Soy profe de Lengua y Literatura y en este blog iré colgando actividades y textos que trabajemos en clase (o no).
"Hola, ¿qué tal? Soy el chico de las poesías".
El culturalismo es una corriente estética que consiste en plasmar los sentimientos del yo poético mediante analogías basadas en referencias culturales más o menos conocidas.
Sin tanto afán aristocrático u oscurentista, el culturalismo se ha mantenido desde entonces, especialmente en autores como Cavafis, Eliot o Pound y con fuerte presencia en movimientos tan importantes como el Modernismo, el Novecentismo, la Generación del 27 o Los Nueve Novísimos Poetas Españoles.
Pero, para que lo entiendas de manera práctica, será mejor facilitarte uno de los ejemplos más claros de culturalismo: el celebérrimo "Ítaca" de Konstantino Kavafis (Alejandría, Egipto, 1863 – 1933)
ÍTACA
Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Ítaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Ítaca te enriquezca.
Ítaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Ítacas.
Edición y traducción de Pedro Bádenas de la Peña,
para Antología poética, de Alianza Editorial. Madrid, 1999.
En nuestras letras, un autor con tendencia culturalista es Antonio Colinas, uno de los mejores poetas españoles de raíz grecolatina. Sirva de muestra esta poesía a partir de la contemplación de una estatua que representa la cabeza de una diosa, en este poema de Astrolabio (1979):
Cabeza de diosa entre mis manos 654 a. C.
Barro oscuro conforma tu figura
que mantiene el tiempo detenido.
Ser hombre o ser dios hoy es lo mismo:
sólo un poco de tierra humedecida
a la que un sol antiguo dio dureza,
hermosura mortal, luz muy madura.
Pero lo que ha durado esta cabeza
frágil que ha contemplado tantos siglos
la muerte de los otros, que en mis manos
descansa, se hace fugazmente eterno.
En su rostro moreno cae la noche,
cae mucha luz de ocaso en sus dos labios
y cae un día más de nuestra vida.
Misterio superior este de ver
cómo su cuerpo acumula siglos
mientras el nuestro pierde juventud.
Misterio de dos barros que han brotado
de un mismo pozo y bajo un mismo fuego.
Mas sólo a uno de ellos concedió
el Arte la virtud de ser divino
y, en consecuencia, no morir jamás.
Aunque de manera ferozmente entretenida, no deja de ser un ejercicio de culturalismo el magnífico ensayo El infinito en un junco, de Irene Vallejo, inesperado fenónmeno superventos y lectura recomendabilísima para todos los amantes de la literatura:
Anne Carson es la última ganadora del Premio Princesa de Asturias. Se trata de una profesora de Griego y poeta que ha sabido adaptar al presente y a su realidad el mundo clásico.
Carson concibe la poesía desde fuera, como una forma de jugar o combinar el lenguaje para llegar así a la realidad o a los libros que la dicen. Ese espíritu lúdico y perverso a la vez la lleva a recurrir a todo tipo de formas, géneros y materiales: el poema serial, el fragmento, el pastiche, el collage de citas y voces, la entrevista imaginaria, el anacronismo, etcétera. (...)
Carson deforma el mito y cultiva el anacronismo con la seguridad que da conocer ese mito sin fisuras. Lo hace por ese afán suyo de yuxtaponer lecturas, etimologías o referencias culturales. Leer a Carson remozando a Safo o reescribiendo a Catulo como poeta beat es una experiencia mágica, y lo es porque permite redescubrir todo lo que guarda nuestro pasado, toda la energía latente o reprimida por una idea demasiado estrecha de la tradición.
El resultado es una poesía que puede resultar dura o áspera en primera instancia, que carece tal vez de la sensualidad de sus contemporáneos (Ashbery, Strand o Jorie Graham), pero que sin embargo se ampara en su rudeza, diría casi que su primitivismo, para construir artefactos fascinantes por la calidad de su pensamiento, la intensidad de su lectura y el coraje de su estilo. La escritura de Carson puede parecer neutra, incluso fría a veces, pero alienta en ella un trazo feroz, expresionista, que ilumina la página desde dentro.
Carson dijo una vez que "cuando viajas por las palabras griegas, tienes la impresión de estar entre las raíces de los significados, no arriba en la copa del árbol». Y eso es lo que ocurre en sus libros: su poesía no se va nunca por las ramas; toda ella es raíz.
Como muestra de su lírica te dejamos con uno de los poemas de su alabado poemario La belleza del marido:
XI. HAZ LOS CORTES DE ACUERDO CON LAS VIVAS ARTICULACIONES DE LA FORMA LE DIJO SÓCRATES A FEDRO CUANDO ESTABAN DISECANDO UN DISCURSO SOBRE EL AMOR
Por qué la naturaleza me entregó a esta criatura; no digáis que fue elección mía, fui aventurada: por una suerte de pura gravedad de la existencia misma, ¡conspiración del ser! Teníamos quince años. Fue en clase de latín, era el final de la primavera y de la tarde, la pasiva perifrástica, no sé por qué me di la vuelta y ahí estaba. Sabes, dicen que un carnicero zen hace un corte preciso y la res entera se quiebra en pedazos como un rompecabezas. Sí un lugar común
y no pido disculpas porque como he dicho no fue culpa mía, estaba desprotegida frente a la existencia y la existencia depende de la belleza. Al final. La existencia no parará hasta conseguir la belleza y entonces se sucederán todas las consecuencias que conducen al final. Es inútil interponer análisis o hacer sugerencias equivocadas. Quid enim futurum fuit si… Qué hubiera pasado si, etc. La voz del profesor de latín subía y bajaba en suave oleaje. Una pasiva perifrástica puede reemplazar al imperfecto o al pluscuamperfecto de subjuntivo en una afirmación falsa. Adeo parata seditio fuit ut Othonem rapturi fuerint, ni incerta noctis timuissent. La conspiración estaba tan avanzada que de no haber temido los peligros de la noche hubiesen capturado a Otón Por qué tengo esta frase en la cabeza ¡como si hubiera ocurrido hace tres horas y no hace treinta años! Sigo desprotegida, es de noche ahora. Cuánta razón tenían al temer sus peligros
Diez años más tarde de estas rosas otoñales, Luis Alberto de Cuenca, "el poeta pop" por excelencia, otorga a esta invitación a disfrutar de la juventud de un enfoque más sensual y mundano:
COLLIGE, VIRGO, ROSAS
Niña, arranca las rosas, no esperes a mañana.
