marzo de 2006. Algunos rumores apuntaron que el motivo para el cambio de fecha era la proximidad de los atentados ocurridos en el metro de Londres ese mismo año, pero los realizadores afirmaron que se debió a algunos problemas en la posproducción.

V DE VENDETTA EN FILMAFFINITY 


domingo, 5 de noviembre de 2023

CARTA ABIERTA: REGRESO AL FUTURO/ VOLVERÁS AL PASADO.






Regreso al futuro es una trilogía de películas de los años 80 que tuvo un enorme éxito. 
En la segunda parte, sus protagonistas viajaban desde 1985 a lo que imaginaban como un futuro muy distinto... que, curiosamente, era el día de hoy: es decir, el 21 de octubre de 2015.

Allí se encontraban patines voladores, periódicos que aparecían en sus manos con las noticias actualizadas, zapatillas que se ataban solas o ropa que se ajustaba a su medida automáticamente... Es decir, con mucha antelación, los guionistas imaginaron con total aciero el presente cotidiano que vivimos cada día, ¿no..?

En este artículo podéis leer algunos aciertos y fallos de su pronóstico... Aunque también os pongo un breve vídeo resumen:


Esta mañana he visto en una página de Facebook un post en forma de carta-abierta a Doc, protagonista de Regreso al Futuro II, junto a Marty Macfly. Después de corregirlo, os lo presento aquí:
Querido Doc,
¿qué tal todo? ¿Sigues con tus locos experimentos? Espero que sí y que, a ser posible, hayas cambiado de peinado.
Nosotros por fin hemos llegado al 21 de Octubre del 2015 y algunas cosas han cambiado bastante, algunas para mal: por ejemplo, Marty, tu fiel compañero de aventuras, tuvo que dejar la música por culpa de un cruel Parkinson.
Lamentablemente, en este futuro que estamos viviendo ahora no hay aerodeslizadores, ni ropas inteligentes, ni noticias emitidas en el cielo...
En realidad, con esta crisis que parece eterna, las guerras y la falta de solidaridad hay demasiados que no tienen nada o casi nada...
En fin, lo mismo de siempre.
3D sí que tenemos, pero te ponen unas gafas tipo hipster con las que pareces idiota y te las cobran más caras que las palomitas. Que ya es decir.
Las zapatillas no se abrochan solas, pero sabemos si somos supinadores, pronadores o soplagaitas.
Hay mil canales, pero en todos ponen la misma basura... bueno, en Telecinco más.
También han llegado las vídeo-llamadas, pero ya ni los jubilados usan el fax, salvo que tengas que darte de baja del móvil: es una de las mil pruebas que te harán pasar para dejarte escapar.
Los coches no vuelan, los trucan y "tunean" y hacen un ruido insoportable.
En lo de que no hubiera carreteras, no ibas desencaminado, y a este paso al final nos quedaremos también sin trenes, sanidad ni educación...
Me han pasado tantas cosas desde el 85 que, si me encontrara con él, creo que no reconocería a aquel adolescente de hace 30 años que pensaba que se iba a comer el mundo. Me ha pasado de todo: cosas buenas y malas, tuve amores y amigos para siempre que se terminaron enseguida y decisiones tomadas un segundo que fueron para toda la vida. También me llevé disgustos, sorpresas agradables y desagradables pero tengo que decirte algo: hoy no cogería el DeLorean para cambiar nada de lo vivido. Si acaso, lo usaría para viajar una sola vez en el tiempo y volver a ver a mi padre.



Ahora es vuestro turno de "regresar al futuro", pero vuestra máquina del tiempo van a ser papel y boli o, como mucho, vuestro ordenador.

OPCIÓN A) "REGRESO" AL FUTURO 



Los viajes en el tiempo han sido una constante en la literatura y el cine, especialmente en el género de ciencia-ficción, que permitía imaginar futuros en los que todos los avances científicos imaginables se hacían realidad. Debemos recordar a gente como Julio Verne, Philip K. Dick, George Lucas... o Matt Groening, el padre de Los Simpson y Futurama.


Para este ejercicio os podéis escribir a vosotros mismos, a alguien que sea importante para vosotros o que lo vaya a ser (por ejemplo, la carta puede ser para vuestros futuros hijos). También podéis elegir algún lector anónimo que vaya a encontrar vuestro mensaje...
 

