Soy profe de Lengua y Literatura y en este blog iré colgando actividades y textos que trabajemos en clase (o no). "Hola, ¿qué tal? Soy el chico de las poesías".
miércoles, 28 de enero de 2015
domingo, 25 de enero de 2015
Los perros románticos (Roberto Bolaño)
En aquel tiempo yo tenía veinte años
y estaba loco.
Había perdido un país
pero había ganado un sueño.
Y si tenía ese sueño
lo demás no importaba.
Ni trabajar ni rezar
ni estudiar en la madrugada
junto a los perros románticos.
Y el sueño vivía en el vacío de mi espíritu.
Una habitación de madera,
en penumbras,
en uno de los pulmones del trópico.
Y a veces me volvía dentro de mí
y visitaba el sueño: estatua eternizada
en pensamientos líquidos,
un gusano blanco retorciéndose
en el amor.
Un amor desbocado.
Un sueño dentro de otro sueño.
Y la pesadilla me decía: crecerás.
Dejarás atrás las imágenes del dolor y del laberinto
y olvidarás.
Pero en aquel tiempo crecer hubiera sido un crimen.
Estoy aquí, dije, con los perros románticos
y aquí me voy a quedar.
miércoles, 21 de enero de 2015
Los mejores comienzos de novelas
“Nació
con el don de la risa y la intuición de que el mundo estaba loco. Y ese fue
todo su patrimonio”.
Scaramouche, Rafael Sabatini.
“Si soy yo el
héroe de mi propia vida o si otro cualquiera me reemplazará, lo dirán estas
páginas. Para dar comienzo a mi historia desde el principio, diré que nací
(según me han dicho y yo lo creo) un viernes a las doce en punto de la noche.
Y, cosa curiosa, el reloj empezó a sonar y yo a gritar simultáneamente.
Teniendo en
cuenta el día y la hora de nacimiento, la enfermera y algunas comadronas del
barrio (que tenían puesto un interés vital en mí varios meses antes de que
pudiéramos conocernos personalmente) declararon: primero, que estaba
predestinado a ser desgraciado en esta vida, y segundo, que gozaría del
privilegio de ver fantasmas y espíritus. Según ellas, estos dones eran
inevitablemente otorgados a todo niño (de un sexo o de otro) que tuviera la
desgracia de nacer en viernes y a medianoche”.
David Copperfield, Charles Dickens
“Si
de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es
dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia, qué hacían mis padres antes
de tenerme a mí y demás puñetas estilo David Copperfield, pero no me apetece
contarles nada de eso”.
El
guardián entre el centeno, J.D.
Salinger.
“Muchos
años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía
había de recordar aquella tarde remota en que su padre le llevó a conocer el
hielo”.
Cien
años de soledad, Gabriel García
Márquez.
“Es
una verdad mundialmente reconocida que un hombre soltero, poseedor de una gran
fortuna, necesita una esposa”.
Orgullo
y prejuicio, Jane Austen.
“Al
despertar Gregorio Samsa una mañana, tras un sueño intranquilo, se encontró
sobre su cama convertido en un monstruoso insecto”.
La
metamorfosis, Franz Kafka.
“En
un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo
que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco
y galgo corredor”.
Don
Quijote de la Mancha, Miguel de
Cervantes.
Pues sepa vuestra
merced ante todas cosas que a mí llaman Lázaro de Tormes, hijo de Tomé González
y de Antona Pérez, naturales de Tejares, aldea de Salamanca. Mi nacimiento fue
dentro del río Tormes, por la cual causa tomé el sobrenombre, y fue desta
manera. (…) En este tiempo se hizo cierta armada contra moros, entre los cuales
fue mi padre, que a la sazón estaba desterrado por el desastre ya dicho, con
cargo de acemilero de un caballero que allá fue, y con su señor, como leal
criado, feneció su vida.
Mi viuda madre,
como sin marido y sin abrigo se viese, determinó arrimarse a los buenos por ser
uno dellos, y vínose a vivir a la ciudad, y alquiló una casilla, y metióse a
guisar de comer a ciertos estudiantes, y lavaba la ropa a ciertos mozos de
caballos del Comendador de la Magdalena, de manera que fue frecuentando las
caballerizas.
El Lazarillo de Tormes. Anónimo
“Bastará
decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne”.
El
túnel, Ernesto Sabato.
