Soy profe de Lengua y Literatura y en este blog iré colgando actividades y textos que trabajemos en clase (o no).
"Hola, ¿qué tal? Soy el chico de las poesías".
Laparadojaes un recurso literario que consiste en expresar una situación ilógica, supuestamente imposible, ya que une dos conceptos contrapuestos que, en el caso de producirse uno, obligatoriamente debería negar el otro...
... Aunque su gracia consiste en que la vida es paradójica y, muchas veces, no nos queda más remedio que expresar el absurdo. Ejemplos:
Sé que el amor no existe
y sé también que te amo
(Darío Jaramillo)
(La vida mata)
Cuanto más tiene, más necesita.
Si quieres paz, prepárate para la guerra (dicho latino, atribuido a Vegecio)
La mejor defensa es un buen ataque
Gracias a Dios, soy ateo (Luis Buñuel)
Era tan pobre que solo tenía dinero (Cristina Onassis)
El Roto, sin duda el mejor viñetista de la actualidad, se ha servido a veces de la paradoja para algunos de sus dibujos en El País:
También podemos encontrar un uso muy acertado de este recurso en poemas de autores contemporáneos como son Antonio Orihuela y Elena Román:
Vengo del sur y no toco las palmas,
vivo en el centro pero a un lado.
Ahora que al fin tengo sitio
no sé dónde guardar las cosas
que antes no me cabían:
objetos descatalogados cuya costumbre
era estorbar y que hoy
quisieran destrozar los cajones
en un canto a la libertad dinámico.
De momento, soy feliz
en esta casa que han tenido que pintar
para que no huela a los muertos que la habitaron.
(Autosuficiencia en la, Elena Román)
Nuestra forma de entender el comunismo nos hizo capitalistas.
Nuestra forma de ser modernos nos hizo primitivos y crueles.
Nuestra forma de viajar terminó siendo
nuestra forma de no salir de casa.
Nuestra forma de vivir la libertad nos convirtió en esclavos.
Nuestra forma de resistir se volvió nuestra forma de aceptar.
Nuestra forma de atesorar riqueza nos hizo pobres.
Nuestra forma de pensar bloqueó todo pensamiento.
Nuestra forma de escuchar nos dejó sordos.
Nuestra forma de amar nos alejó del amor.
Nuestra forma de mirar nos dejó ciegos.
Nuestra forma de ascender
resultó que era nuestra forma de caer aún más bajo.
(El amor en los tiempos del despido libre.
Antonio Orihuela)
De nuevo el grupo uruguayo El Cuarteto de Nos realiza una canción aplicando un recurso literario con gran maestría. En este caso mediante una sucesión de paradojas (algunas de ellas, célebres):
Fito Cabrales, músico que primero desarrolló una larga carrera en el grupo Platero y Tú y ahora lleva mucho tiempo de éxito como Fito y los Fitipaldis, ha empleado este recurso en innumerables versos de sus canciones. De hecho, su último disco hasta la fecha es, en sí mismo, una paradoja (Huyendo conmigo de mí). También podemos mencionar versos como los siguientes:
Aunque posiblemente se entienda aún mejor en en esta canción de El Kanka, que conocí el año pasado gracias a una alumna de 3º de ESO, que la eligió para buscar sus propios ejemplos una vez hubo entendido la figura literaria.
Y eso es exactamente lo que os toca hacer ahora a vosotros en los comentarios, con versos de poemas o canciones, frases de Instagram, novelas o la prensa...
Lo importante es que sean ejemplos originales y que, además, representen bien el recurso literario.
Hacedlo con este y el resto de recursos literarios explicados en las entradas anteriores.
Lo mal que estoy .. y lo poco que me quejo.
Siempre me levanto con el pie mirando al suelo.
La voz muda .. me saluda desde lejos,
me regala su silencio .. pero yo me hago el sueco ..
mirándome en el espejo.
Y el espejo me devuelve su reflejo sin el mío,
yo lo asumo y sigo.. pero no me fío.
Me autodiagnostico sin un éxito mínimo,
así que me deprimo.