Córtalas a destajo, desaforadamente,
sin pararte a pensar si son malas o buenas.
Que no quede ni una. Púlele los rosales
que encuentres a tu paso y deja las espinas
para tus compañeras de colegio. Disfruta
de la luz y del oro mientras puedas y rinde
tu belleza a ese dios rechoncho y melancólico
que va por los jardines instilando veneno.
Goza labios y lengua, machácate de gusto
con quien se deje y no permitas que el otoño
te pille con la piel reseca y sin un hombre
(por lo menos) comiéndote las hechuras del alma.
Y que la negra muerte te quite lo bailado.
Luis Alberto de Cuenca
(Por fuertes y fronteras, 1996)
Finalmente, el cordobés Félix Moyano realiza su propia adaptación del tópico en claro diálogo con los dos anteriores:
Personalmente, mi preferido es el poema "Circe esgrime un argumento", de Silvia Ugidos:
CIRCE ESGRIME UN ARGUMENTO
Si regresas Ulises
encontrarás allí en Ítaca una mujer cobarde:
Penélope ojerosa
que afanosa y sin saberlo
le teje y le desteje una mortaja
al amor. Ella pretende
aferrarse y aferraros a lo eterno.
Si regresas,
hacia un destino más infame aún
que éste que yo te ofrezco
avanzas si vuelves a su encuentro.
Más enemigo del amor y de la vida
que mis venenos
es vuestro matrimonio, vil encierro.
Quédate Ulises: sé un cerdo.
(De Silvia Ugidos,
Las pruebas del delito, 1997)
Aurora Luque es la última ganadora del Premio Loewe. De formación clásica, es profesora de Latín y Griego en Secundaria y ha destacado por su facilidad para acercar, de manera tan culta como natural, las referencias grecolatinas a la poesía más contemporánea desde su mítico Carpe Noctem, de donde destacamos, por ejemplo, el poema "Gel":
GEL
Preparo la toalla. Me descalzo. Esa esponja
porosa y amarilla que compré en un mercado
obsceno de turistas en la isla de Hydra
qué dócil bajo el agua cotidiana
tantos meses después, en el exilio.
De pronto el gel recuerda -su claridad lechosa,
su consistencia exacta- el esperma del mito,
el cuerpo primitivo y trastornado de Urano,
un susurro de olas mar adentro
y una diosa que aparta
los restos de otra espuma de sus hombros.
Me punza una emoción tan anacrónica,
un penoso latir, hondo y absurdo,
por ese mar. Por ese sólo mar. Busco una dosis
de mares sucedáneos.
Cómo podría desintoxicarme.
Dependo de por vida
de una droga. De Grecia.
Carpe noctem (1994).
Aurora Luque
CAMARADAS DE ÍCARO (I))
El frescor de aluminio de los mares,
el humo denso y verde de los prados,
la ciudad reducida a cuentas de ámbar
sobre un fondo oscurísimo,
las nieves nebulosas, los silencios,
la ebriedad del vacío perforado.
–No fabriqué con cera mis alas clandestinas.
Fueron otras sustancias. Puse los embriones
del tiempo detenido,
la minúscula arena de oro que mojaba
las horas placenteras,
la avaricia que supo custodiar
el olor de los cuerpos entregados
y el jugo de las noches,
briznas de los asombros de la infancia,
palabras sacudidas por latidos
o palabras huyendo de sí mismas
con su erosión a solas
–esas cosas que archivan los poetas.
Pregunté a mis deseos sus rutas favoritas,
dejé que prepararan su equipaje.
Gastar en otra luz
aunque pase la vida, vigilante,
su factura de abismo. Conocer la región
en que los laberintos se destejen,
donde pueda el Deseo
firmar un alto el fuego con la Muerte.
(De Aurora Luque,
Camaradas de Ícaro, 2003)
Juan Antonio González Iglesias, profesor de Griego de la Universidad de Salamanca, ha desarrollado una línea similar en libros tan premiados y respetados como el mítico Eros es más, del que ofrecemos, a continuación, algunos ejemplos:
YOU LIGHT UP MY LIFE
Aristóteles dice: un cuerpo bello
debe ser percibido en su totalidad.
Así te vi llegar esta mañana.
Venías de correr una hora en bici
por la orilla del río. Te duchaste.
Estuvimos nadando juntos. Varios
largos en la piscina transparente.
Nos amamos después, enamorados
de ser distintos y de ser iguales.
Por la tarde estudiabas o leías.
Te vi algunos instantes. Pero ahora
que duermes a mi lado respirando
desnudo en el calor de junio, a oscuras,
creo que el filósofo no se refiere
sólo a la epifanía en el espacio,
al golpe único de la materia,
sino también al cuerpo hecho de tiempo,
a la suma sencilla de momentos
que queda para siempre en el registro
general de los días de este mundo.
Aristóteles dice: un cuerpo bello
debe ser percibido en su totalidad.