Lo importante es que habléis de cómo veis la vida hoy en día, qué os gustaría que cambie y qué os da miedo que desaparezca... Es decir, de vuestros sueños y esperanzas, de quién sois y de quién esperáis llegar a ser.

Intentad seguid esta estructura:

-SALUDO: presentaos, preguntad a vuestro interlocutor cómo le va o cómo le ha ido...
-Hablad sobre vuestras ESPERANZAS Y TEMORES DEL FUTURO: qué avances tecnológicos y sociales suponéis que se habrán producido, si el mundo habrá mejorado o empeorado...
-También, como sabéis, hay cosas que, afortunada o desgraciadamente, nunca cambian...
-Por último, haced una DESPEDIDA cómplice, emotiva, bonita...
Un ejemplo en forma de vídeo puede ser este auto-mensaje:



OPCIÓN B) "VOLVERÁS" AL PASADO



Vas
dando miedo
para ocultar
a ti mismo 
y a los demás...
que estás 
cagado de miedo...

Crees estar por fin
en posesión de la verdad...
Que eres el primero en dar
una patada a la Luna

Pim pim
No vas a escucharme:
Te toca no escuchar a nadie,
te toca aprender a odiarme
y a mí a coserte los rotos...

Carta a mis catorce,
carta a tus catorce:
El suelo se derrumba bajo tus pies...
(Nunca dejará de hacerlo)
Estaré contigo cuando estés 
completamente solo.

Vas 
cabalgando tu dragón
Con el chándal de "me importa un cojón",¿Cu
camino a un recado,
Ecos de lo prohibido 
susurrando en tus oídos...

Respuestas sin contestar,
el animal buscando sitio.
Y ahí vas, careta de Joker,
pasando desapercibido...
Descifrando el acertijo
Tratando de entender 
de qué va todo...

Carta a mis catorce,
carta a tus catorce:
El suelo se derrumba bajo tus pies...
(Nunca dejará de hacerlo)
Estaré contigo cuando estés 
completamente solo.

En esta opción, os escribiréis a vosotros mismos, pero no un post-it para recordar hacer algo sino a "vuestro yo del pasado". Escribid al niño que fuisteis hace 5, 6, 7... o 10 años y:
-Saludadle
-Hablad de lo que esperabais de la vida (para bien y para mal), lo que os ha sorprendido encontraros (afortunada y desgraciadamente...)
-Por ejemplo, sorpresas agradables y desagradables (con vosotros, con el mundo, con la gente...)
Quizá este vídeo os pueda servir de inspiración:



Bueno, espero que esta actividad os resulte entretenida, os ayude a conoceros mejor y os quede una carta divertida, emocionante o interesante.

Por eso, el que quiera figurar en el blog de Creatividad Literaria del Instituto, que la mande a esta dirección de correo electrónico (victor.pena@ieschavesnogales.es) o deje su carta en los comentarios.

Y aquí "termina el futuro".


jueves, 2 de noviembre de 2023

PERSÉPOLIS



¿Has visto algunas de estas imágenes? ¿Dónde? ¿En el telediario, en Instagram, TikTok..? ¿Qué opinas de ellas? ¿Te imaginas algo así sucediendo en nuestro país? Recuerda que, como bien nos recuerda este genial corto sobre la Guerra de Siria, todo puede cambiar muy rápido...


En el caso de Irán, sucedió algo así, era uno de los países musulmanes más laicos y avanzados pero, como nos retrata Marjane Satrapi en su genial novela gráfica PERSÉPOLIS, todo cambió muy rápidamente.


PERSÉPOLIS es una de las novelas gráficas más premiadas y exitosas de la historia del cómic. 
En ella, Marjana Satrapi realiza un ejercicio de autoficción para retratar la historia de su familia en el momento en que la revolución islámica se lleva por delante los derechos de la sociedad iraní, especialmente de las mujeres.


Su éxito ha sido tal, que muchos de los memes o vídeos de protesta actuales tienen como protagonista a la propia Marjane, no a la autora, sino al personaje de Persépolis.


Vamos a utilizar el visionado de (parte de) esta película para continuar practicando la redacción del texto argumentativo por excelencia (la reseña) y para seguir estudiando los elementos de la narración:
LA NARRACIÓN: Práctica con PERSÉPOLIS

1-¿Se trata de una narración? ¿Por qué?