Lo mal que estoy .. y lo poco que me quejo. Tengo el alma en cuarentena .. y roto el cuerpo. ¡Qué dolor, qué pena .. y qué tormento! Salgo a las aceras .. el andar desafinado. La maleta llena de cantos rodados.
La sonrisa boca abajo de subir tanta escalera ..
sin llegar a ningún lado.
Y la historia me critica porque siempre estoy penando.
Y yo le digo: “Pobre de aquel que oculta su llanto”
Un ladrillo no sabe llorar ..
pero tampoco lleva bien el compás.
Lo mal que estoy .. y lo poco que me quejo. Tengo el alma en cuarentena .. y roto el cuerpo. ¡Qué dolor, qué pena .. y qué tormento! Y cómo me duele la vida entera ..
Y el médico me ha dicho que ponga en entredicho
la verdad más verdadera, que llegue tarde al nicho ..
y que a cada dolor nuevo .. le busque un placebo.
A mi burro, a mi burro le duele el amor ..
porque nadie le quiere, sólo le quiero yo.
Y a mí la pena me saluda cuando más me estoy riendo,
de remiendos tengo lleno el corazón.
A mi burro, a mi burro le duele el amor ..
porque nadie le quiere, sólo le quiero yo.
Y a mí la pena me saluda cuando más me estoy riendo,
de remiendos tengo lleno el corazón.
Chimpón ..!
Otro alumno de 3º de ESO del año pasado me descubrió esta otra:
Cuando entro a un micro me salgo,
pongo un listón alto entre un bombo, una caja y un bajo.
Esta canción es el principio del fin
de este dulce delfín, que nada en este agua salada,
doy mi parrafada en cualquier punto y os dejo en coma.
Toma, soy el primero en un segundo.
Mc's lo llevan negro si quieren dejarme en blanco,
porque tu grupo me sabe a poco y no es para tanto.
Tonto, a veces es de listo hacerse el tonto
dame un ritmo largo que a mí se me queda corto, ¿sabes?
Yo quise ser antídoto y me he vuelto el veneno
y no estaría de más que alguien me echara de menos
pero la vida es dura y soy tan blando
que estoy callao aunque fuera esté hablando
y sé que no sé nada aunque merezca todo.
Soy abstemio en el dolor
porque de amor soy un beodo.
Yo tengo la religión de ser ateo
el whisky me deja la vod-kaliente y solo veo
que voy ciego, mi flow es fuego
por eso acostumbro a romper el hielo.
Con solo un verso os destripo,
este individualista está sonando en tu equipo.
Cerebros dormidos, soñad despiertos
cuando escribo me siento vivo,
es por ello que os dejo muertos
[Estribillo] (x2) Paradojas, funambulista en cada hoja bailo con vocabulario doy un vuelco al diccionario son paradojas, funambulista en cada hoja estoy harto de ver Mc's con tan poco ingenio
Mentes cerradas, os dejo bocabiertos,
hablo demasiado la verdad es que siempre miento.
Brillo como el sol, con el glamour de la Luna
pregunta cómo una voz tan grave suelta frases tan agudas.
Nunca dirás siempre,
cada año es peor, por eso este lo venero hasta diciembre.
Vente, deja que esto nos una,
traigo ritmos arropados con palabras que desnudan.
Pero me ha quedado la espina, de que no me tiren flores,
doy rap al por mayor para dejarte en paños menores.
Señores y señoras, pasen y vean,
las rimas más guapas bailando con la conciencia más fea.
No me importa el sonido del público:
yo prefiero silenciaros antes de que me deis ruido.
Me elevo y os hundo,
porque mi rap es multiplicación, el tuyo el producto,
seductor y a la vez tímido,
dejo de piedra, mientras me bebo y canto con flow's, os liquido
real es mi mierda de ciencia ficción.
Oye mi sinfonía en cualquier rincón
¿habláis del éxito? aquí regreso
escupo a tu verso anoréxico al mío lo beso
cerebros dormidos soñad despiertos
cuando escribo me siento vivo es por ello que os dejo muertos
[Estribillo] (x2) Paradojas, funambulista en cada hoja bailo con vocabulario doy un vuelco al diccionario son paradojas, funambulista en cada hoja estoy harto de ver Mc's con tan poco ingenio
Aquí podéis escuchar la canción de El Chojin, Ríe cuando puedas, llora cuando lo necesites.