EL TIEMPO ENGENDRA DÉCADAS
El Tiempo engendra décadas
lo mismo que el poder engendra caballos.
Que nadie se lamente
de su velocidad.
Aunque aquella admirable
unidad de medida
que Tito Livio usó para narrar la Historia de Roma desde su fundación
parece algo desproporcionada
para distribuir
la vida de cualquiera de nosotros.
VLTIMVS ROMANORVM
En el último disco de Robbie Williams
canta aquellas palabras memorables
que con apenas diecinueve años
pronunció en África Agustín de Hipona.
Tal vez las musitó casi en silencio,
mientras la Antigüedad se terminaba.
La más humana de las oraciones,
la que probablemente ha conmovido
como ninguna a su destinatario.
Ahora que también algo se termina,
Robbie Williams dirige su micrófono
hacia la multitud, que sin saberlo
repite la plegaria de aquel joven
romano apasionado y la propaga
en videoclips y en radios y en ipods.
La más humana de las oraciones:
da mihi castitatem, continentiam,
sed noli modo. Oh Lord,
make me pure -but not yet.
Dame la castidad, la continencia.
Hazme puro, Señor,
pero no todavía.
(De Juan Antonio González-Iglesias,
Eros es más, 2007)
También merece la pena ser rescatada su aproximación a la moda urbana reciente del "parkour" desde una perspectiva helenística:
PARKOUR
Ad Deum non acceditur passibus corporalibus
Tomás de Aquino
Esto es lo que nunca nuestros antepasados
hicieron, desplazarse por la ciudad, de un punto
hasta otro cruzando los dominios del viento.
Materiales de última generación construyen
estos cuerpos humanos. Son más que decatletas.
Con los ojos cerrados rezan estas palabras:
Si tengo todo el tiempo por delante,
tengo todo el espacio por delante.
¿Cuántas curvas podrán engendrar con un salto?
Trazarán contra el cielo un fugaz acueducto
sin sufrir contusiones. Se han vuelto invulnerables
al mobiliario urbano. Cuando caen los espera
el asfalto, el granito transformado en alfombra.
Los obstáculos forman parte de la belleza.
¿Qué harán con el regalo de la elasticidad?
Mostrarlo. Compartirlo. Anticipar futuro.
Rozar con los talones las ramas de los árboles.
Superar la muralla abriendo una parábola.
Nadie se acerca a Dios con los pasos del cuerpo.
Se lanzan como dardos desde las azoteas.
Desconocen el vértigo. Tal vez ya son ingrávidos.
Quedan cuando amanece. Silenciosos practican
equilibrio de gato sobre la balaustrada.
El verdadero don no es la musculatura
sino la voluntad.
(de La hermosura del héroe)
A continuación vamos a ver dos ejemplos líricos (y antiépicos) que remedan metaliterariamente el inmortal inicio de La Ilíada de Homero:
MÉNIN ÁEIDE THEÁ
Oh Musas de la hermosa cabellera,
castas hijas de Zeus, que en la cumbre
del Helicón sagrado entonáis cantos
a la augusta Hera argiva y Febo Apolo
y Atenea ojizarca, concededme
la habilidad e inspiración divina
de escribir un relato o cuento corto,
de entre tres y seis páginas, con letra
Arial de doce puntos, veinticinco
palabras cada linea, a doble espacio
y presentado bajo lema o plica,
para poder ganar un premio o dos
y ver un poco de dinero fresco.
(De Carmen Jodra,
Rincones sucios, 2011)
¡CANTA OH MUSA!
Para María Jesús (la rubia)
No es lugar para poetas
va y me dice una rubia en un local
lleno de humo y de cuerpos y de vasos
y cómo has dicho que te llamas dos
chupitos por favor que no te oigo
y qué lugar entonces será ése
el Parnaso París un cementerio
uy qué ocurrente jajaja y qué tonto
no gracias de verdad que ya no bebo
y digo yo que no hay mejor lugar
y grito ¿qué? que no hay mejor lugar
que este lugar con poca luz y poco
oxígeno y el hambre para ser
poeta y ser 1+1 cualquier
día de la semana en este bar
que no es lugar según la rubia para
y porque lo importante aquí es bailar
y ser guapete y blablabla con cierta
gracia moviendo la colita como
un perro si la rubia dice tal
o si la rubia o sea qué fuerte dice
ser poeta y ser nariz y ojos y boca
de poeta y barba larga de maíz
y la rubia una y mil veces la rubia
con sus mechones pechos manos rubia
y sus zapatos ser metro noventa
de poeta al otro extremo de la barra
y ayer vi una película y por esto
y ayer vi una película y lo otro
sin boli sin papel y sin gomina
lo sabes y lo piensas no se puede
es imposible ser aunque lo escribas
y menos a estas horas y en un bar
por mucho endecasílabo y la rubia
a veces venga vale sí tal vez
lo cual escrito en prosa significa
canta oh musa que te vayas a la mierda.
Para finalizar, te dejamos con dos poemas de una heroína grecolatina enfangada en su particular ascenso al Olimpo: María Eugenia Motilla Serrano.
Pero, especialmente, con la actividad BIEN ESTÁ LO QUE BIEN ACABA: PONLE UN BUEN FINAL A 2020.
Y es que todos sabemos que existen los finales malos, regulares, buenos y... de libro.
Se trata de que la comunidad educativa del IES Jaroso (y los escritores, lectores o el resto de supervivientes al 2020) se grabe en vídeo leyendo su final de libro preferido.
Aunque, evidentemente, se trata de una decisión completamente subjetiva y personal (nadie puede elegir nunca por ti qué te gusta más)... te facilitamos una serie de finales de novelas considerados siempre entre los mejores de la Historia de la Literatura... Eso sí, tal vez no sean los mejores de tu historia personal, por lo que cualquier sugerencia será más que bienvenida en comentarios o, directamente, en formato vídeo:
BIEN ESTÁ LO QUE BIEN ACABA: PONGAMOS UN BUEN FINAL A ESTE AÑO.