2-¿Qué tipo de narrador emplea?

3-¿Cuál es su estructura? ¿Por qué? ¿En qué partes se puede dividir? ¿Es la más usada? ¿Por qué?

4-¿Dirías que es una obra literaria? ¿Por qué? ¿A qué género literario pertenece? ¿A qué subgénero dirías que pertenece? ¿Por qué? ¿Podría pertenecer a algún otro?

5-¿Cuál es el tiempo externo? ¿Y el interno? ¿Hay saltos temporales? ¿Qué función tienen?

6-¿Qué tipo de héroe es su protagonista: heroína clásica, heroína por accidente o antiheroína?¿Es un personaje plano o redondo? ¿Por qué?

7-¿En qué tipo de espacio se desarrolla la acción? ¿Influye en la historia?

8-¿Cuál es su tiempo externo (época)? ¿Y el interno (cuánto dura la acción)?

9-¿Esta historia contiene alguna enseñanza o moraleja? ¿Cuál es? ¿Está explícita -aparece- o implícita -se entiende-?

10-Recuerda que UNA RESEÑA ES UN TEXTO ARGUMENTATIVO DE OPINIÓN: con la información que has ido recopilando gracias al visionado de la película, tus reflexiones y las preguntas anteriores, redacta un texto adecuado, cohesionado y coherente. 

Recuerda usar conectores, evitar repeticiones innecesarias, emplear un vocabulario preciso, rico y completo y, sobre todo, asegúrate de que tu reseña sea una defensa argumentada de tu punto de vista personal y resulte entretenida, divertida, interesante o, al menos, digna de ser leída.


miércoles, 1 de noviembre de 2023

"UN PAÍS VALE LO QUE VALE SU PRENSA"

 El móvil, la vida.

Álvaro Prieto —18 años, modélico chico, hijo modelo— salió una tarde de su casa en Córdoba a pasar una noche de fiesta en Sevilla con idea de volver en el primer tren de la mañana, pero se le quedó el móvil sin batería y acabó muerto, electrocutado entre dos vagones de un convoy averiado, tras colarse en las tripas de la estación de Santa Justa. La frase es larga a conciencia para dejar sin resuello a quien la lea. Porque la tragedia que ha conmocionado a España esta semana es así. Todo lo frenética, increíble, absurda e imprevisible que puede ser la muerte de un adolescente de los de aquí y de ahora para quienes el móvil es la vida. Al morírsele el teléfono, Álvaro se quedó él mismo en suspenso. Gripado. Sin billete. Sin dinero. Sin tarjeta. Sin contactos. Sin recursos. Completamente desnudo perfectamente vestido con su pantalón de loneta crema, sus deportivas último grito y su camisa de lino verde agua de niño bien de toda la vida.

No estaba solo. Lo rodeaban cientos de personas. Pudo pedir ayuda. Se la brindaron, de hecho, ofreciéndole un cargador, y la rechazó, en la primera de la serie de ilógicas decisiones que acabaron con su vida. Ese es el error. Aplicar la lógica adulta a un chaval quizá regido por la ley del yo puedo, yo controlo, yo soy mayor, yo me basto, yo tengo 18 años. Esa cantinela que escuchan a la vez orgullosos y horrorizados tantos padres a los que se les abren las carnes al ver salir a sus hijos por la puerta y no se les cierran hasta que vuelven a entrar por ella. Seguro que a los de Álvaro les dolía la boca de decirle que llevara efectivo, una tarjeta, una batería extra, algo, por si acaso. Nada que hacer frente a quien se cree inmortal y no ve más peligro que ser pillado en falta o haciendo el ridículo. Así murió el joven Prieto. Abrasado por la impaciencia de salir él solito del apuro. Para que no le echaran la bronca. Para que le dejaran volver a salir de fiesta. Para probarse a sí mismo. Así le recordarán los suyos. Eternamente joven, guapo y buen niño, como en el último selfi con su amigo en la discoteca y el último wasap a casa diciéndoles “tranquilos; estoy en camino”. Descanse en paz. Sus padres ya no podrán hacerlo.