Esta canción se basa en el recurso literario de la antítesis, que consiste en oponer dos términos contrarios para establecer una relación basada en sus diferencias. Es decir, en su oposición. O, dicho de otra forma, hablar primero de algo y, después, de algo contrario o que se considera oportuno oponer.
Por ejemplo, este momento de D. Quijote de la Mancha en que Alonso Quijano se opone a Sancho:
Yo velo cuando
tú duermes, yo lloro cuando cantas,
yo me desmayo de ayuno cuando tú estás
perezoso y desalentado de puro harto.
O en estos célebres versos del poeta chileno Pablo Neruda:
Mucha gente confunde la antítesis con la paradoja porque a veces se usan juntos, como en este célebre poema de Lope de Vega:
Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;
no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;
huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño; creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.
Como decía, vamos a considerar antítesis cuando un término se opone a otro.
Como verás, es un recurso muy habitual en los poemas para reflejar disparidad de caracteres, por ejemplo en relaciones de amor condenadas a no entenderse. Este rima de Gustavo Adolfo Bécquer es, sin duda, un ejemplo claro:
XLI Tú eras el huracán y yo la alta torre que desafía su poder: ¡tenías que estrellarte o que abatirme!... ¡No pudo ser!
Tú eras el océano y yo la enhiesta roca que firme aguarda su vaivén: ¡tenías que romperte o que arrancarme!... ¡No pudo ser!
Hermosa tú,yo altivo: acostumbrados uno a arrollar,el otro a no ceder; la senda estrecha, inevitable el choque... ¡No pudo ser!
No podemos dejar de recordar esta canción del grupo uruguayo El Cuarteto de Nos:
También se dan continuas antítesis en esta canción de M-Clan:
O en "El rocanrol de los idiotas", del cantautor español Joaquín Sabina, que establece una relación entre opuestos que, quizás, en el fondo, no lo son tanto:
Yo no tenía ganas de reir,
tú reías para no llorar;
yo le guiñaba un ojo a mi nariz,
tú consolabas a tu soledad.
Yo sin ninguna escoba que vender,
tú con mil y una noches que olvidar;
a mí no me quería una mujer,
a ti se te moría una ciudad.
Tú habías perdido el último autobús,
a mí me habían echado de otro bar;
los mismos alfileres de vudú,
el mismo cuento que termina mal.
Pero quiso el cielo
bautizar el suelo
con su gota a gota y con champú de arena
para tu melena
de muñeca rota... y tu mirada azul
me dijo a cara o cruz
y mi alma de tahúr
lo puso a doble o nada.
Y los peces de colores de mis botas
y tus marchitos zapatitos de tacón,
locos por naufragar,
salieron a bailar
al ritmo de la lluvia sobre las capotas
el rocanrol de los idiotas.
Yo no venía de ningún país,
tú ibas camino de cualquier lugar;
conmigo no contaba el porvenir,
de ti no se acordaba el verbo "amar".
Yo no jugaba para no perder,
tú hacias trampas para no ganar;
yo no rezaba para no creer,
tú no besabas para no soñar.
Y sin equívocos de vodevil
ni alertas rojas en el corazón
el dios de la tormenta quiso abrir
la caja de los truenos y tronó,
porque quiso el cielo
acariciar el suelo
con su gota a gota
y con champú de arena
para tu melena
de muñeca rota.
Qué disparate de
partida de ajedrez
con una "partenaire"
adicta al jaque mate.
Y tu bolso como un nido de gaviotas, y mi futuro con pan duro en el cajón, locos por naufragar
salieron a bailar, al ritmo de la lluvia sobre las capotas, el rocanrol de los idiotas.
Capeando el temporal
salieron a bailar
como dos locos bajo el chaparrón de notas
del rocanrol de los idiotas.
El rocanrol,
el rocanrol de los idiotas.
Como tú y como yo.
El rocanrol de los idiotas.
Se marcó la calle
con aquel detalle
de dejarnos solos...
La personificación es un recurso literario que consiste en atribuir cualidades humanas a seres inanimados.