LOS MEJORES FINALES DE NOVELAS
Comienza así ”Barrabás llegó a la familia por vía marítima…
(La casa de los espíritus.
Isabel Allende.)
Sin embargo, antes de llegar al verso final ya había comprendido que no saldría jamás de ese cuarto, pues estaba previsto que la ciudad de los espejos (o los espejismos) sería arrasada por el viento y desterrada de la memoria de los hombres en el instante en que Aureliano Babilonia acabara de descifrar los pergaminos, y que todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra.
(Cien años de soledad.
Gabriel García Márquez.)
Lo recuerdo todo.
La bala que salió de la pistola de Tyler me rajó la otra mejilla dejándome una sonrisa desigual de oreja a oreja. Sí, como una calabaza de Halloween enfadada. Un demonio japonés. El dragón de la avaricia.
Marla está aún en la Tierra y me escribe. Algún día, dice ella, me llevarán de vuelta.
Y si hubiera teléfono en el cielo, llamaría a Marla desde el cielo y en cuanto dijera «¿Diga?», no colgaría.
Le diría: «Hola. ¿Cómo te va? Cuéntamelo todo con detalle».
Pero no quiero volver. Todavía no. Porque.
Porque de vez en cuando alguien me trae la bandeja con el almuerzo y las medicinas, y lleva un ojo morado o la frente hinchada con puntos de sutura, y dice:
—Lo echamos de menos, señor Durden.
O pasa alguien con la nariz rota limpiando con una fregona y susurra:
—Todo marcha según el plan.
Susurra:
—Vamos a acabar con la civilización para hacer del mundo algo mejor.
Susurra:
—Estamos impacientes por su vuelta.
(El club de la lucha. Chuck Palahniuk)
Los animales, asombrados, pasaron su mirada del cerdo al hombre, y del hombre al cerdo, y, nuevamente, del cerdo al hombre; pero ya era imposible distinguir quién era uno y quién era otro.
(Rebelión en la granja.
George Orwell.)
Aunque la suerte no le fue propicia, vivía. Y murió cuando perdió su ángel.
La muerte le llegó sencillamente, como llega la noche cuando se marcha el día.
(Los miserables.
Victor Hugo).
¿Qué hay detrás de la ventana?”
(Los detectives salvajes.
Roberto Bolaño)
—Mochuelo, ¿sabes? Voy a La Cullera a por la leche. No te podré decir adiós en la estación.
Daniel, el Mochuelo, al escuchar la voz grave y dulce de la niña, notó que algo muy íntimo se le desgarraba dentro del pecho. La niña hacía pendulear la cacharra de la leche sin cesar de mirarle. Sus trenzas brillaban al sol.
—Adiós, Uca-uca —dijo el Mochuelo. Y su voz tenía unos trémolos inusitados.
—Mochuelo, ¿te acordarás de mí?
Daniel apoyó los codos en el alféizar y se sujetó la cabeza con las manos. Le daba mucha vergüenza decir aquello, pero era ésta su última oportunidad.
—Uca-uca... —dijo, al fin—. No dejes a la Guindilla que te quite las pecas, ¿me oyes? ¡No quiero que te las quite!
Y se retiró de la ventana violentamente, porque sabía que iba a llorar y no quería que la Uca-uca le viese. Y cuando empezó a vestirse le invadió una sensación muy vívida y clara de que tomaba un camino distinto del que el Señor le había marcado. Y lloró, al fin.
(El camino.
Miguel Delibes.)
Cuando una hora más tarde abandonaba el cementerio me invadió una sensación desusada de relajada placidez. Se me hacía que ya había encontrado la razón suprema de mi pervivencia en el mundo. Ya no me encontraba solo. Detrás dejaba a buen recaudo mis afectos. Por delante se abría un día transparente, fúlgido, y la muralla de Ávila se recortaba, dentada y sobria, sobre el azul del firmamento. No sé por qué pensé en aquel instante en la madre de Alfredo y en «el hombre». Y fue casualmente en el momento en que tropecé con un obstáculo oculto por la nieve. Al mirar hacia el suelo comprobé que a la nieve la hace barro el contacto del pie…
Me sonreía el contorno de Ávila allá, a lo lejos. Del otro lado de la muralla permanecían Martina, doña Gregoria y el señor Lesmes. Y por encima aún me quedaba Dios.
(La sombra del ciprés es alargada.
Miguel Delibes.)
Examínenlo atentamente para que sepan reconocerlo, si algún día, viajando por África cruzan el desierto. Si por casualidad pasan por allí, no se apresuren, se los ruego, y deténganse un poco, precisamente bajo la estrella. Si un niño llega hasta ustedes, si este niño ríe y tiene cabellos de oro y nunca responde a sus preguntas, adivinarán en seguida quién es. ¡Sean amables con él! Y comuníquenme rápidamente que ha regresado. ¡No me dejen tan triste!
(El principito.
Antoine de Saint-Exupéry.)
Las comunicaciones entre Barton y Delaford fueron continuas, todo lo continuas que requería un profundo afecto, y una de las evidentes virtudes de la felicidad de Elinor y Marianne era, y no precisamente de las menos importantes, que, aunque fueran hermanas y vivieran la una a poca distancia de la otra, vivieron en un perfecto acuerdo entre ambas, sin que esto molestase a los maridos.
(Sentido y sensibilidad.
Jane Austen.)
