Soy profe de Lengua y Literatura y en este blog iré colgando actividades y textos que trabajemos en clase (o no).
"Hola, ¿qué tal? Soy el chico de las poesías".
Resulta muy frecuente en un centro tan moderno recibir continuos correos electrónicos de los alumnos. Una amplísima mayoría de ellos llevan, con ligerísimas variantes, un encabezado similar a estos:
"aquí te mando el trabajo profe"/ "esta es mi presentación profe"/ "¿cuándo es el examen profe?"
En realidad, en estos casos se está usando (sin querer) "profe" como una especie de complemento del sustantivo, pero que no tiene sentido. Como si, además de "trabajos voluntarios", las "presentaciones Prezi" y los "exámenes fáciles", existieran los "trabajos profe", las "presentaciones profe" y los "exámenes profe". Pero no. O como si fuera un nombre en aposición que funciona como complemento, como en el caso de "mi profe Víctor", "tu tía Ana" o "el Papa Francisco" (con mayúsculas). Pero tampoco.
Todos ellos son ejemplos de un error muy común: olvidar la coma del vocativo, es decir, la coma que es necesario situar SIEMPRE delante del sintagma que usemos para referirnos al receptor, sea el que sea.
"Feliz cumpleaños,papá"/ "Dime,mi amol"/ "Oye,tú,listillo, cállate"/ "A sus órdenes,capitán"/
Si queremos dirigirnos a nuestro interlocutor en mitad de una oración, situaremos el vocativo entre comas. Es decir, así:
"Mira,chico, yo a veces no te entiendo..."/
"Disculpe, camarero, tráigame un Trinaranjus"/
"Gracias,señor presidente,por sus palabras"/
"Te prometo,cariño, que no tenía cobertura".
Si no, cometeremos un error que puede dar lugar a malinterpretaciones.
Este último error nos recuerda una máxima que debemos tener en cuenta: NUNCA JAMÁS ESCRIBAS COMA ENTRE EL SUJETO Y EL PREDICADO (a menos que sea una aclaración, en cuyo caso debe estar entre dos comas que actuén como paréntesis).
Del revés es una inteligentísima película de animación de Pixar que sirve, entre otras cosas, para ayudarnos a entender las emociones por las que atravesamos a lo largo de nuestra vida y que, muchas veces, no sabemos controlar.
Cuenta la historia de Riley, una chica que... bueno, será mejor que veas el tráiler:
Y es que todos pasamos por diferentes emociones a lo largo del día que van teniendo más o menos importancia a lo largo de nuestra vida.
Lo que esta película intenta enseñarnos, creo, es queestas sensaciones son inevitables, sí, pero también muy útiles si somos nosotros los que sabemos dominarlas y no dejamos que ellas nos dominen a nosotros...
Eso sí, aunque siempre cuesta un poco utilizar antes la cabeza que el corazón o las tripas...
Es verdad que resulta especialmente complicado en la adolescencia, un período con muchos cambios repentinos en el que, normalmente, se pasa por la sensación de que nadie (o casi nadie) te comprende. (¡Qué te vamos a contar a ti!)
Asco: se encarga de que no olamos mal, de ir bien vestidos, de no comer ni beber algo en mal estado, de no ir por sitios sucios o malolientes, etc. En definitiva, se encarga de protegernos y de que no hagamos algo que nos vaya a sentar mal.
Miedo: se encarga de la supervivencia, así de sencillo y así de complejo. Decidir cuál es el límite entre lo seguro y el peligro. Eso sí, el miedo actúa tanto ante un peligro real como ante uno imaginario. Si no sintiéramos miedo no sobreviviríamos.
Ira: encargada de defender nuestra propiedad y a nuestros seres queridos. La ira entra en escena cuando vulneran nuestros límites, cuando “nos sacan de nuestras casillas”. También es el responsable de actuar cuando algo es injusto. En definitiva, es el defensor de la integridad y la coherencia.
Tristeza: es la emoción marginada por las demás, sienten que no es útil y que no hace más que estorbar. Sin embargo, la tristeza es de las emociones más importantes y es un pilar fundamental en el crecimiento personal. La tristeza se encarga del recogimiento y de dedicarnos tiempo a nosotros mismos, de pensar y meditar en los cambios para cerrar etapas. (...) La tristeza es la emoción necesaria para reintegrarnos como personas después de habernos “hecho trizas” por cualquier causa: una ruptura, un despido, una pérdida, etc.