“Era el mejor de los tiempos,
era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la
época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las
tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Todo
lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos en derechura al cielo y nos
extraviábamos por el camino opuesto. En una palabra, aquella época era tan
parecida a la actual, que nuestras más notables autoridades insisten en que,
tanto en lo que se refiere al bien como al mal, sólo es aceptable la
comparación en grado superlativo”.
Historia
de dos ciudades, Charles Dickens
“El
día que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana
para esperar el buque en que llegaba el obispo”.
Crónica
de una muerte anunciada, Gabriel
García Márquez.
Tyler me consigue
un trabajo de camarero, después me mete una pistola en la boca y me dice que
para alcanzar la vida eterna primero tienes que morirte. Sin embargo, durante
mucho tiempo Tyler y yo fuimos muy buenos amigos. La gente siempre me pregunta
si conocía bien a Tyler Durden.
El cañón de la
pistola me oprime el fondo de la garganta, y Tyler dice:
—En realidad, no
moriremos.
Descubro con la
lengua los agujeros del silenciador que taladramos en el cañón de la pistola.
La mayor parte del ruido que hace un disparo se debe a la expansión de los
gases y al pequeño estallido sónico que provoca la bala al salir tan rápida.
Para fabricar un silenciador hay que taladrar agujeros, un montón de agujeros,
en el cañón del arma. “De esta forma se logra una descompresión que hace que la
velocidad de la bala sea menor que la del sonido. Si taladras mal los agujeros,
la pistola te volará la mano.
—En realidad,
esto no es la muerte —dice Tyler—. Seremos una leyenda; no envejeceremos.
Desplazo el cañón
con la lengua hacia la mejilla y digo:
—Tyler, estás
pensando en vampiros.
El edificio donde
nos encontramos dejará de existir en diez minutos. Coge un concentrado con un
noventa y ocho por ciento de ácido nítrico gaseoso y añádele el triple de ácido
sulfúrico. Prepáralo en una bañera con agua helada. Luego, échale glicerina con
un cuentagotas. Ya tienes nitroglicerina.
Lo sé porque Tyler lo sabe”.
El club de la lucha. Chuck Palahniuk.
miércoles, 14 de enero de 2015
La ventana (Víctor Jiménez)
Víctor Jiménez es un poeta sevillano autor de varios libros. Entre ellos se encuentra Al pie de la letra, un poemario publicado por Ediciones de la Isla de Siltolá en el que recoge las sensaciones de un profesor de secundaria a lo largo de un curso. El libro se encuentra dividido en tres partes (una por trimestre) y este parece un buen momento para leer el poema que abre la segunda sección del libro, es decir, la correspondiente al regreso de las vacaciones de Navidad.
LA VENTANA
Qué difícil volver a la tarea,
regresar con las fuerzas necesarias,
cuando sólo es el cuerpo el que retorna,
cuando quién sabe dónde está tu mente,
perdida en la distancia, en otro tiempo.
Después de tan ausencia, has vuelto al aula
como quien entra un día en casa ajena.
Los rostros que allí ves te miran hoy
como si fueras un extraño. Ahora
tampoco tú los reconoces. Tienes
ausente la mirada, en otro mundo,
en otro sitio en fuga el pensamiento.
Y te acercas despacio a la ventana
y, en silencio, te quedas fijo, inmóvil,
buscándote, tratando de encontrarte
entre la leve bruma que, a lo lejos,
envuelve, misteriosa, la ciudad,
mientras te abre sus brazos el vacío.
jueves, 8 de enero de 2015
Texto argumentativo: los límites del humor
Tomando como punto de partida el despreciable atentado ocurrido ayer en París, vamos a debatir sobre si es bueno o no poner límites al humor y a la libertad de expresión.
Para ello, seguiremos esta estructura:
1-Introducción o presentación (resumen del suceso ocurrido: leeremos la información, la entenderemos y la contaremos con nuestras palabras)
Ejemplos:
http://www.elmundo.es/internacional/2015/01/07/54ad9e7fe2704e41408b4578.html
http://www.eldiario.es/politica/periodico-satirico-Charlie-Hebdo-victimas_0_343315865.html
2-Explicación (no confundir con "justificación") del motivo del atentado
Ejemplos:
Ejemplos:
http://www.elmundo.es/television/2015/01/07/54ad4e56ca4741c2298b4589.html
3-SÍ/NO HAY QUE PONER LÍMITES AL HUMOR Y LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
Cada uno desarrollará su punto de vista y lo defenderá con razones o argumentos.