LUZ SÁNCHEZ-MELLADO El País, 19/10/ 2023


1. 1.Haz un resumen del texto: escribe un único párrafo de entre cinco y ocho líneas que muestre de forma breve pero completa lo que dice el autor del texto. Debe estar redactado en 3ª persona y no utilizar frases textuales. 



1.2.Enuncia el tema de este texto utilizando un GN, cuyo núcleo sea un sustantivo abstracto, con tantos CN como sea necesario para acotar la intención del autor. 


1.3.- Determina la estructura del texto (señala las partes en que puede dividirse el texto en función de su contenido explicando por qué) y, si puedes, indica qué nombre recibe. 

1.4-¿Cuál es la principal intención comunicativa del autor? ¿Qué modalidad textual predomina? ¿Por qué? ¿Hay alguna otra que tenga importancia? Señálalas (puedes dividirlas en secuencias) y explica por qué.

1.5-Teniendo en cuenta lo anterior, señala dos rasgos propios de esa modalidad textual.

1.6. ¿Se trata de un texto adecuado, cohesionado y coherente? Señala al menos dos anáforas y dos catáforas. También puedes indicar la repetición de un recurso retórico sobre el que está construido el texto. Atiende principalmente a la progresión temática, el campo semántico y señala los conectores, el uso de recurrencia semántica (con sinónimos totales o parciales), mecanismos de recurrencia o repetición (mediante hipónimos o hiperónimos) y si hay cohesión gracias a referencias, conjunciones, elipsis o repeticiones.


1.7. Sustituye las palabras en negrita por sinónimos.



1.8. ¿Te parece un artículo que transmita de forma convincente su opinión? ¿Por qué? ¿Con qué estás más de acuerdo? ¿Con qué menos? Plantea preguntas y, a ser posible, da respuestas propias en torno al tema desarrollado. También puedes ampliar un tema secundario.

En cualquier caso, elabora un discurso argumentativo, de entre 200 y 250 palabras, en respuesta a esta pregunta, eligiendo el tipo de estructura que considere adecuado.


                                                           El móvil, la vida.

Álvaro Prieto —18 años, modélico chico, hijo modelo (PARALELISMO/REITERACIÓN)— salió una tarde de su casa en Córdoba a pasar una noche de fiesta en Sevilla con idea de volver en el primer tren de la mañana (SIGUIENTE) (DEIXIS TEMPORAL), pero se le quedó el móvil sin batería y (Álvaro Prieto) acabó muerto, electrocutado entre dos vagones de un convoy averiado, tras colarse (Álvaro Prieto) en las tripas de la estación de Santa Justa. La frase (ANTERIOR) es larga a conciencia para dejar sin resuello a quien la lea. Porque la tragedia que ha conmocionado a España esta semana (DEIXIS TEMPORAL) es así. Todo lo frenética, increíble, absurda e imprevisible (GRADACIÓN) que puede ser la muerte de un adolescente de los de aquí y de ahora (DEIXIS TEMPORAL) para quienes el móvil es la vida (METÁFORA). Al morírsele el teléfono, Álvaro (PRIETO) se quedó él mismo en suspenso. Gripado. Sin billete. Sin dinero. Sin tarjeta. Sin contactos. Sin recursos. Completamente desnudo perfectamente vestido (PARADOJA) con su pantalón de loneta crema, sus deportivas último grito y su camisa de lino verde agua (PARALELISMO) de niño bien de toda la vida. (Álvaro Prieto) No estaba solo. Lo rodeaban cientos de personas. (Álvaro Prieto) Pudo pedir ayuda. Se la brindaron, de hecho, ofreciéndole un cargador, y (Álvaro Prieto) la rechazó, en la primera de la serie de ilógicas decisiones (----->CATÁFORA) que acabaron con su vida. Ese es el error (---->CATÁFORA). Aplicar la lógica adulta a un chaval quizá regido por la ley del yo puedo, yo controlo, yo soy mayor, yo me basto, yo tengo 18 años (PARALELISMO) . Esa cantinela que escuchan a la vez orgullosos y horrorizados (PARADOJA) tantos padres a los que se les abren las carnes al ver salir a sus hijos por la puerta y no se les cierran (ANTÍTESIS) hasta que vuelven a entrar por ella. Seguro que a los (PADRES) de Álvaro (PRIETO) SINONIMIA REFERENCIAL les dolía la boca de decirle que llevara efectivo, una tarjeta, una batería extra, algo, por si acaso. Nada que hacer frente a quien se cree inmortal y no ve más peligro que (EL PELIGRO DE) ser pillado en falta o haciendo el ridículo. Así murió el joven (ÁLVARO) Prieto (SINONIMA REFERENCIAL). Abrasado por la impaciencia de salir él solito del apuro. Para que no le echaran la bronca. Para que le dejaran volver a salir de fiesta. Para probarse a sí mismo. Así (CATÁFORA----->) le recordarán los suyos. Eternamente joven, guapo y buen niño, como en el último selfi (DEIXIS TEMPORAL) con su amigo en la discoteca y el último wasap a casa diciéndoles “tranquilos; estoy en camino”. Descanse en paz (Álvaro Prieto). Sus padres ya (DEIXIS TEMPORAL) no podrán hacerlo.