La moraleja final de la película es que no escondas ni huyas de tus emociones.
No escondas tu ira, no espantes al miedo, no inhibas tu alegría, no ahogues tu tristeza… muéstralas todas, experiméntalas, vívelas. Cada emoción es energía y necesita su espacio. La tristeza es tan útil como la alegría, y el asco es tan válido como el miedo.
No te calles, no te reprimas. Llora, ríe, ama, enfádate, tiembla… Todas tus emociones son tuyas y quieren lo mejor para ti.
(...) Controlar las emociones no es algo que podamos aprender de la noche a la mañana, sino que es un viaje durante toda la vida. Sin embargo, trabajar nuestra inteligencia emocional es muy gratificante y tiene resultados muy positivos para nuestra vida: comunicarnos mejor, sufrir menos, vivir plenamente, desarrollarnos personal y profesionalmente, etc.
Aprende a mejorar la habilidad de la inteligencia emocional, poco a poco y con el tiempo. Nadie es experto en esto, nadie tiene el título de “maestro emocional”, pero puedes aprender mucho de ti mismo si escuchas a tus emociones.
Ahora vamos a ver este corto, llamado "La primera cita de Riley", donde se observa la evolución de estas emociones con el paso de los años...
Para terminar, vas a imaginar una situación cotidiana (una discusión con un/a amigo/a, un profesor/a o un familiar...)o un caso en el que creas haber sufrido una injusticia (que te acusen de haber copiado o de haber hablado "a las espaldas" de alguien, que te castiguen por algo que no has hecho...)e imaginar cómo sería tu reacción según permitieras llevar la iniciativa a una de estas sensaciones.
Es decir, cómo actuarías dejándote llevar por la ira...
O haciendo que el asco piense por ti...
Notando cómo la tristeza afecta a tus pensamientos y a tus actos...
O, al revés, logrando que, a pesar de todo, la alegría se imponga
Puedes escribir el texto en forma de redacción o de relato, escrito en primera persona, con monólogo interior -es decir, transmitiendo tus pensamientos "en tiempo real"- y de al menos dos sentimientos, para poder comparar y observar las diferencias).
También puedes hacerlo de una forma similar a la que aparece en la película...
O, sencillamente, escribir en primera persona como si fueras directamente uno de esos sentimientos (Ira, Asco, Alegría, Tristeza, Miedo...)
(Si se te ocurre otra forma interesante de escribir el texto para trabajar las emociones, no dudes en comentármelo)
Las tutorías este curso servirán para que alumnos y profe nos conozcamos mejor y debatamos de temas que nos pueden/deben resultar interesantes, tanto relacionados con el instituto como con la sociedad de la que, nos guste o no, formamos parte.
No está mal que comencemos por distinguir lo importante de lo que no lo es, como en este vídeo motivacional que se ha hecho viral en los últimos días:
Decía Josep Pla que la vida es "es una cosa complicada y difícil, imposible de describir, que consiste en ir tirando". Efectivamente, la vida de todos nosotros es compleja o pasará por momentos más o menos duros y complicados... que nos llevan a tener mal humor, equivocarnos o pagarlo con quien no debemos... Es parte de lo que cuenta este brillantísimo y, con razón, premiadísimo corto:
Además, vuestra edad es especialmente difícil por demasiados motivos para resumir aquí (qué os voy a contar yo a vosotros...). Y el resto a veces olvidamos lo complicados que es ser un adolescente. Por eso, quizá no está nunca de más recordarlo, como en este vídeo:
En realidad, sois todos diferentes, únicos y especiales y no hay absolutamente nadie en el mundo que sea como vosotros
Por supuesto, la etiqueta "adolescentes" es demasiado amplia y dentro de ella caben muchisimas otras que tampoco dejan de ser, siempre, inexactas... Por eso este otro mensaje fundamental está dirigido, en general, para todos pero, muy especialmente, para los raros o "inadaptados"
Quiero que sepas que hay un escondite perfecto. Ese escondite es el futuro. El resto de tu vida, en cuanto acabes el colegio. ¿No me crees? Te voy a explicar cómo funciona eso. Yo también creía que toda la vida iba a ser igual, pero llega un momento en que dejas de encontrarte con los abusones. Ni siquiera te planteas dónde se han metido. Desaparecen y tú empiezas a disfrutar de la vida.