También se pondrá en el punto de vista contrario al que él defiende, para concederles a quienes tengan una opinión diferente que tienen parte de razón pero, sobre todo, para dar la vuelta a sus argumentos y volver a insistir en su tesis o idea principal.
Ejemplos de artículos de opinión sobre este tema:
Ejemplos de artículos de opinión sobre este tema:
http://www.caffereggio.net/2015/01/08/kalashnikov-contra-charlie-hebdo-de-juan-soto-ivars-en-el-confidencial/
http://www.caffereggio.net/2015/01/08/los-malos-no-rien-de-javier-perez-andujar-en-el-pais/
http://elpais.com/elpais/2015/01/07/opinion/1420663829_356628.html
http://www.eldiario.es/zonacritica/Mahoma-cojones_6_343725627.html
http://www.eldiario.es/zonacritica/Je-suis-Charlie-Hebdo_6_343725625.html
4-Conclusión: volverás a defender tu tesis o idea principal con otras palabras, remarcando las ideas principales..
"El que mata en nombre de Dios, convierte a Dios en un asesino" (José Saramago)
Creatividad literaria: Palabras que nos gustan
Aunque, por suerte o por desgracia estoy acostumbrado a vivir, trabajar, jugar y relajarme con las palabras... este ejercicio consiste en elegir.
Por tanto, de entre todas, mis diez palabras preferidas en castellano son:
LIBERTAD, HUMOR, MÚSICA, CHOLISMO, SOLIDARIDAD, LAPISLÁZULI, ESPERANZA, AMOR, AMISTAD y VACACIONES.
LIBERTAD:
Para mí es la palabra más bonita del castellano, porque considero que es la que nos define como seres humanos. ¿Por qué? Porque sin libertad no podemos ser verdaderamente felices, tener amigos auténticos o amores verdaderos y, en definitiva, no podemos tener realmente una vida plena y propia, digna de ese nombre.
Por supuesto, la libertad tiene sus inconvenientes, y uno de ellos es que con la libertad podemos equivocarnos, pero ese es otro derecho del ser humano: el derecho a tomar las propias decisiones, aunque le perjudiquen y con la esperanza de, ojalá, aprender de los errores.
Por otra parte, LIBERTAD es una palabra que hoy debe ser pronunciada con fuerza acompañada de otras dos: LIBERTAD DE EXPRESIÓN.
jueves, 18 de diciembre de 2014
#poema27 Miguel Hernández
El rapero Nach ha hecho una curiosa canción a raíz de distintos versos de Miguel Hernández, poeta contemporáneo a la Generación del 27 y que aprovechamos para recordar ahora.
miércoles, 17 de diciembre de 2014
martes, 16 de diciembre de 2014
#poema27 Ciudad de los gitanos
Canción de Marea cuya letra es el Romance de la Guardia Civil española de Federico García Lorca:
Los caballos negros son.
Las herraduras son negras.
Sobre las capas relucen
manchas de tinta y de cera.
Tienen, por eso no lloran,
de plomo las calaveras.
Con el alma de charol
vienen por la carretera.
¡Oh ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Ciudad de dolor y almizcle
con las torres de canela.
¡Oh ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Apaga tus verdes luces
que viene la benemérita.
La ciudad, libre de miedo,
multiplicaba sus puertas.
Cuarenta guardias civiles
entran a saco por ellas.
Los relojes se pararon
y el coñac de las botellas
se disfrazó de noviembre
para no infundir sospechas.
Por las calles de penumbra,
huyen las gitanas viejas
con los caballos dormidos
y las orzas de monedas.
Por las calles empinadas
suben las capas siniestras,
dejando detrás, fugaces,
remolinos de tijeras.
¡Oh ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Dejadla lejos del mar
sin peines para sus crenchas.
¡Oh ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Que te busquen en mi frente.
Juego de luna y arena.
Rosa la de los Camborios,
gime sentada en su puerta
con sus dos pechos cortados
puestos en una bandeja.
Pero la Guardia Civil
avanza sembrando hogueras,
donde joven y desnuda
la imaginación se quema.
¡Oh ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Que te busquen en mi frente.
Juego de luna y arena.
¡Oh ciudad de los gitanos!
La Guardia Civil se aleja
por un túnel de silencio
mientras las llamas te cercan
#poema27 Vivir en los pronombres
Para vivir no quiero
islas, palacios, torres.