Por ejemplo, en el poema "Elegía" de Miguel Hernández, que ya hemos comentado por aquí, encontramos unos versos que utilizan este recurso con gran acierto
Temprano levantó la muerte el vuelo, temprano madrugó la madrugada, temprano estás rodando por el suelo. No perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desatenta, no perdono a la tierra ni a la nada. En mis manos levanto una tormenta de piedras, rayos y hachas estridentes sedienta de catástrofe y hambrienta.
Este recurso se puede realizar de muchas formas. Son personificaciones claras expresiones populares como "la vida me sonríe", "el tiempo vuela", "la suerte es caprichosa/ viene y se va", "fumar mata"... O, de forma más literaria, esta descripción que hace Clarín de Vetusta, el espacio donde sucede la obra La Regenta:
Vetusta, la muy noble y leal ciudad, corte en lejano siglo, hacía digestión del cocido y de la olla podrida, y descansaba oyendo entre sueños el monótono y familiar zumbido de la campana del coro, que retumbaba en lo alto de la esbelta torre en la Santa basílica.
Leopoldo Alas, «Clarín». La Regenta.
También son ejemplos claros de personificación estas dos canciones sobre la felicidad (pego a continuación el enlace para poder escucharlas y algunos versos donde se observa bien el recurso)
"Felicidad odia las despedidas: un día te despiertas y ella ya no está. Felicidad no cura las heridas, ella es la heroína de mi soledad. Felicidad no te vayas todavía tengo la manía de dejarte escapar"
Mata más gente el tabaco que los aviones, y he perdido el miedo a volar, y enciendo la faria de las grandes ocasiones... en las nubes tengo un “Bemeuve”, una “Pleiesteision” tu foto y un par de postales, sigue escribiendo donde quiera que tú estés. Felicidad, qué bonito nombre tienes, Felicidad, vete tú a saber dónde te metes. Felicidad cuando sales sola a bailar, te tomas dos copas de más y se te olvida que me quieres. Nada mas verte le dije a mi sentido común que no me esperara levantado y al volver a casa una nota en el “livinrum” un adiós en los morros y desde entonces duermo solo finito, acabado, caramba y pagando los recibos de la luz. Felicidad, qué bonito nombre tienes, Felicidad, vete tú a saber dónde te metes. Felicidad cuando sales sola a bailar, te tomas dos copas de más y se te olvida que me quieres. Cuando menos lo esperaba de pronto un día a mi puerta llamó la alegría y resulta que tenía tu carita y resulta que estabas tan rica y devoré tu piel, tu carne y tus espinas, y rebañé, to el suco, suco, suco, y rebañé. Desde entonces en verano nunca pido ensaladilla ni antes de dos horas de digestión me tiro al mar y he dejado de abusar del tabaco, del café, del tinto y del prozac, pura Felicidad.
Una noche cualquiera a mi puerta llamó la Fortuna, y una noche cualquiera es normal que yo estuviera allí. Me dejó en la ventana un mensaje escrito con lluvia: "Esta noche he venido y no estabas, lo siento por ti." No podía creer que la niña gastara estas bromas, por más que me dijeran amigos que sí, hombre, que sí. Yo que siempre fui un desafinado me rasgué las ropas. Seguiré mi camino con calma seré un tipo gris. Pero la vida me puso en las manos esta guitarra y un poco de voz, y hoy me encuentro feliz en mi banda y en una canción: Mi vida en una canción, mi vida en una canción. Estampé el cigarrillo en charco que había en el suelo y se fue como un barco velero buscando alta mar. Calle abajo corrieron de un golpe todos mis sueños. La Fortuna le da a cada hombre una oportunidad. Pero la vida me puso en las manos esta guitarra y un poco de voz, y hoy me encuentro feliz en mi banda y en una canción: Mi vida en una canción, mi vida en una canción.
Lahipérbole es un recurso literario que consiste en exagerar la realidad para expresar sentimientos, como parodia o, sencillamente, para captar la atención del lector/oyente.