Hasta en las peores épocas tienes que estudiar mucho, que sacar buenas notas, porque entonces recibirás un premio enorme cuando por fin te hagas mayor: este premio será la libertad. Durante una época, todavía te asustarán ciertos tipos. Te recordarán a los que te cascaban en el cole, pero te darás cuenta de que no van contra ti. Al revés: algunos, sorpresa, son simpáticos. Rudos, pero simpáticos. Bromistas, pero simpáticos. Y algo menos espabilados que tú.
Ya nadie te va a pegar o insultar. ¿Sabes qué pasa con los abusones cuando crecen? Es fantástico: toda esa energía que empleaban en joderte la vida, la usan para joderse a sí mismos. No me preguntes cómo pueden ser tan imbéciles, yo no lo sé, pero es así.
Para terminar, recuerda que nadie puede nadie puede marcarte límites: descubre quién eres, quién y cómo quieres ser, qué sacrificios estás dispuesto a hacer para lograrlo y dirige tus pasos en tu propio camino. Pocos factores serán más importantes que tu decisión a la hora de tener una vida u otra. Y, sobre todo, valórate y permite que los demás también lo hagan. Te lo mereces:
Después de habernos familiarizado con los mitos, las leyendas y los microrrelatos de terror, vamos a realizar la actividad de Creatividad Literaria Cuéntame un cuento.
Aquí tenemos el punto de partida:
Como hemos estudiado, el ser humano siempre ha tenido la capacidad y la necesidad de comunicarse.
Los cuentos nacieron para cubrir esta necesidad, inventando historias que entretuvieran y de las que, además, en algunos casos, se pudiera aprender valores, formas de actuar... Uno de los ejemplos más clásicos es el de Sherezade que, literalmente, salvó su vida gracias a su habilidad para contar historias:
Entre los cuentos que Sherezade narra al sultán están estos ejemplos:
A la hora de inventar tus propios cuentos, puedes partir de un esquema clásico e introducir variantes, como en este ejemplo:
O, por el contrario, puede que prefieras evitar los tópicos (también llamados "lugares comunes": es decir, los personajes, argumentos y comportamientos clásicos que el lector espera encontrar en la historia):
Me he inventado un cuento pero no sé de qué va:
lo que tengo claro es que no habrá princesas,
ni santos griales ni dragón que degollar,
y. si hay piratas, será con dos piernas.
Nadie dirá "nunca jamás" a nadie,
ni el protagonista se refugiará en un mundo aparte.
No habrá tesoros con que obsesionarse
ni sirenas tontas que renieguen de su propia imagen.
Ni buenos ni malos, no se harán filtros de amor
ni con un beso habrá resucitados.
Ni siquiera un reino por el que haya que morir,
ni personajes infravalorados.
Y aquí nadie será azul,
ni los fantasmas cumplirán condena.
No hay héroe con una cruz
ni sortilegios contra la salud
Quizá este cuento no le guste a nadie,
es el riesgo que hay al escribir
quizá lo encuentren muy poco excitante
quizá no nos basta con existir.
Me he inventado un cuento...
pero no sé de qué va: lo que tengo claro
es que no habrá ni un genio,
ni feos ni guapos, ni flautistas que engañar
para vivir no hay que ir muy lejos
los personajes no tendrán poderes,
ni perderán el culo por casarse con el más valiente
Cuando
Valentín Gómez acabó de repasar mentalmente la insólita cadena de
acontecimientos que condujeran en tan sólo cuarenta y ocho horas de
manera vertiginosa hasta su propia muerte, en aquel trance en que la
muerte se presentaba, sin lugar a dudas, como un hecho inminente pero
casi apetecible y en que lo único que acertaba a decir de todo aquello
era que había sido una completa estupidez, ya que nadie le hubiera
obligado a él, auxiliar administrativo cuarentón ilicitano, a andar
mintiendo pues, si bien la mentira en sí no tuvo la menor importancia,
se convirtió en el desencadenante de toda una aventura innecesaria y
tortuosa y con ella los hechos se precipitaron y se sucedieron después
el intento de soborno, la llamada de teléfono, la conversación
misteriosa, las amenazas, la cita apresurada, el sobre vomitando
documentos apretado bajo el sobaco, los sudores, el viaje en coche, la
noche afuera tenebrosa, el ruido de los pasos, la entrevista, la
confusión repentina de gritos y destellos y, en todo momento, el perfume
pegajoso de la chica que, después de todo, había resultado ser
demasiado insulsa y estar demasiado maquillada como para que mereciese
la pena el riesgo de lanzarse en plancha y recibir el disparo de aquel
esbirro calvo y tartamudo que se quedó obnubilado contemplando cómo el
humo se deslizaba a cámara lenta desde el cañón de su pistola al tiempo
que Valentín se desplomaba, entonces y sólo entonces, mientras comenzaba
a sentir frío en el cuerpo y no precisamente por causa del húmedo suelo
de la fábrica de sanitarios que empapaba por momentos su americana,
recostado contra una cisterna de water fue que se dio por fin cuenta de
que había vuelto a hacer, y esta vez de forma definitiva e irremediable,
el imbécil y por ello, resignado, meditando sobre aquello de que el
hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra,
recapacitó y le dijo entre estertores a la muchacha, que lo abrazaba
ahora espantada y sollozante, «apártate, gilipollas,
que me cortas la respiración» y en estas circunstancias, sintiéndose por
primera vez en su vida un hombre libre, Valentín Gómez disfrutó de una
bocanada más de aire y exhaló sin demora el último de sus alientos.