Busqué las tres lápidas en la ladera contigua al páramo, y no tardé en encontrarlas; la central, gris, estaba semienterreada entre brezos, la de Edgar Linton, solo adornada por el césped y el musgo que le subía por la base; la de Heathcliff, aún desnuda. Pasé un rato junto a ellas, bajo aquel cielo benigno; vi aletear las mariposas entre el brezo y las campánulas; escuché el viento suave que soplaba entre la hierba, y me pregunté cómo era posible que nadie pudiera atribuir sueños agitados a los que dormían en aquella tierra tan tranquila.
(Cumbres borrascosas.
Emily Brontë.)
Así, cae el telón sobre Meg, Jo, Beth y Amy. Si ha de alzarse o no otra vez, dependerá de la acogida que dé el público al primer acto del drama doméstico titulado Mujercitas.
(Mujercitas.
Louisa May Alcott.)
Santiago Nasar la reconoció.
-Que me mataron, niña Wene- dijo. Tropezó con el último escalón, pero se incorporó de inmediato. ‘Hasta tuvo el cuidado de sacudir con la mano la tierra que le quedó en las tripas’, me dijo mi tía Wene. Después entró en su casa por la puerta trasera, que estaba abierta desde las seis, y se derrumbó de bruces en la cocina.
(Crónica de una muerte anunciada.
Gabriel García Márquez.)
Me detuve un instante en el umbral para cobrar cierto aliento y vi al doctor de cabello plateado que me había hablado de los ríos y de los peregrinos en mi primer día, y el rostro cadavérico y lleno de cicatrices de la señorita Huey, y ojos que pensé haber reconocido alguna vez sobre máscaras blancas.
Los ojos y los rostros se volvieron hacia mí, y guiándome por ellos, como por un hilo mágico, entré en la habitación.
(La campana de cristal.
Sylvia Plath.
A fin de cuentas, daba igual la edad que tuviesen, el que fueran tan jóvenes, lo único que importaba era que las habíamos amado y que no nos habían oído cuando las llamábamos, que seguían sin oírnos ahora, aquí arriba, en la casa del árbol, con nuestro escaso cabello y nuestra barriga, llamándolas para que salgan de aquellas habitaciones donde se habían quedado solas para siempre, solas en su suicidio, más profundo que la muerte, y en el que ya nunca encontraremos las piezas que podrían servir para volver a unirlas.
(Las vírgenes suicidas.
Jefrey Eugenides)
Los labios de Rose se movieron con delicadeza entre el pelo del hombre. Ella levantó la vista y miró hacia el exterior del granero, y sus labios se juntaron y dibujaron una sonrisa misteriosa.
(Las uvas de la ira.
John Steinbeck)
No cuenten nunca nada a nadie. En el momento en que uno cuenta cualquier cosa, empieza a echar de menos a todo el mundo.
(El guardián entre el centeno.
J.D. Salinger)
—Señor Portnoy —dijo ella, recogiendo del suelo la mochila—, no es usted más que uno de esos judíos que se desprecian a sí mismos.
—Sí, Naomi, pero quizá seamos los mejores.
(El lamento de Portnoy.
Philip Roth)
y las castañuelas y la noche que perdimos el barco en Algeciras el guardia haciendo su ronda de sereno con su linterna y oh ese horroroso torrente profundo oh y el mar el mar carmesí a veces como el fuego y las gloriosas puestas de sol y las higueras en los jardines de la Alameda sí y todas las extrañas callejuelas y las casas rosadas y azules y amarillas y los jardínes de rosas y de jazmines y de geranios y de cactos y Gibraltar cuando yo era chica y donde yo era una flor de la montaña sí cuando me puse la rosa en el cabello como hacían las chicas andaluzas o me pondré una colorada sí y cómo me besó bajo la pared morisca y yo pensé bueno tanto da él como otro y después le pedí con los ojos que me lo preguntara otra vez y después el me preguntó si yo quería sí para que dijera sí mi flor de la montaña y yo primero lo rodeé con mis brazos sí y lo atraje hacia mí para que pudiera sentirme todo perfume sí y su corazón golpeaba loco y sí yo dije quiero sí.
(Ulises.
James Joyce)
Ana, vencida por el terror, cayó de bruces sobre el pavimento de mármol blanco y negro; cayó sin sentido.
La catedral estaba sola. Las sombras de los pilares y de las bóvedas se iban juntando y dejaban el templo en tinieblas.
Celedonio, el acólito afeminado, alto y escuálido, con la sotana corta y sucia, venía de capilla en capilla cerrando verjas. Las llaves del manojo sonaban chocando.
Llegó a la capilla del Magistral y cerró con estrépito.
Después de cerrar tuvo aprensión de haber oído algo allí dentro; pegó el rostro a la verja y miró hacia el fondo de la capilla, escudriñando en la obscuridad. Debajo de la lámpara se le figuró ver una sombra mayor que otras veces…
Y entonces redobló la atención y oyó un rumor como un quejido débil, como un suspiro.
Abrió, entró y reconoció a la Regenta desmayada.
Celedonio sintió un deseo miserable, una perversión de la perversión de su lascivia: y por gozar un placer extraño, o por probar si lo gozaba, inclinó el rostro asqueroso sobre el de la Regenta y le besó los labios.
Ana volvió a la vida rasgando las nieblas de un delirio que le causaba náuseas.
Había creído sentir sobre la boca el vientre viscoso y frío de un sapo.
(La Regenta.