¡Qué alegría más alta:
vivir en los pronombres!
Quítate ya los trajes,
las señas, los retratos;
yo no te quiero así,
disfrazada de otra,
hija siempre de algo.
Te quiero pura, libre,
irreductible: tú.
Sé que cuando te llame
entre todas las gentes
del mundo,
sólo tú serás tú.
Y cuando me preguntes
quién es el que te llama,
el que te quiere suya,
enterraré los nombres,
los rótulos, la historia.
Iré rompiendo todo
lo que encima me echaron
desde antes de nacer.
Y vuelto ya al anónimo
eterno del desnudo,
de la piedra, del mundo,
te diré:
«Yo te quiero, soy yo».
(Pedro Salinas)
#poema27 Rafael Alberti cumple 112 años.
Las tierras, las
tierras, las tierras de España,
las grandes, las
solas, desiertas llanuras.
Galopa, caballo
cuatralbo,
jinete del pueblo,
al sol y a la luna.
¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en
el mar!
A corazón suenan,
resuenan, resuenan
las tierras de
España, en las herraduras.
Galopa, jinete del
pueblo,
caballo cuatralbo,
caballo de espuma.
¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en
el mar!
Nadie, nadie, nadie,
que enfrente no hay nadie;
que es nadie la
muerte si va en tu montura.
Galopa, caballo
cuatralbo,
jinete del pueblo,
que la tierra es
tuya.
¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en
el mar!
#poema27 La casada infiel
La casada infiel
Y que yo me la llevé
al río
creyendo que era
mozuela,
pero tenía marido.
Fue la noche de
Santiago
y casi por
compromiso.
Se apagaron los
faroles
y se encendieron los
grillos.
En las últimas
esquinas
toqué sus pechos
dormidos,
y se me abrieron de
pronto
como ramos de
jacintos.
El almidón de su
enagua
me sonaba en el oído,
como una pieza de
seda
rasgada por diez
cuchillos.
Sin luz de plata en
sus copas
los árboles han
crecido,
y un horizonte de
perros
ladra muy lejos del
río.
*
Pasadas las
zarzamoras,
los juncos y los
espinos,
bajo su mata de pelo
hice un hoyo sobre el
limo.
Yo me quité la
corbata.
Ella se quitó el
vestido.
Yo el cinturón con
revólver.
Ella sus cuatro
corpiños.
Ni nardos ni
caracolas
tienen el cutis tan
fino,
ni los cristales con
luna
relumbran con ese
brillo.
Sus muslos se me
escapaban
como peces
sorprendidos,
la mitad llenos de
lumbre,
la mitad llenos de
frío.
Aquella noche corrí
el mejor de los
caminos,
montado en potra de
nácar
sin bridas y sin
estribos.
No quiero decir, por
hombre,
las cosas que ella me
dijo.
La luz del
entendimiento
me hace ser muy
comedido.
Sucia de besos y
arena
yo me la llevé del
río.
Con el aire se batían
las espadas de los
lirios.
Me porté como quien
soy.
Como un gitano
legítimo.
Le regalé un
costurero
grande de raso
pajizo,
y no quise enamorarme
porque teniendo
marido
me dijo que era
mozuela
cuando la llevaba al
río.
(FEDERICO GARCÍA LORCA)
.... Muchos años más tarde, Jon Juaristi hizo una versión de este poema en su libro Diario de un poeta recién cansado (que, a su vez, es un homenaje al Diario de un poeta reciéncasado de Juan Ramón Jiménez)
La casada infiel
Un día de Aberri
Eguna
me puso en un
compromiso.
Después vivimos una
historia
de amor, maría y luna
llena
frente a la playa de
Zarauz
que habría matado de
envidia
a cualquier
arábigo-andaluz.
Yo me la llevé a la
playa
la noche de Aberri
Eguna,
pero tenía marido
y era de Herri
Batasuna.
Me porté como quien
soy,
como un euscaldún
legítimo,
y para olvidarla
pronto
le regalé un
prendedor
con un verso, una
icurriña, una pluma y una flor,
y un libro de Patri
Urkizu
forrado en raso
pajizo.
"Diario de un
poeta recién cansado" 1985
#poema27 "No es bueno quedarse en la orilla"
Hermoso es,
hermosamente humilde y confiante, vivificador y profundo,
sentirse bajo el sol,
entre los demás, impelido,
llevado, conducido,
mezclado, rumorosamente arrastrado.