Juan Ramón Santos.
Narración desordenada mediante flashbacks(un recurso que se ha convertido muy habitual en el cine, las series o, como verás a continuación, en los videoclips, pero que nació en la literatura y ha producido novelas o relatos buenísimos):
Por último, como bien sabes, hay historias que ganan contadas en primera persona. Por ejemplo, esta divertida película protagonizada por un chico de, más o menos, tu edad: Eres mi héroe.
Otras narraciones, en cambio, parecen resolver cuentas pendientes entre dos personas y son una larga carta a un interlocutor al que hay que explicarle algo (segunda persona). Es el caso de la mayoría de las novelas picarescas, como las que practicaremos en este Proyecto: Un nuevo Tratado del Lazarillo. Sin embargo, la mayoría de las narraciones prefiere usar la tercera persona, aparentemente más neutra pero que no tiene por qué ser más objetiva (por ejemplo, la tercera persona la puede utilizar un narrador testigo o un narrador omnisciente...).
A veces se puede mostrar un dominio de todos los posibles narradores, como en este relato de Juan Rulfo. Sin embargo, como hemos visto al estudiar las distintas variedades y el registro lingüístico, no todos hablamos igual y estamos limitados por nuestro entorno, nuestra cultura y nuestra información de la situación. Por eso, cuando se empleen varios narradores, conviene también cambiar de puntos de visto.
Por ejemplo, vamos a practicar con esta escena de la película de PixarDel revés: ¿crees que cada uno de los personajes que intervienen la contarán de la misma manera o de formas muy distintas? Hagamos la prueba.
En resumen, haz tu propio cuento clásico, tópico, original, fantástico...
Para hacerlo, puedes inspirarte en cómics, novelas, series, películas o cuentos ya existentes... Hazles un homenaje o, si prefieres, dedícales una parodia: en definitiva, haz lo que quieras.
Recuerda que son válidos mitos, leyendas, fábulas, cuentos actuales y finales felices, trágicos o, incluso, abiertos, es decir, en los que no se sepa qué pasa al final...
Sobre todo, no olvides que tú eres el único que manda y tu imaginación es la única que puede marcarte los límites.
La vida es una escalera a todos nos abandonan al nacer, en un descansillo. traemos incorporado nuestro destino, somos libres para subir o bajar. Vivir es ascender o descender. Escogemos los amigos entre los que van a nuestro lado, (nos vayan o no nos vayan). A veces tropezamos en los frecuentes descansillos con alguien que nos seduce o seducimos; y nace la pareja, y ya no estamos solos, tenemos cuatro manos, encajan las miradas. El diálogo se inicia, –la comedia o el drama–. –yo subía, sube. –yo bajaba, baje. Lo erótico potente se gasta y se desgasta. el frívolo subía el ético bajaba, (una mala pasada), y este tal desconcierto no producía nada, ¡Ay, cuando te enamores en la escalera larga, observa en el amado o descubre en la amada, de dónde viene o adónde iba la huella de su pisada! (En este enlace tienes más ejemplos de analogías)
Los millennials (nacidos entre 1980 y 2000) vienen pisando fuerte. No hay empresa, organización o político que no dedique sus esfuerzos a alcanzar, convencer o movilizar a estos hijos de la revolución tecnológica. Todos tienen como objetivo conquistarles. Sin embargo, no existe constancia de que ellos hayan nacido y crecido con los valores del civismo y la responsabilidad. Hasta este momento, salvo en sus preferencias tecnológicas, no se identifican con ninguna aspiración política o social. Su falta de vinculación con el pasado y su indiferencia, en cierto sentido, hacia el mundo real son los rasgos que mejor los definen. En ese sentido, es probable que el eslabón perdido de esta crisis mundial generalizada resida en el hecho de que son una generación que tiene todos los derechos, pero ninguna obligación.