Leopoldo Alas Clarín)
-Contéstame. El coronel no supo si había oído esa palabra antes o después del sueño. Estaba amaneciendo. La ventana se recortaba en la claridad verde del domingo. Pensó que tenía fiebre. Le ardían los ojos y tuvo que hacer un gran esfuerzo para recobrar la lucidez. -Qué se puede hacer si no se puede vender nada -repitió la mujer. -Entonces ya será veinte de enero -dijo el coronel, perfectamente consciente-. El veinte por ciento lo pagan esa misma tarde. -Si el gallo gana -dijo la mujer-. Pero si pierde. No se te ha ocurrido que el gallo pueda perder. -Es un gallo que no puede perder. -Pero suponte que pierda. -Todavía faltan cuarenta y cinco días para empezar a pensar en eso -dijo el coronel. La mujer se desesperó. «Y mientras tanto qué comemos», preguntó, y agarró al coronel por el cuello de franela. Lo sacudió con energía. -Dime, qué comemos. El coronel necesitó setenta y cinco años -los setenta y cinco años de su vida, minuto a minuto- para llegar a ese instante. Se sintió puro, explícito, invencible, en el momento de responder: -Mierda.
(El Coronel no tiene quien le escriba.
Gabriel García Márquez)
El capitán miró a Fermina Daza y vio en sus pestañas los primeros destellos de una escarcha invernal. Luego miró a Florentino Ariza, su dominio invencible, su amor impávido, y lo asustó la sospecha tardía de que es la vida, más que la muerte, la que no tiene límites.
–¿Y hasta cuándo cree usted que podemos seguir en este ir y venir del carajo? –le preguntó.Florentino Ariza tenía la respuesta preparada desde hacía cincuenta y tres años, siete meses y once días con sus noches.
Sin embargo, mientras Rosalía optaba por adaptar unos versos de la mística barroca (finales del siglo XVI), Amaral buscaba más lejos para recurrir a los comienzos de la lírica castellana (escrita en galaico-portugués) de mediados del siglo XIII.
En realidad, “Ondas do mar do Vigo” casi parece como introducción al disco en general y, en particular, al primer single: la segunda canción, llamada “Mares igual que tú”, cuyo tema principal el dúo explica así: «Todo lo que está vivo sobre la Tierra surgió de los océanos hace miles de millones de años. Existen desiertos, montañas colosales e incluso selvas, que un día fueron mares. Todos nosotros somos aún una parte de ese mar que nos dio la luz. Cada uno a nuestra manera: algunos somos aguas someras y otros profundas; unas veces olas encrespadas y otras calma chicha. Y aunque, aparentemente, nos separen enormes distancias, en el fondo somos la misma masa de agua que se conecta a través del planeta. Tú eres todos los mares de la Tierra y todos ellos son igual que tú», comentan Eva Amaral y Juan Aguirre.
Esperamos que esta información te sea de utilidad, tanto si decides escuchar el último disco de Amaral como el primero de Rosalía o estudiar literatura. Nosotros preferimos callarnos nuestra opinión sobre “Salto al color” y solo vamos a sugerir que quizá “Salto hacia atrás” hubiera sido un título más acertado… (Por su interés en bucear en la Edad Media, claro).
1-¿Qué tipo de texto es (literario, periodístico, normativo…)? ¿Por qué? ¿Recuerdas alguno de sus rasgos?
¿Podrías precisar a qué género y a qué subgénero pertenece y justificar tu respuesta?
2-Indica si las siguientes afirmaciones son Verdaderas o Falsas y explica por qué.
-El último trabajo de Amaral es un disco de versiones.
-Las cantigas de amigo son los poemas más antiguos de la lírica castellana.
-Rosalía versionó un poema de San Juan de la Cruz en su primer disco, Los Ángeles.
-El “amor cortés” consiste en hacer el amor de forma agradable y empática.
-Amaral es un grupo formado por dos chicos y una chica, que es la cantante.
-”Ondas do mar do Vigo” es un poema anónimo, como era típico en la lírica tradicional.
-San Juan de la Cruz era un trovador que luego se hizo religioso y místico.
-Se trata de una noticia y no de una entrevista pero se incluyen unas breves declaraciones de los protagonistas para transmitir de forma directamente su punto de vista.
-El periodista deja entrever de forma indirecta que el disco no le ha gustado.
3-¿Has entendido por qué podemos llamar _______ a este texto? ¿Le falta algo? ¿Le sobra algo? Corrígelo añadiendo o eliminando lo que consideres necesario.
4-Escribe un titular, subtitular y entradilla o sumario apropiados.
5-Señala las partes en que puede dividirse esta noticia. ¿Cumple las “5 W del periodismo”? ¿La información aparece en orden de importancia? Compruébalo haciendo un breve resumen donde destaques lo más importante.
*VOLUNTARIO:
Si puedes, haz un comentario de la letra del poema y entrégalo a tu profesor para subir nota y/o mejorar tu nivel.
Deberás escribir tu propio texto argumentativo y, después, analizar uno de un compañero, del libro o de esta entrada de mi blog donde también te explico con más calma cómo hacerlo.
Como decía aquel, todos somos iguales, pero algunos son más iguales
que otros. Era una tarde cualquiera en un país que no es cualquiera. Un
país muy concreto. Un país de parques infantiles cerrados y metros
llenos de trabajadores. Un país de políticos tan educados en el ruido y
la zancadilla que ni en mitad de una pandemia fueron capaces de
despertar para hacer su trabajo, para hacer política. Era una tarde
cualquiera de esas en las que hacemos actividades cualquiera,
actividades cotidianas como bajar al perro, comprar leche o sospechar
que las crisis, ya sean sociales, económicas o sanitarias, nunca son una
oportunidad, como repiten los guruses en sus conferencias bien pagadas,
sino un puto agujero negro capaz de generar más desigualdad de la que
ya hay entre los que son iguales, pero menos iguales. Una tarde
cotidiana de estado de alarma porque eso también empieza a ser
cotidiano. Una tarde de restricciones a la que después le seguiría una
noche con la restricción más grande posible, la de ser libre para poder
salir a la calle a respirar aire fresco, tomarse una cerveza o cagarse
en los putos agujeros negros. Una tarde en la que, mientras los iguales,
pero menos iguales, se preparaban para sufrir de nuevo los parques
cerrados, los metros llenos y las terrazas limitadas, los que son
iguales, pero un poco más iguales que el resto, se reunían en una fiesta
de entrega de premios de un periódico tan español como su propio
nombre.