Es muy habitual en la vida cotidiana y te sonarán expresiones como las que vienen a continuación:
-Te lo he dicho miles de veces
-Si se enteran mis padres, me matan
-Te voy a partir la cara/ Te voy a dar hasta en el carnet de identidad
-Me parto de risa
-Eso está donde Cristó perdió el mechero
-Eso es de cuando Franco era corneta...
Un ejemplo sería este poema de Carlos Edmundo de Ory (autor de marcado gusto por el humor) en el que, como verás, además utiliza otros recursos literarios como la personificación, la metáfora, la paradoja o la anáfora):
Hipérbole del amoroso
Te amo tanto que duermo con los ojos abiertos.
Te amo tanto que hablo con los árboles.
Te amo tanto que como ruiseñores.
Te amo tanto que lloro joyas de oro.
Te amo tanto que mi alma tiene trenzas.
Te amo tanto que me olvido del mar.
Te amo tanto que las arañas me sonríen.
Te amo tanto que soy una jirafa.
Te amo tanto que a Dios telefoneo.
Te amo tanto que acabo de nacer.
Carlos Edmundo de Ory
(Poemas, 1969)
Posiblemente una de las hipérboles poéticas más famosas es la caricaturesca descripción que hace Francisco de Quevedo de su rival póetico Luis de Góngora:
Érase un hombre a una nariz pegado, érase una nariz superlativa, érase una alquitara medio viva , érase un peje espada muy barbado. Era un reloj de sol mal encarado, érase un elefante boca arriba, érase una nariz sayón y escriba , era Ovidio Nasón más narizado. Érase el espolón de una galera, érase una pirámide de Egipto, las doce Tribus de narices era. Érase un naricísimo infinito, frisón archinariz, caratulera sabañón garrafal, morado y frito.
También encontramos este recurso en numerosas canciones, como esta de Maná:
O el uso del mismo recurso en una canción, bastante mejor, aunque sea en inglés:
En otro estilo musical, el grupo de pop Astrud también tienen tendencia a irónicas hipérboles, como las que se pueden ver en esta canción: "Hay un hombre en España".
Por supuesto, también son hipérboles las típicas "fantasmadas" ("fantasma" con este significado es, lógicamente, una metáfora) de amigos, familiares (especialmente cuñados) o de personajes públicos, como el mítico George Best:
O en este artículo del soberbio columnista (pero personaje con tendencia a la exageración) Manuel Jabois:
Resaca
El sábado me sorprendí saliendo de un after a una hora tan escandalosa que me bastó ver la altura del sol para venirme abajo: al llegar corriendo a casa me precipité por la puerta como quien se tira de un coche en marcha. Una vez allí, y tras dormir unas horas, empecé mi dolorosa liturgia. Vacío los bolsillos visiblemente alterado, pues siempre aparecen monedas tan pequeñas que yo creía ya extinguidas y papeles arrugados con números de teléfono descabellados. En el baño aprovecho la meada para calibrar, por el intenso olor y el color encarnado del violento chorro, los días que me quedan para volver a ser un hombre nuevo del que mane sangre limpia. Luego me ducho durante horas larguísimas, prácticamente una tarde entera. Al hacerlo, me froto rabioso con un estropajo tratando de sacarme la sordidez de los antros infames y la chusma de la que gusto rodearme: dedico horas a los huecos de los dedos de los pies, que es donde creo yo que se empozoña todo; hay días que lleno la bañera y me zambullo dentro, ahogado por la culpa, y lloro a gritos. Salgo de la purga tambaleándome, y con la toalla atada a la cintura recojo el montón de ropa con la que salí esa noche, voy al patio y allí le prendo fuego mientras profiero exclamaciones en latín invocando a Satán. Una vez hecho esto, suelo meterme en cama con un libro muy gordo, y antes de emprender la lectura abro los ojos con el fanatismo de un converso y digo, convencido hasta la histeria, una frase memorable: “Nunca máis”.
Ya hemos explicado algunos recursos literarios, como la comparación (consistente en relacionar un término real con otro imaginario) y la metáfora (recurso muy similar, pero que para nosotros va a consistir en sustituir el término real por otro imaginario).
Ahora vamos a intentar entender un recurso literario algo más complejo pero directamente relacionado: la analogía.
Podemos entender la alegoría como una serie encadenada de metáforas o comparaciones relacionadas entre sí.