Me encantaría conocer una sola idea millennial que no fuera un filtro de Instagram o una aplicación para el teléfono móvil. Una sola idea que trascienda y que se origine en su nombre. Porque, cuando uno observa la relación de muchos con el mundo que les rodea, parecen más bien un software de última generación que seres humanos que llegaron al mundo gracias a sus madres.
Aquellos millennials que viven sumergidos en la realidad virtual no tienen un programa, no tienen proyectos y solo tienen un objetivo: vivir con el simple hecho de existir. Al parecer, lo único que les importa es el número de likes, comentarios y seguidores en sus redes sociales solo porque están ahí y porque quieren vivir del hecho de haber nacido.
Los baby boomers (nacidos entre 1946 y 1965) se niegan a aceptar que su tiempo ya pasó. No hay empresa, organización o político que no dedique sus esfuerzos a explicarles cómo diantres funciona un smartphone o a fingir una paciencia infinita cuando exigen "hablar con el encargado" en un restaurante. Todos tienen como objetivo tranquilizarles para que no monten su enésimo pollo en la puerta del Vips porque su código de descuento caducaba ayer, pero ellos no se habían enterado. No existe constancia de que los baby boomers hayan nacido y crecido con los valores del civismo y la responsabilidad. Hasta este momento, salvo por sus equipos de fútbol y el mismo partido al que llevan votando los últimos 30 años, no se identifican con ninguna aspiración política o social. Su excesiva fijación por el pasado y su indiferencia, en cierto sentido, hacia el futuro y lo que está por venir son los rasgos que mejor los definen. En ese sentido, es probable que el eslabón perdido de esta crisis mundial generalizada resida en el hecho de que son una generación que tiene la tranquilidad de quien lleva calentando la misma silla durante los últimos 30 años, pero ninguna obligación.
Me encantaría conocer una sola idea baby boomer que no fuera un "pues en mis tiempos todo era mejor" o "los chavales de ahora son todos unos vagos". Una sola idea que trascienda y que se origine en su nombre. Porque, cuando uno observa la relación de muchos con el mundo que les rodea, parecen más bien una radio vieja emitiendo en bucle un soniquete atronador que seres humanos que llegaron al mundo gracias a sus madres.
Aquellos baby boomers que se saturan cuando tienen que hacer un poquito de multitasking o comprar un partido de fútbol en una televisión inteligente no tienen un programa, no tienen proyectos y solo tienen un objetivo: quejarse a todas horas. Al parecer, lo único que les importa es comprar una casa y luego ponerse a especular con ella.
Cada generación que ha afrontado una crisis o protagonizado un cambio de época se enfrenta a la caricaturización, cuando no al insulto, al desprecio o a la culpabilización de quienes no han entendido la magnitud de las transformaciones y se niegan a asumir que el futuro no se construye con los mismos moldes. Algunos olvidan muy rápido que alguna vez ellos también fueron jóvenes. Es lo que ocurre ahora con algunos retratos que se hacen de los millennials, que representan la frustrante incomprensión que para muchas personas, no solo mayores sino de todas las edades, tienen las transformaciones de la sociedad digital.
En una reciente columna de opinión publicada en este diario se acusa a los millennials de ser una generación que a pesar de tener todos los derechos, no reconoce ninguna obligación; de querer “vivir del hecho de haber nacido”; de no ser capaces de escuchar; de no haber demostrado nuestros valores cívicos; e incluso de ser los responsables de que Trump ganase las presidenciales norteamericanas. Para demostrar la falsedad de esta última afirmación no hace falta más que recurrir a los estudios poselectorales: quienes votaron en mayor medida a Trump fueron los mayores, no los jóvenes.
¿Y a ti? ¿Quién te ha convencido más? ¿Por qué? ¿Cuál es tu opinión al respecto?
