martes, 17 de agosto de 2021

Un poema de Nadia Anjuman


Un poema de Nadia Anjuman, poeta afgana. 


No tengo ganas de abrir la boca.

¿Qué debo cantar?

Yo, odiada por la vida.

No hay diferencia entre cantar y no cantar.

¿Por qué debo hablar de la dulzura

Cuando siento tanta amargura?

Oh, el festín del opresor

Me tocó la boca.

No tengo ni un compañero en esta vida.

¿Para quién puedo ser dulce?

No hay diferencia entre hablar, reír,

Morir, ser.

Yo con mi soledad agotada,

Con dolor y tristeza.

Nací para nada.

La boca se debe precintar.

Oh, mi corazón, ya sabes que es primavera

Y momento para celebrar.

¿Qué debo hacer con un ala atrapada,

Que no me deja volar?

He estado callada demasiado tiempo,

Pero nunca olvido la melodía,

Porque cada momento cuchicheo 

Las canciones de mi corazón,

Que me recuerdan el

Día que voy a romper la jaula,

Volar de esta soledad

Y cantar con melancolía.

No soy un débil álamo

Que cualquier viento va a sacudir.

Soy una mujer afgana,

Así que solo tiene sentido gemir.


Nadia Anjuman (Herat, 1980-2005). 


(Fue una poeta y periodista afgana. Destacada impulsora de los derechos de las mujeres, creó círculos de lectura en contra del régimen de su país. Publicó en 2005, mientras vivía, el libro Gol-e dudi. Fue asesinada a golpes por su esposo.)

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