Alrededor de una centena de asistentes en el lujoso Casino de Madrid
celebraban, verbo que en estado de alarma cae en desuso para los que son
iguales, pero menos iguales, una de esas entregas de premios con los
que las élites del país se galardonan de vez en cuando el hecho de
serlo, por haberse conocido a sí mismas. No faltó nadie. Estaba todo el
que tenía que estar. Políticos que no hacen política, periodistas que no
hacen periodismo, grandes totems neoliberales pidiendo ayudas públicas,
presidentes autonómicos que dimiten de sus competencias autonómicas,
militares metidos a epidemiólogos y muchos, muchísimos miembros del
mismo Gobierno que horas antes había decretado un estado de alarma que
prohibía expresamente fiestukis como aquella en el Casino de Madrid.
Siempre me ha vuelto loco mirar esas fotos de posados en esos eventos
elitistas que el periodismo que no hace periodismo ha llamado de toda
la vida fotos de sociedad. Recuerdo de pequeño abrir el periódico en fin
de semana, irme a las páginas finales y pasarme un buen rato observando
a los asistentes de la boda de fulanito o la puesta de largo de
menganita. Fotos de sociedad en las que uno no veía reflejada la
sociedad que uno conocía. Mira que conozco gente, pues ninguno es
sociedad, pensaba yo al no encontrarme ninguna cara familiar entre los
emperifollados. Entre las fotos de sociedad que observaba de pequeño y
las que observé esta mañana viendo los posados de la fiestuki, ha pasado
toda una vida. Una vida que le da a uno la oportunidad de entender que,
al igual que pasa con la igualdad, todos somos la sociedad, lo que pasa
es que unos son más sociedad que otros. Presidentes del IBEX, CEOS,
consejeros, ministros, políticos de la oposición, altos cargos militares
o de la judicatura, periodistas y demás dueños de esas primeras páginas
de los periódicos que leía de pequeño. Esas primeras páginas que daban
paso a lo que, finalmente descubrí, de verdad importaba: las de
sociedad.
Esa sociedad que somos todos, pero unos más que otros. Esa sociedad,
ese trocito pequeño pero que, como el aceite en el agua, lo abarca todo.
Esa sociedad que está por encima del bien, del mal e incluso de los
estados de alarma y las limitaciones de aforo. Esa sociedad en la que
cantamos a coro las canciones infantiles que unos cuantos componen. Esa
sociedad, la alta sociedad, que nos cuenta que una reunión familiar es
una irresponsabilidad, pero que ir en metro a trabajar es seguro. Que
nos alarma porque una reunión de jóvenes es un acto criminal, pero
relativiza una reunión de élites como hecho natural. Natural como la
misma desigualdad que tan bien han sabido resumir los asistentes a esa
entrega de premios en medio de la tormenta. Otra nueva tormenta. Pura
envidia, despachó el asunto el promotor de la fiesta tras el enfado de
la sociedad que es sociedad, pero menos sociedad. Si algo jode de la
desigualdad más que la desigualdad misma, que se lo pregunten a los más
desiguales, es que ni siquiera se disimule.
Gerardo Tece
1.Enuncia el tema de este texto utilizando un SN, cuyo núcleo sea un sustantivo abstracto, con tantos CN como sea necesario para acotar la intención del autor.
2.Haz un resumen del texto: escribe un único párrafo de entre cinco y ocho líneas que muestre de forma breve pero completa lo que dice el autor del texto.
Debe estar redactado en 3ª persona y no utilizar frases textuales.
3.- Determina la estructura del texto (señala las partes en que puede dividirse el texto en función de su contenido) y, si puedes, indica qué nombre recibe.
4-¿Qué modalidad textual predomina? ¿Por qué? ¿Hay alguna otra que tenga importancia?
El "Deus Ex Machina" es un recurso narrativo o teatral que consiste en solucionar de forma inesperada la situación que parece haber conducido a los personajes a un punto sin remedio. Entonces, cuando parece que la historia (al menos de estos personajes) ha de llegar a su fin, aparece un elemento nuevo, más o menos mágico y siempre eficaz para solucionar el conflicto.
Como habrás notado, es un recurso que parece más bien un "truco" fácil para solucionar un error anterior. Resulta característico, por ejemplo, de los escritores novatos que no han estructurado o pensado previamente mucho su historia... o de las novelas escritas en folletines o las recientes series de televisión.
Sin embargo, como todo recurso, se puede emplear de forma efectiva o no. Por ejemplo, yo diría que el final de Shakespeare in love que hemos visto en clase no deja de ser un claro "Deus ex machina".
En este caso, además, es un guiño a que se utilizaba mucho como recurso teatral en esa época y, frecuentemente, el encargado de solucionar todo de forma divina utilizando su poder absoluto no era un dios sino el propio Rey (en este caso, reina).
Por ejemplo
EPISODIO DEL ENEMIGO (Jorge Luis Borges)
Tantos años huyendo y esperando y ahora el enemigo estaba en mi casa. Desde la ventana lo vi subir penosamente por el áspero camino del cerro. Se ayudaba con un bastón, con un torpe bastón que en sus viejas manos no podía ser un arma sino un báculo. Me costó percibir lo que esperaba: el débil golpe contra la puerta. Miré, no sin nostalgia, mis manuscritos, el borrador a medio concluir y el tratado de Artemidoro sobre los sueños, libro un tanto anómalo ahí, ya que no sé griego. Otro día perdido, pensé. Tuve que forcejear con la llave. Temí que el hombre se desplomara, pero dio unos pasos inciertos, soltó el bastón, que no volví a ver, y cayó en mi cama, rendido. Mi ansiedad lo había imaginado muchas veces, pero solo entonces noté que se parecía, de un modo casi fraternal, al último retrato de Lincoln. Serían las cuatro de la tarde.