¿Qué opinas de tu generación? ¿Crees que se puede/debe meter a todos en un mismo saco? ¿Qué distinciones harías?
Por cierto, en teoría los millennials somos los nacidos entre 1980 y 2000... ¿te parece que tú y yo formamos parte de la misma generación? ¿Por qué? ¿Qué nos une? ¿Qué nos separa?
Escribe tu propio artículo de defensa u ofensa generacional: puede ser el definitivo. Cuando lo hagas, puedes dejarlo en los comentarios.
También puedes señalar qué canción debería figurar seguro, cuáles son tus versos preferidos o con los que más identificad@ te sientes y por qué.
No digáis que agotado su tesoro,
De asuntos falta, enmudeció la lira:
Podrá no haber poetas; pero siempre
Habrá poesía.
Mientras las ondas de la luz al beso
Palpiten encendidas;
Mientras el sol las desgarradas nubes
De fuego y oro vista;
Mientras el aire en su regazo lleve
Perfumes y armonías,
Mientras haya en el mundo primavera,
¡Habrá poesía!
Mientras la ciencia a descubrir no alcance
Las fuentes de la
vida,
Y en el mar o en el cielo haya un abismo
Que al cálculo resista;
Mientras la humanidad siempre avanzando
No sepa a dó camina;
Mientras haya un misterio para el hombre,
¡Habrá poesía!
Mientras sintamos que se alegra el alma
Sin que los labios
rían;
Mientras se llora sin que el llanto acuda
A nublar la pupila;
Mientras el corazón y la cabeza
Batallando prosigan;
Mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡Habrá poesía!
Mientras haya unos ojos que reflejen
Los ojos que los
miran;
Mientras responda el labio suspirando
Al labio que suspira;
Mientras sentirse puedan en un beso
Dos almas confundidas;
Mientras exista una mujer hermosa,
¡Habrá poesía!
Como bien sabes, Leonardo, nuestro querido director se jubila. Por esa razón, el otro día celebramos un precioso y más que merecido acto de homenaje a toda una vida dedicada a la docencia.
Si quieres, puedes despedirte de él de forma lírica, aplicando los conocimientos que has adquirido en métrica y recursos literarios a lo largo del curso...
Aunque (¡NI MUCHO MENOS!) haya muerto, si te da mucha pena su marcha, puedes expresar tu dolor como explicamos en las Elegías.
Algunos compañeros ya se han animado a hacerlo. Por ejemplo, Palma, la "teacher" de Inglés se ha atrevido a escribirle un poema:
A LEONARDO ALANÍS, NUESTRO DIRECTOR No ha conocido el mundo empeño tal que al de este hombre se pueda comparar: ya sea escribir, prever o disertar, diríase que no hay cosa que haga mal. Aplicado escolar, diestro en caligrafía, pedagogo tenaz, voraz lector, dibujante amateur, cantante folk y profesor de Historia y Geografía... premios, proyectos, honores sin par colman la dilatada biografía de este maestro multidisciplinar. Más, basta ya de necia hipocresía, cierto hábito queremos señalar: ¡con que tesón antaño dimitía!
También, nuestro compi Pepe Gálvez, maestro, poeta y poeta maestro, ha escrito su particular homenaje. En su caso, ha optado por el verso libre, la forma métrica más utilizada desde el Romanticismo.
A Leonardo, maestro.
Enseñar, argumentos del corazón. Corazón y razón, la fe del que cree. Aprender. Aprender y enseñar a dudar. El maestro tiene que estar vivo. Como tú, que reclamas la ansiedad de la educación, la huida de la mediocridad, la urgencia de la justicia. La justicia son los cielos que perdimos y recuperamos en las barricadas de la memoria. Puño al viento para romper las mañanas grises y abrir caminos por huertos y sembrados, por las dehesas de los días felices de tu infancia. También supe de tu dolor, de la angustia de las malas noticias. Lo más terrible se aprende enseguida y lo hermoso nos cuesta la vida, cantamos tú y yo, y nosotros cantamos, porque en la aduana de tu alma nunca te reclamaron nada. Y es que en la raíz gramática de tu espíritu siempre vive la concordia. La palabra como el pan para ahuyentar el hambre de los desheredados. Yo quiero ser siempre tu compañero. Yo quiero vivir como tú me has enseñado, a entregar y a compartir. A vivir cotidianamente la alegría, porque no otra cosa es enseñar. Vivir cotidianamente la alegría de ser y sentirse maestro. Recorrer contigo, ccompañero, maestro, amigo, este trayecto abrupto por el que seguimos soñando un mundo mejor.
