miércoles, 2 de abril de 2025

BRETÓN ENTUSIASMADO


Mi problema con el libro de Luisgé Martín sobre José Bretón es que, cuando el autor le escribe a la cárcel para sugerirle la idea, el asesino de Ruth, de seis años, y José, de dos, responde: “Me entusiasma tu propósito”. Ese era un momento extraordinario para abandonar el libro si lo que se quería era hablar con Bretón y nada más que con Bretón. La mejor manera de entrevistar a un asesino es convencerlo; la peor, que el asesino, con la orden de no comunicarse por ningún medio con su víctima, estuviese esperando la entrevista como agua de mayo. No se puede hablar con un asesino que está más contento con la charla que tú, y sobre todo no se puede inferir de su entusiasmo cuatro razones peregrinas y obviar la que está a la vista de todos, que es la de continuar torturando a su exmujer desde prisión después de matar a sus dos hijos, cumpliendo aquello que anunció el comisario de Córdoba a Marlasca y Rendueles en el libro Territorio Negro: “Cuando nadie se acuerde ya de él, contará con todo detalle lo que hizo con los niños. Y lo hará, como siempre, para hacer daño a Ruth”. Algo diferente sería que, con la declaración de Bretón, el autor emprendiese un tour de force que abarcase todos los detalles, y todas las voces, del crimen (amén de lo sustancial: avisar a la víctima y que esta no se encuentre de golpe en los periódicos los detalles del asesinato de sus hijos contados, vaya por Dios, por su asesino, con frivolidades tales como que los mató “por impaciencia”). Por eso producen cierta irritación esas comparaciones con Capote, Lagioia o Carrère: Martín tuvo fácil lo que suele ser más difícil, contar con la confianza del asesino, y prefirió no aprovecharla. Dedicar tiempo y recursos para levantar una obra colosal, que la había. Y cumplir así el único propósito moral que un autor debe tener al recibir la primera carta de Bretón: que a Bretón, acabado el libro, no le entusiasme ya tanto la idea. Que su declaración fuese contrastada, confrontada y rebatida, y el relato armado con todos sus pliegues. De tal manera que el resultado no sea presentarlo como un monstruo, que eso le da igual, sino que ese monstruo no tenga acceso a su víctima a solas, empaquetado en las páginas de un libro, sino debidamente, escrupulosamente acompañado.
Manuel Jabois 26 MAR 2025


EL ODIO SIN DEBATE
Perdí pronto la esperanza de que el debate sobre el libro de Luisgé Martín siguiera siendo interesante. Nada más enriquecedor que oír un punto de vista que no se te había ocurrido, pero en España enseguida se disparan paranoias de derecha e izquierda, se alinean los bandos. Que si el autor escribía discursos para Sánchez y entonces, ya se sabe, qué catadura moral va a tener este hombre. Que si escribir ese libro, publicarlo, venderlo y hasta leerlo es ser cómplice de violencia vicaria. Es una especialidad ibérica, irse a los extremos para cerrar filas, llevarse el premio al empleado del mes y mirar mal a quien no te sigue.
Dudo de que quien dice que hay que boicotear a Anagrama y que no comprará en su vida uno de sus libros tenga algún libro de Anagrama en casa, es más, dudo de que tenga algún libro. No consigo imaginar a un lector que ame los libros deseando el cierre de una editorial. Aunque quizá ya hay lectores así, tal como va el mundo, y harán vídeos tirando libros a la basura. Estas multitudes indignadas henchidas de principios dan un poco de miedo. Así que sospecho que no tengo una opinión muy popular sobre el tema. Creo que solo hay una pregunta: ¿un libro, una obra literaria, puede prohibirse o no? En mi opinión, no, nunca, no hay peros, y luego cada uno es libre de tener la peor opinión posible, o denunciar, y que la justicia decida si hay delito y lo castigue si es el caso. Esto solía ser muy claro, pero con el lío que se ha montado tuve que llamar a amigos por si estaba loco y no pensaba lo que tenía que pensar. Que nos estemos planteando que quizá en algunos casos sí hay que censurar libros, llevarlos antes a un juez o un fiscal a que les den el visto bueno (sobre todo con algunos jueces y fiscales que hay en España), es para que salten las alarmas, y no saltan.
Es muy difícil hablar del caso concreto, por lo terrorífica que es la situación de la mujer que ha presentado la denuncia, y emotivamente cualquiera está de su parte, pero en abstracto significa que priman los sentimientos de una persona sobre los derechos de todos. Si cualquier libro que duela o moleste a una sola persona se puede prohibir, apaga y vámonos. Igual que la ofensa a los sentimientos religiosos pretende imponer a los demás lo que siente un individuo. Es así como entran en sintonía los exaltados de derecha e izquierda, aunque no coincidan en quién no tiene derecho a hablar.
Se dice en este caso que el autor tendría que haber actuado así o asá, pero creo que un artista hace lo que le da la gana, incluso transgrede la ley si le parece y acepta las consecuencias. Luego acertará o se equivocará, y esta vez parece claro en qué se ha equivocado, y se le juzga por su obra —severamente, en este caso—. Luego el tiempo dirá: era un miserable, o un loco, o tenía razón, o era un adelantado a su época. Incluso una condena judicial con el tiempo puede ser absurda. Hay mil ejemplos. Eso si no cae en el olvido, que es lo normal. En resumen, creo que al autor le tiene que dar igual lo que digan los expertos y los catedráticos; y la editorial, si cree en lo que hace, debería pasar de jueces y fiscales y publicar el libro, y asumir lo que venga. Temo que para la víctima la única manera de no sufrir más, si eso es posible, es que nadie publique nunca un libro sobre el tema ni entreviste al asesino, algo que no puede ser; pero a todos nos tranquilizará saber que se sigue publicando todo, hasta un libro que aún no sabemos si es bueno o malísimo, y que puede ser despreciable, o ajeno a las ideas o a la sensibilidad de uno, pero que nadie te obliga a leer.
ÍÑIGO DOMÍNGUEZ. 30/03/2025. EL PAÍS.