LUZ SÁNCHEZ-MELLADO El País, 19/10/ 2023


SIN RESPETO NI DECENCIA


BULOS O "FAKE NEWS"


EXAMEN DE COHERENCIA Y COHESIÓN RESUELTO

Diana Quer y la culpa de todos






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(…) Tras su desaparición se produjo tal cúmulo de suposiciones (…) que casi nadie quería pensar en un desenlace horrible y simplista: a Diana la había matado un tipo miserable, como tantos depredadores que cada año se pasean por el mundo segando la vida de alguna mujer. Y mientras ese desalmado hacía vida normal, muchos tejían historias imposibles de fugas juveniles, de huidas de película.1º


Los medios, las redes y la chismología se habían apresurado a hacer un retrato de la desaparecida que casaba muy bien con el arquetipo de la aventurera de novela. (…). No sabíamos si Diana estaba viva o muerta, pero sí que había padecido bulimia, que a veces discutía con su madre, que ella y su padre habían tarifado por asuntos relacionados con la custodia de las crías. Nada extraordinario, vaya, pero daba igual porque había que rellenar páginas de sucesos y minutos de tele. Mientras el paradero de Diana era una incógnita, el país entero sometía su entorno a una radiografía moral tan monstruosa, a un escrutinio tan detallado, que ninguna familia del mundo habría podido pasar con nota semejante examen.

Ahora que ha aparecido el cadáver de la pobre chica, nos damos cuenta de que Diana era una chica normal, y su familia una familia corriente, con sus luces y sus sombras, como todas las familias del mundo. Pero es demasiado tarde. Ya hemos multiplicado el dolor (…).

Miren, cuando una persona desaparece, las fuerzas de seguridad tienen la obligación de investigar hasta el trozo más pequeño de su vida, pues en un detalle insignificante puede estar la llave maestra de un caso. Pero los medios no tienen por qué hacer lo mismo. La familia de Diana no sólo la ha perdido a ella. Ha perdido su intimidad, su privacidad, su derecho a tener pequeños secretos. Quizá haya que hacer examen de conciencia. Quizá haya una parte de este espanto del que todos somos culpables.


Marta Rivera De la Cruz, El Español, 8 de enero de 2018



1.       Establecimiento del tema del texto, breve resumen de su contenido y descripción y explicación del esquema organizativo –partes temáticas constitutivas del texto y articulación de estas- (4 puntos).


2.       Comente los aspectos más relevantes de la cohesión gramatical en el texto. (3 puntos)


3.       Comente los aspectos más relevantes de la cohesión léxica en el texto. (3 puntos)



A continuación, vamos a realizar el comentario crítico del texto titulado “Diana Quer y la culpa de todos”, publicado en el periódico de tirada nacional El Español, concretamente el pasado 8 de enero de 2018 por Marta Rivera de la Cruz.

En primer lugar, debemos distinguir el tema o idea principal de este artículo. En este caso, se trataría de una crítica contra el tratamiento de la prensa de la desaparición de Diana Quer.


Para ello, en resumen, la autora enumera distintas opiniones y suposiciones que hubo sobre la desaparición de Diana Quer y cómo se han visto a rectificar al aparecer la verdadera información con la noticia de la chica muerta (con lo que queda demostrado el “amarillismo” de los rumores sobre la relación con los padres, el exnovio, etc.). 