Es decir, no solo compara un elemento con otro, sino que aprovecha haber establecido esta relación para relacionar más ideas. Por ejemplo, es muy célebre esta de Jardiel Poncela sobre el amor:
Uno de los ejemplos más célebres es el de Jorge Manrique, que realiza unas alegorías muy claras en su inmortal obra Coplas a la muerte de su padre:
Nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar, que es el morir; allí van los señoríos derechos a se acabar y consumir; allí los ríos caudales, allí los otros medianos y más chicos, y llegados,son iguales los que viven por sus manos y los ricos. (...) Este mundo es el camino para el otro, que es morada sin pesar; mas cumple tener buen tino para andar esta jornada sin errar. Partimos cuando nacemos, andamos mientras vivimos, y llegamos al tiempo que fenecemos; así que cuando morimos descansamos.
También se ve muy claramente en el homenaje de Luis García Montero a Jorge Manrique en su obra Coplas a la muerte de su colega: Nuestras vidas son los sobres que nos dan por trabajar, que es el morir; allí van todos los pobres para dejarse explotar y plusvalir; allí los grandes caudales nos engañan con halagos y los chicos, que explotando son iguales las suspensiones de pagos y los ricos.
O en este célebre fragmento de Bodas de sangre, de Federico García Lorca:
"¡Porque yo me fui con el otro, me fui! Tú también te hubieras ido. Yo era una mujer quemada, llena de llagas por dentro y por fuera, y tu hijo era un poquito de agua de la que yo esperaba hijos, tierra, salud; pero el otro era un río oscuro, lleno de ramas, que acercaba a mí el rumor de los juncos y su cantar entre dientes. Y yo corría con tu hijo que era como un niñito de agua fría y el otro me mandaba cientos de pájaros que me impedían el andar y que dejaban escarcha sobre mis heridas de pobre mujer marchita, de muchacha acariciada por el fuego. Yo no quería, ¡óyelo bien!, yo no quería. ¡Tu hijo era mi fin y yo no le he engañado! Pero el brazo del otro me arrastró como un golpe de mar, como la cabezada de un mulo, y me hubiera arrastrado siempre, siempre, aunque hubiera sido vieja y todos los hijos de tu hijo me hubiesen agarrado de los cabellos".
También podemos considerar una alegoría este poema del autor cacereño José María Cumbreño:
El peso del aire Esta mañana, en el parque, Irene me ha pedido que le compre un globo. Un lazo alrededor de su muñeca evitaba que Bob Esponja saliese volando. Ato el nudo con una fuerza contradictoria: suficiente como para que no se deshaga, pero no tanta como para que le duela. Después abro mucho los ojos. El frío. Su abrigo nuevo. Las botas con los pantalones de pana por dentro. No se me puede olvidar esta forma de sonreírme. Un nudo que no se deshaga. Porque el aire pesa más que algunos gases. Y la vida, menos que los recuerdos.
Salvando muchoo las distancias en cuanto a la calidad poética de las analogías, quizá os pueda servir para acabar de entender el recurso, algún ejemplo en letras "actuales", como las que veremos a continuación:
Grabé tu nombre en mi barca,
me hice por ti marinero:
para cruzar los mares
surcando los deseos.
Fui tan feliz en tus brazos,
fui tan feliz en tu puerto
que el corazón quedó preso
de tu cuerpo y de tu piel.
Como una ola, tu amor llegó a mi vida
como una ola, de fuerza desmedida
de espuma blanca y rumor de caracola.
Como una ola.
Y yo quedé prendida en tu tormenta
perdí el timón sin darme apenas cuenta.
Como una ola,
tu amor creció
como una ola.
Bajé del cielo una estrella
en el hueco de mis manos
y la prendí a tu pelo
cuando te dije "te amo".
Pero al mirarte a los ojos
vi una luz de desencanto
me avergoncé de mi estrella
y llorando me dormí.
Como una ola, tu amor llegó a mi vida
como una ola, de fuego y de caricias,
sentí en mis labios tus labios de amapola
como una ola...
Y me escapé contigo mar adentro
sin escuchar las voces en el viento.