Me incliné sobre él para que me oyera.
-Uno cree que los años pasan para uno -le dije-, pero pasan también para los demás. Aquí nos encontramos al fin y lo que antes ocurrió no tiene sentido.
Mientras yo hablaba, se había desabrochado el sobretodo. La mano derecha estaba en el bolsillo del saco. Algo me señalaba y yo sentí que era un revólver.
Me dijo entonces con voz firme:
-Para entrar en su casa, he recurrido a la compasión. Le tengo ahora a mi merced y no soy misericordioso.
Ensayé unas palabras. No soy un hombre fuerte y solo las palabras podían salvarme. Atiné a decir:
-En verdad que hace tiempo maltraté a un niño, pero usted ya no es aquel niño ni yo aquel insensato. Además, la venganza no es menos vanidosa y ridícula que el perdón.
-Precisamente porque ya no soy aquel niño -me replicó- tengo que matarlo. No se trata de una venganza, sino de un acto de justicia. Sus argumentos, Borges, son meras estratagemas de su terror para que no lo mate. Usted ya no puede hacer nada.
Quien quiera, puede usar esta reciente película, disponible en Netflix, para practicar su primera reseña.
Le contará como trabajo voluntario y, tras hacerla lo mejor posible y observar las pertinentes correcciones, sabrá cómo hacer la reseña de cualquiera de los libros que lea durante el curso, tanto las lecturas obligatorias como las voluntarias.
Para ello, debemos recordar que las novelas, cuentos, películas o series son narraciones y, por tanto, están sujetas a este ESQUEMA PARA COMENTAR LOS TEXTOS NARRATIVOS realizado por la profesora Lourdes Doménech:
Este esquema sirve para hacer una reseña pues recoge los elementos claves de una narración que debes comentar en tu crítica, entregada escrita o en el formato que prefieras (vlog, vídeo/audio-reseña)
Los elementos están numerados en orden de importancia, no tienes por qué seguir ese orden y, además, no puedes nunca acabar tu crítica de manera repentina con el "Tiempo" u otro elemento determinado: INCLUYE SIEMPRE UNA CONCLUSIÓN FINAL donde insistas en la idea principal.
En este caso, si prefireres, puedes contestar a estar preguntas (de nuevo, no hace falta que sean todas, pero comenta de manera cohesionada, argumentada y, sobre todo, entretenida, los elementos que te parezcan más importantes).
1-GÉNERO, SUBGÉNERO Y MEZCLA DE GÉNEROS.
¿Se trata de una narración? ¿Por qué? ¿A qué género pertenece? ¿Tiene influencia de otros géneros, como el misterio, el terror, el humor o la comedia romántica?
Opina: ¿Te suelen llamar la atención este tipo de historias? ¿En este caso te ha gustado? ¿Por qué?
2-NARRADOR:
¿Qué tipo de narrador emplea? ¿Qué persona gramatical usa principalmente? ¿Usa otra en algún momento? ¿Qué relación tiene eso con lo que explicamos en clase?
Opina: ¿Qué efecto crees que suele tener este tipo de narrador? ¿Crees que funciona bien en este caso?
3-ESTRUCTURA
¿Cuál es su estructura? ¿Por qué? ¿En qué partes se puede dividir? ¿Es la más usada? ¿Por qué?
¿Hay algún flashback o retroceso? ¿Hay algún flashforward o avance?
Opina: ¿Qué te parece esta construcción? ¿Crees que funciona bien?
4-LA ÉPICA, LOS TIPOS DE HÉROE Y EL VIAJE INICIÁTICO
-¿Qué tipo de héroe es su protagonista: héroe clásico, héroe por accidente o antihéroe? -¿Aparece algún otro tipo de héroe? ¿Y algún villano?
¿Se produce algún viaje iniciático? ¿Es físico o simbólico? ¿Qué aprende el héroe o la heroína?
5-TIEMPO Y ESPACIO
-¿En qué tipo de espacio se desarrolla la acción (real, inventado o simbólico)?
-¿Cuánto ocupa el tiempo interno de la acción principal de la película? ¿Se nota en el ritmo?
-¿Es importante el tiempo externo, es decir, el contexto de la época influye en la obra? Pon al menos un ejemplo de cómo condiciona a algún personaje y qué relación tiene con dos de las tramas principales.
6-COMPRENSIÓN
-¿Esta historia contiene alguna enseñanza o moraleja? ¿Cuál es? ¿Está explícita -aparece- o implícita -se entiende-?
-¿Cuál ha sido tu escena o momento preferido? ¿Por qué?
-¿Quién es tu personaje preferido? ¿Por qué?
-¿Hay algún personaje complejo que te resulte interesante?-¿Hay alguna frase que te haya llamado la atención?
-¿Qué importancia tiene la frase "A veces hay que meter la punta del pie en el agua para atraer a los tiburones"?
8-FINAL O CONCLUSIÓN
Al final se aclara el último misterio que quedaba por resolver. ¿Te ha gustado el final? ¿Tiene algún elemento sorpresa?
-Comenta esta frase: "A veces tienes que hacer algo de ruido si quieres que se te oiga" o el cierre "El futuro depende de nosotros" y relaciónalo con el movimiento sufragista. ¿Crees que tiene relación con el tema o idea principal?