No es bueno
quedarse en la orilla
como el malecón o
como el molusco que quiere calcáreamente imitar a la roca.
Sino que es puro y
sereno arrasarse en la dicha
de fluir y perderse,
encontrándose en el
movimiento con que el gran corazón de los hombres palpita extendido.
Como ese que vive ahí,
ignoro en qué piso,
y le he visto bajar
por unas escaleras
y adentrarse
valientemente entre la multitud y perderse.
La gran masa pasaba.
Pero era reconocible el diminuto corazón afluido.
Allí, ¿quién lo
reconocería? Allí con esperanza, con resolución o con fe, con temeroso denuedo,
con silenciosa
humildad, allí él también
transcurría.
Era una gran plaza
abierta, y había olor de existencia.
Un olor a gran sol
descubierto, a viento rizándolo,
un gran viento que
sobre las cabezas pasaba su mano,
su gran mano que
rozaba las frentes unidas y las reconfortaba.
Y era el serpear que
se movía
como un único ser, no
sé si desvalido, no sé si poderoso,
pero existente y
perceptible, pero cubridor de la tierra.
Allí cada uno puede
mirarse y puede alegrarse y puede reconocerse.
Cuando, en la tarde
caldeada, solo en tu gabinete,
con los ojos extraños
y la interrogación en la boca,
quisieras algo
preguntar a tu imagen,
no te busques en el
espejo,
en un extinto diálogo
en que no te oyes.
Baja, baja despacio y
búscate entre los otros.
Allí están todos, y
tú entre ellos.
Oh, desnúdate y
fúndete, y reconócete.
Entra despacio, como
el bañista que, temeroso, con mucho amor y recelo al agua,
introduce primero sus
pies en la espuma,
y siente el agua
subirle, y ya se atreve, y casi ya se decide.
Y ahora con el agua
en la cintura todavía no se confía.
Pero él extiende sus
brazos, abre al fin sus dos brazos y se entrega completo.
Y allí fuerte se
reconoce, y se crece y se lanza,
y avanza y levanta
espumas, y salta y confía,
y hiende y late en
las aguas vivas, y canta, y es joven.
Así, entra con pies
desnudos. Entra en el hervor, en la plaza.
Entra en el torrente
que te reclama y allí sé tú mismo.
¡Oh pequeño corazón
diminuto, corazón que quiere latir
para ser él también
el unánime corazón que le alcanza!
(Vicente Aleixandre)
#poema27 Juan Larrea
En el país de la risa
la ceniza precede al fuego
La nieve precede al
pájaro
Las lágrimas a sus
tronos
Lo que es esperanza
en un comienzo se hace huella en el camino
Lo que ocurre deja
los colores desunidos
Pero sujetos a una
especie de impostura oscura
Para perder la vida
no hay más que un motivo en el cielo
Las bocas huelen al
deseo de descubrir un hermoso crimen
Un café nunca está
lejos
Unidos por una misma
tendencia
Cuando el alba paga
las nubes con su vida
Unidos por el bajo
relieve de una voz venida a menos
Unidos como monedas
en el precio de una mujer desnuda
Los miembros de un
hombre no dejan allí nada que desear
Como eclipses
parciales
Como solos de arpa
Como tiros al aire
Como cerillas
#poema27 Dámaso Alonso
INSOMNIO
Madrid es una ciudad
de más de un millón de cadáveres (según las últimas estadísticas).
A veces en la noche
yo me revuelvo y me incorporo
en
este nicho en el que hace 45 años que me
pudro,
y paso largas horas
oyendo gemir al huracán, o ladrar los perros,
o fluir blandamente la luz de la luna.
Y paso largas horas
gimiendo como el huracán,
ladrando
como un perro enfurecido,
fluyendo
como la leche de la ubre caliente de una gran vaca amarilla.
Y paso largas horas
preguntándole a Dios,
preguntándole por qué se pudre
lentamente mi alma,
por qué se pudren más
de un millón de cadáveres en esta ciudad de Madrid,
por qué mil millones
de cadáveres se pudren lentamente en el mundo.
Dime, ¿qué huerto
quieres abonar con nuestra podredumbre?
¿Temes que se te
sequen los grandes rosales del día,
las tristes azucenas
letales de tus noches?
Dámaso Alonso,
Hijos de la ira, 1946
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