Como una ola,
se fue tu amor
como una ola.
Y me escapé contigo mar adentro
sin escuchar las voces en el viento.
Como una ola,
se fue tu amor
como una ola.
Cuando te vas,
se me mueren las macetas,
que no las riego con llanto,
de tanto llorar los ojos se me secan;
que no las riego con llanto,
¡ay!, de tanto llorar los ojos se me secan.
Y con los ojos sequitos,
la mirada se me ciega
y el corazón que no ve,
ni siente, ni padece
se mustia y se muere de pena;
y el corazón que no ve
ni siente, ni padece
se mustia y se muere de pena
Por eso te planté
mi corazón en una maleta
pa poder echar raíces
donde quiera que tu estés
Por eso me arranco la piel
pa que te hagas una maleta
para cuando eche de menos
el cuerpo que ciñen tus prendas
para cuando eche de menos
el cuerpo que ciñen tus prendas.
Si del cambio climático, se te mueren las macetas... no me las riegues con llanto, ay, de tanto llorar los ojos se te secan. No me las riegues con llanto, ay, de tanto llorar los ojos se te secan. Tírame la semilla de un beso al aire que seguro llega a mi parcelita en las nubes pa´que junto a mi corazón crezca a mi parcelita en las nubes
Si el símil o comparación consiste en establecer una relación entre dos términos, uno real (A) y otro imaginario (B),la metáfora se puede considerar un símil más directo y más elaborado, dado que indentifica dos cosas diferentes. Es decir, directamente sustituye el término real (A) por el imaginario (B).
Ejemplos: Nos han pegado un baño Hacer un túnel Este profe es un hueso El delantero se tiró a la piscina al sentir el contacto El blanco algodón que surca el cielo Empieza el llanto de la guitarra Su padre ya pinta de plata sus sienes El invierno de la vida
Las metáforas se basan en la diferencia entre sentido real y sentido figurado, que ya habíamos explicado anteriormente y para lo que te puede servir de referencia lo que quiere decir la letra de esta canción de Señor Mostaza (sentido figurado) y la representación literal en el videoclip (sentido real)
O en esta otra canción de Javier de Torres:
En el celebérrimo poema "Elegía", realizado por Miguel Hernández como homenaje tras la muerte de su amigo Ramón Sijé, tenemos una acumulación de metáforas para referirse al dolor que siente (aunque, como notarás, alguna de estas metáforas también se pueden interpretar -o analizar- como personificaciones, paradojas o hipérboles...)
(...)
Un manotazo duro, un golpe helado, un hachazo invisible y homicida, un empujón brutal te ha derribado. (...) Ando sobre rastrojos de difuntos, y sin calor de nadie y sin consuelo voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo, temprano madrugó la madrugada, temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desatenta, no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta de piedras, rayos y hachas estridentes sedienta de catástrofe y hambrienta
Quiero escarbar la tierra con los dientes, quiero apartar la tierra parte a parte a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte y besarte la noble calavera y desamordazarte y regresarte
Volverás a mi huerto y a mi higuera: por los altos andamios de mis flores pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores. Volverás al arrullo de las rejas de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas, y tu sangre se irá a cada lado disputando tu novia y las abejas. . Tu corazón, ya terciopelo ajado, llama a un campo de almendras espumosas mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas... de almendro de nata te requiero,: que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero.
O, en un tono más ligero y divertido, esta canción de Sabina también tiene un buen número de metáforas acertadas (el estribillo se puede considerar una analogía, pero de eso hablaremos más adelante).
Y esta canción de Zenet también tiene un buen número de metáforas para expresar lo que se siente al dar o recibir un beso sentido:
El símil o comparación es un recurso literario muy habitual que consiste en establecer una relación entre un término real (A) y otro término imaginario (B).
Se parece mucho a la metáfora pero, para distinguirlas, vamos a considerar que comparación consiste en unir los dos términos (ambos presentes), normalmente mediante un nexo comparativo ("como", "cual"...).