Leonardo, además de un referente ético como persona, quizás es un símbolo de una forma de entender la vida y la educación. Por eso, puedes partir de su figura para tratar otros temas. Quizá te sirva de referencia este poema de Gabriel Celaya:
Educar Educar es lo mismo que poner motor a una barca… hay que medir, pesar, equilibrar… …y poner todo en marcha. Para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino… un poco de pirata… un poco de poeta… y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar mientras uno trabaja, que ese barco, ese niño irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Soñar que cuando un día esté durmiendo nuestra propia barca, en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada.
Si prefieres, puedes escribirle una carta, para lo que puede servirte el modelo de Cartas abiertas al futuro/pasado. Por cierto, eso fue exactamente lo que el escritor francés Albert Camus al ganar el Premio Nobel de Literatura
Puedes pegar tu poema como comentario, dármelo por escrito o hacérmelo llegar a mi mail.
Para terminar, como esto no deja de ser una celebración, vamos con una canción de homenaje a "Maestros antiguos" que, particularmente, me parece un temazo
Tengo un diamante en la garganta,
tengo la luz por la mañana.
Tengo la suerte de ser viejo
y las distancias las mantengo siempre lejos, lejos
He sido padre un par de veces,
he probado todo lo que hace expandir la mente;
he seducido a jóvenes.
Mitigo mis dolores con champán francés.
¡Lo das todo!
¡Lo das todo!
Y muchas veces no percibes la realidad,
acercándose como algo que molesta y huele mal.
Escucha lo que pienso no me voy a callar:
¡Nadie lo hace
mejor que yo, nadie sabe más que yo!
Maestros antiguos, salen por las noches como los vampiros
APROVECHANDO LA FABULOSA EXPOSICIÓN "ReTRATANDO" DE PRECIOSOS CUADROS DE PINTURA QUE TENEMOS EN LA ENTRADA VAMOS A HACER UNA VARIACIÓN DE LA ACTIVIDAD DE CREATIVIDAD LITERARIA "DE LA IMAGEN AL RELATO".
1)ELIGE UN CUADRO QUE INSPIRE TU IMAGINACIÓN, EL QUE TÚ QUIERAS
(eso sí, si tiene bastantes cosas que describir será más fácil. Si no, tendrás que echarle más imaginación)
2) PIENSA UN TÍTULO ORIGINAL Y "LÍRICO", QUE LLAME LA ATENCIÓN Y DÉ GANAS DE SEGUIR LEYENDO.
("La dama de verde", "El hombre que nunca llevaba reloj", "La guardiana del tiempo", "La montaña prohibida", "Caballero de fortuna"...
"Retrato de Einstein", "Mujer con gato", "Leonardo con libros",)
3) DESCRIPCIÓN: Cuenta
de forma precisa, correcta y elegante lo que se ve en el cuadro.
También, de forma más personal, LO QUE TÚ VES O LO QUE CONSIDERAS QUE EL
CUADRO ESCONDE.
4)NARRACIÓN:
INVENTA UN PASADO PARA ESE PERSONAJE (no lo busques, invéntalo). Cuenta
su biografía o una historia curiosa, divertida, interesante...
*OPCIONAL: ¿Qué pasaría si..? Puedes también utilizarlo para la actividad QUÉ PASARÍA SI...
Una
opción es que el cuadro cobre vida o que, como en "El retrato de Dorian
Grey" el cuadro envejezca mientras el retratado se quede siempre
joven...
PRIMER TRIMESTRE (temas 1-7) Comunicación (tema 1)
Funciones del lenguaje Variedades de la lengua Historia del español
El texto (tema 2)
Identificar tipos de textos
Tipología textual (página 39-40)
Propiedades del texto: Adecuación, coherencia y adecuación. TEMA 3: -Textos expositivos: características, tipos y práctica. -Textos argumentativos: tipos, tipos de argumentos, rasgos lingüísticos TEMA 5: Textos periodísticos y publicitarios TEMAS 5, 6, 7 Y 8: Análisis sintáctico
Comentario crítico SEGUNDO TRIMESTRE: Tema 9: Literatura medieval y prerrenacimiento Tema 10: Literatura del Renacimiento