La autora anima a reflexionar sobre la excesiva facilidad con que los medios de comunicación se creen con derecho a inventar sobre la vida de las personas y les conmina/invita a aprender de sus errores y no volver a inmiscuirse ni inventar datos, especialmente sobre las víctimas y sus familias.


A continuación proseguiremos con el estudio de las propiedades del texto. Evidentemente, se trata de un texto adecuado, escrito en un registro culto, aunque de manera sencilla (incluye incluso algunas expresiones coloquiales), dado que se trata de un artículo en prensa para público no especializado y, por tanto, pretende (y consigue) ser entendido por casi cualquier lector. 

Lógicamente, es un texto escrito en un castellano correcto, sin faltas de ortografía ni errores de expresión y que se lee con facilidad gracias a su coherencia y cohesión, propiedades que desgranamos a continuación.


Es un buen momento para recordar el concepto de coherencia: se trata de una propiedad textual que manifiesta las relaciones de significado de todos los elementos que componen el texto.


En cuanto a la estructura externa, podemos afirmar que el artículo se divide en dos partes: un titular (“Diana Quer y la culpa de todos”) y un cuerpo argumentativo de veintidós líneas divididas en cinco párrafos de desigual extensión.


Respecto a la estructura interna, podemos dividir el contenido del texto en tres partes: una introducción de la línea 1 a la 5, donde encontramos como idea principal la desaparición de Diana Quer y su desenlace y, como idea secundaria, las historias sobre dicha desaparición; una segunda parte que sería el desarrollo (líneas 6-16), que tiene como idea principal el desconocimiento sobre el paradero de la chica y, como idea secundaria, la información sobre la familia; y la última parte, la conclusión (líneas 17-22), donde la idea principal es la reflexión sobre el comportamiento de la prensa y de la sociedad y cuya idea secundaria es el trabajo de las fuerzas de seguridad y el de la prensa. En esta última parte, podemos señalar la tesis, concretamente en las líneas 21 y 22: “Quizá haya que hacer… culpables”. Al encontrarla expresada, la clasificamos como tesis explícita. Y, al encontrarse al final del artículo, podemos afirmar que la estructura del mismo es sintetizante o inductiva.


La autora, para defender su tesis, se apoya en argumentos de ejemplificación, como lo dicho en las líneas 8-10 (información sobre la vida personal de Diana), y argumentos de contraste: en las líneas 3 a 5 compara la realidad con lo que pensaba la gente sobre su desaparición o huida; y en las líneas 11-13 contrasta la vida familiar de Diana con la de cualquiera de los lectores.


Por último, diremos que la progresión temática de este texto es de tema constante ya que aparece a lo largo de todo el texto el tema del comportamiento de la sociedad durante la desaparición de Diana Quer, completado por diferentes remas: 1) las historias inventadas, 2) los rumores, 3) la realidad y 4) la invitación a la reflexión después de todo esto.

Así pues, y para terminar, podemos afirmar que se trata de un texto coherente puesto que todos sus elementos están bien relacionados y el artículo presenta unidad de significado.


A continuación, pasamos a analizar la COHESIÓN del artículo. Entendemos por cohesión la propiedad textual que relaciona los elementos lingüísticos del texto mediante mecanismos léxico-semánticos, gramaticales y lógicos.


Empezaremos analizando la cohesión léxico-semántica. En primer lugar, diremos que el texto presenta las siguientes recurrencias: “Diana” (titular, 2, 8, 11, 14, 19), “todos” (titular, 21), “mundo” (3, 16), “vida” (3, 18), “medios” (6, 19), “familia/s” (13, 15, 15, 16, 19), “examen” (13, 21), “chica” (14, 15), “pequeño/s” (18, 19), “ha perdido” (dos veces en la 20). De entre todas estas repeticiones, podemos señalar como palabras claves “Diana” y “familia”, puesto que recogen el significado global del texto.

También en lo referido a repeticiones, podemos encontrar, al menos, tres familias léxicas: la de “culpa” (titular”) y “culpables” (22); la formada por “desaparición” (1) y “desaparecida” (6); y la de “vida” (4) y “viva” (8).

En cuanto a sinónimos, apreciamos varias parejas y tríos: “suposiciones” (1) e “incógnita” (11); “tipo miserable” (2), “depredadores” (3) y “desalmado” (4), que serían sinónimos contextuales; “radiografía moral” (12), “escrutinio” (12) y “examen” (13); “normal” (15) y “corriente” (15); o “trozo” (18) y “parte” (22).