Aquí tienes algunos ejemplos de la web Ejemplosde.org:
Sin embargo, aunque no aparezca el nexo, podemos considerar símiles o comparaciones todas aquellas relaciones en las que aparecen claramente los dos términos (Término Real= A y Término Imaginario=B). Por ejemplo, en algunas de las célebres greguerías de Ramón Gómez de la Serna:
La T es el martillo del abecedario
La Q es un gato que perdió la cabeza
La jirafa es una grúa que come hierba
El olivo es el espejo del alba
Las pasas son uvas octogenarias
Cuando el armario está abierto parece que toda la casa bosteza
Abrir un paraguas es como disparar contra la lluvia
Otro ejemplo claro de uso de símiles o comparaciones lo encontramos en este "Poema al fútbol"
Otro ejemplo claro es esta canción construida a base de comparaciones amorosas:
Existen diferentes versiones de este clásico compuesto por Manuel Alejandro. También se puede rescatar esta de Niños Mutantes:
La tautología es una figura retórica que consiste en una repetición innecesaria o reiteración de una misma idea. Ejemplos:
Subir arriba/ Bajar abajo
Salir fuera/ Entrar dentro
Uno de los mayores genios en el uso de las tautologías, sin duda, es el expresidente del Gobierno M. Rajoy quien, a lo largo de su carrea política, nos deleitó con joyas como estas:
Como ves, normalmente son errores de expresión más o menos llamativos... pero a veces también se usa la tautología como recurso literario para reforzar una idea. En ese caso, se suele llamar pleonasmo:
Lo vi con mis propios ojos
Quise cortar la flor
más tierna del rosal,
pensando que de amor
no me podría pinchar...
Y mientras me pinchaba
me enseñó una cosa
que una rosa es una rosa, es una rosa, es una rosa...
Y cuando abrí la mano
y la dejé caer
rompieron a sangrar
las llagas en mi piel...
Y con sus pétalos
me la curó mimosa
que una rosa es una rosa es una rosa...
Pero cuanto más me cura,
al ratito más me escuece...
porque "amar" es el empiece (sic)
de la palabra "amargura".
Una mentira y un credo
por cada espina del tallo
que injertándose en los dedos
una rosa es un rosario...
Fueron como una habitación de hotel sin pasado ni futuro,
fueron lo que fueron porque Dios se empeñó en que fuera así.
No quedó como constancia de su encuentro
más que el día, el año, el mes en la pared
escrito con las uñas en el yeso de aquel viejo hotel.
Los dos sabían que los lazos del amor se hacen de espino.
Los dos sabían que quererse es condenarse hasta el final.
Los dos sabían que a menudo no es bastante un "yo te quiero".
Pero vida no hay más que una y, que yo sepa, no dan más,
por ahora no dan más.
Es lo que es, hay lo que hay. Por ahora no dan más.
Es lo que es, hay lo que hay. Por ahora no dan más.
Y la noche de sus vidas se fue yendo como vino, en un susurro.
Si valió la pena o no, el tiempo dirá.
Se miraron a los ojos hasta verse el uno al otro el corazón,
deseándose cuatro ases a la próxima ocasión.
Los dos sabían que los lazos del amor se hacen de espino.
Los dos sabían que quererse es condenarse hasta el final.
Los dos sabían que a menudo no es bastante un "yo te quiero".
Pero vida no hay más que una y, que yo sepa, no dan más,
por ahora no dan más.
Es lo que es, hay lo que hay. Por ahora no dan más.
Es lo que es, hay lo que hay. Por ahora no dan más.
Se miraron a los ojos hasta verse el uno al otro el corazón,
si es que quedaba, después de decirse adiós,
deseándose cuatro ases a la próxima ocasión.
"HOY ES HOY; AYER FUE HOY AYER"
TU TURNO
Como has visto, las canciones no se construyen exclusivamente en base a tautologías, pero sí es el verso con más fuerza, que da sentido a la canción y que se usa como estribillo.
Es lo que vamos a tomar como modelo para nuestro "PLAGIO CREATIVO":
deberás buscar una verdad absoluta (o no) en forma de tautología o idea redundante y que eso te sirva para construir un poema (sí, puede ser una expresión popular o refrán..)
Eso sí, como recomendación, úsalo para terminar el poema o como repetición, para que esa reiteración o pleonasmo demuestra de verdad su fuerza.