Respecto a los antónimos, no encontramos tantos ejemplos; aún así, podemos señalar los siguientes emparejamientos: “todos” (titular) y “nadie” (1), “viva” y “muerta” (en la 8),  “madre” y “padres” (ambos en la línea 9), “extraordinario” (10) e “insignificante” (18) o “luces” y “sombras” (ambos en la 15).


Por lo que concierne a la hiperonimia, podemos afirmar que no destaca mucho en el texto. Únicamente se aprecia el hiperónimo “persona” (17) con los hipónimos: “un tipo miserable” (2), “mujer” (3), “madre” (9), “padre” (9), “crías” (10) y “chica” (14).


Seguimos comentando los campos semánticos, donde encontramos algunos más significativos que otros respecto al contenido del mensaje. Por una parte, está el de la familia (13): “madre” (9), “padre” (9), “crías” (10). También vemos el de la prensa, con términos como “medios”, “redes”, “chismología” (los tres en la línea 6), páginas de sucesos” (10-11) y “tele” (11). Otro campo semántico es el de la cultura, con vocablos como “desenlace” (2), “historias” (4), “fugas juveniles” (4), “huidas de película” (4-5), “arquetipo” (7), “aventurera de la novela” (7). Asimismo, el campo semántico más importante sería el del caso de Diana Quer, donde incluimos palabras como “Diana Quer” (titular), “desaparición” (1), “suposiciones” (1), “desenlace” (2), “un tipo miserable” (2), “depredadores” (3), “desalmado” (4), “paradero” (11), “cadáver” (14), “dolor” (16), “fuerzas de seguridad” (17), “caso” (19).


Este último campo semántico se erigiría como isotopía léxica del texto, pudiendo añadirle términos como “viva” (8), “murta” (8), “madre” (9), “padre” (9), “custodia” (9), etc.

Para terminar, señalaremos algunas figuras retóricas destacables. Es el caso de las metáforas, que podemos encontrar en “tejían historias” (4), para expresar la creatividad en cuanto al paradero de Diana; “habían tarifado” (9) cuando habla de la custodia para criticar la falta de acuerdo entre los padres por la manutención de las hijas; “radiografía moral” (12) para hablar del análisis de su vida que se hizo a esta familia; “pasar con nota semejante examen”, relacionado con la metáfora anterior por parecer que esta familia tuviera que aprobar el examen de familia perfecta que tiene la sociedad; o “hacer un examen de conciencia”, donde compara la preparación para el sacramento de la reconciliación con la reflexión que debe hacer la sociedad sobre la conducta que ha mostrado ante este caso. Otras figuras que podemos apreciar, menos significativas, son el paralelismo y la anáfora de las dos últimas oraciones del texto: “Quizá haya...” (21-22).


Pasamos a continuación a analizar los mecanismos gramaticales y lógico-sintácticos que dan cohesión a este artículo.

En primer lugar, analizaremos las deixis o elementos de foricidad externa. Así pues, no encontramos ejemplos relevantes de deixis de lugar. Sí los hay de tiempo, de los que encontramos los adverbios “ahora” (14), “tarde” (16) y “ya” (16); el sintagma nominal “cada año” (3); y todos los verbos del texto, que comentaremos en su apartado correspondiente.

Para terminar de analizar las deixis, hablaremos de las de persona, que no predominan en el texto. Por un lado, vemos de emisor y receptor en los verbos en 1ª persona del plural (“sabíamos”, 8; “damos”, 14; y “somos”, 22) y en el pronombre personal “nos” (14). Y, por otro lado, encontramos un caso de deixis de receptor que, además, es deixis social, pues muestra la distancia o el respeto del emisor respecto al receptor: “miren” (17).


En segundo lugar, comentaremos las anáforas y las catáforas, es decir, la foricidad interna del texto. Así como no se aprecian catáforas relevantes, sí abundan las anáforas. Por una parte, las hay con el determinante posesivo “su”: en la línea 1 referido a “Diana Quer” (titular); en la línea 9, los dos referidos a “Diana” (8); en la 12, respecto a “Diana” (11); en la 15, también referido a “Diana” (14), etc.; y en plural “sus” en la línea 15 para referirse a “familia” en la misma línea. Otras anáforas se sirven del pronombre relativo “que”, como el de la línea 3 para hablar de “tantos depredadores” (2-3) o el de la 7 referido a “un retrato” (6). También vemos el uso de los pronombres personales “se” (en la 3 para referirse a “depredadores” y en la línea 6 para hablar de “los medios, las redes y la chismología”), “ella” (9) referido a “su madre” en la misma línea, y “la” (20), referido a “Diana” (19). La misma función cumple el sintagma “semejante examen” (13), que alude a “una radiografía moral tan monstruosa” y “un escrutinio tan detallado” en la línea anterior.



Seguidamente, señalaremos los ejemplos de elipsis que encontramos, los cuales no son muy abundantes. Las elipsis más recurrentes son las de sujeto, como vemos en “(Nosotros) no sabíamos...” (8), “a veces (Diana) discutía...” (8-9), “(nosotros) nos damos cuenta...” (14), “miren (ustedes)” (17), “(La familia de Diana) ha perdido...” (20). Igualmente podemos destacar algún caso de elipsis de verbo: con el sujeto incluido en “pero sí (sabíamos nosotros) que había padecido bulimia” (8) o solo del verbo en “Nada (era) extraordinario” (10).


(En lo que respecta a las proformas, es posible afirmar que no predominan puesto que el vocabulario es rico y variado. Aún así, podemos señalar algún ejemplo, como “hacía” (4) en vez de “llevaba”, o “hacer” (19) en lugar de “actuar” o “comportarse”.) NO HACE FALTA.


A continuación, comentaremos el eje temporal del texto: el tiempo que predomina es el pretérito imperfecto de indicativo (“quería”, 1; “hacía”, 3; “casaba”, 7; “estaba”, 8; “discutía”, 9; “daba”, 10; “era”, 11, 14). También es significativo que haya otros pasados: pretérito perfecto simple (“se produjo”, 1), pretérito perfecto compuesto (“ha aparecido”, 14; “ha perdido”, 20), pretérito pluscuamperfecto (“había matado”, 2; “habían apresurado”, 6; “había padecido”, 8), condicional perfecto (“habría podido”, 13), presente de indicativo (“se pasean”, 3; “damos”, 14; tienen”, 17; “somos”, 22) y presente de subjuntivo (“haya”, 21 y 22). El predominio de los tiempos del pasado se debe a que la autora se está refiriendo a hechos del pasado que llegan al presente por el reciente hallazgo del cadáver de Diana y las repercusiones que tiene; por ello, vemos la cronología de los hechos gracias a los pasados y la llegada al presente, así como la invitación a la reflexión con el presente de imperativo (“miren”, 17).

Para terminar, señalaremos los conectores. La autora se sirve de conectores de ejemplificación (“como”, 2), de adición (“Y”, 3) y, sobre todo, de contraste: “mientras” (3 y 11), “pero” (8, 16 y 19).




Llegados a este punto en el que se ha terminado de analizar la cohesión en todos sus aspectos, podemos afirmar que se trata de un texto bien cohesionado, puesto que sus elementos lingüísticos están relacionados perfectamente de manera léxico-semántica, gramatical y lógico-sintáctica.


En resumen, es un artículo de opinión que defiende un punto de vista determinado (crítica al comportamiento de la “prensa amarilla” en un caso concreto) mediante argumentos. 

Se trata de un texto adecuado a la situación comunicativa (artículo en prensa generalista de tirada nacional) y a sus receptores (lectores de prensa en general).


Al tratarse de un texto argumentativo, prima la función conativa o apelativa del lenguaje, aunque también aparecen otras como la referencial. Sin embargo, todo en el texto está dirigido a cumplir su función principal: convencer. A ello se destina también la estructura argumentativa utilizada, que, hemos indicado previamente, es sintetizante o inductiva, es decir, sitúa la tesis o idea principal al final y conduce hasta ella mediante argumentos.


Como hemos probado anteriormente, el texto resulta, además de correcto, coherente y cohesionado y, en mi opinión, se trata asimismo de un texto convincente que sabe transmitir su punto de vista de manera efectiva y que, incluso, te hace plantearte otras cuestiones como el funcionamiento de la prensa o de nuestra función como lectores o seguidores de este tipo de tratamiento.