 

martes, 1 de abril de 2025

#ELPORNOESFAKE


“Me pones una felación y dos pares de tetas”, dice una menor al entrar en una panadería. “¿Las tetas las quieres grandes?”, responde la panadera desde el mostrador del local. En otro vídeo se muestra a un niño mirando vídeos pornográficos mientras su madre le sirve la cena con los ojos tapados por un pañuelo. “¿Qué miras?”, pregunta la progenitora. “Mira como le chupa”, responde el niño ante su insistencia. Las imágenes forman parte de uno de los siete vídeos cortos colgados en el canal de YouTube #ElPornoésFake y responden a una campaña para denunciar el acceso al porno de los menores, realizada por la comisión de prevención de violencia sexual del Alt Urgell. La comarca pirenaica, una de las menos pobladas de Cataluña, también ha encargado cuatro podcasts para concienciar sobre la facilidad con la que se accede a este tipo de vídeos y las graves consecuencias que la pornografía puede causar en la educación sexual de los menores. La campaña fue lanzada hace una semana y el vídeo más visto ya suma cerca de 3.000 visualizaciones en Youtube. 
Las imágenes de la campaña, realizadas por los alumnos de la escuela de teatro de La Seu d’Urgell y que han causado revuelo en las redes sociales por su estilo impactante responden a datos preocupantes: siete de cada 10 adolescentes consumen pornografía de forma regular en España, y el 53,8% de los jóvenes entre 12 y 15 años afirma haber visto pornografía por primera vez entre los 6 y 12 años, según datos de organizaciones expertas. La organización Save the Children explica en su último informe publicado sobre el tema, que “el peligro no es que vean pornografía, sino que su deseo sexual se esté construyendo sobre unos cimientos irreales, violentos y desiguales propios de la ficción. Muchos se inspiran en los contenidos pornográficos, algunos de ellos violentos y basados en relaciones de poder, para sus propias experiencias”. La ONG considera especialmente preocupante, que, cuando intentan imitar lo que ven, no siempre solicitan consentimiento previo a su pareja. El 12,2% de los chicos lo ha hecho sin el consentimiento explícito de la pareja y sin que a esta le haya parecido bien, frente al 6,3 % de las chicas. 
La técnica del área de igualdad del Consejo Comarcal del Alt Urgell, Olga Alonso, asegura que el primer acceso de los menores a la pornografía “suele estar vinculado con pantallas de publicidad que reciben mientras navegan por internet”. Alonso añade, además, que los adultos deben realizar un proceso de acompañamiento a los niños y jóvenes en el uso de las pantallas y abordar con ellos los temas que tienen que ver con la afectividad y sexualidad. El mismo día, el Consejo de Ministros aprobó en segunda vuelta el proyecto de ley de protección digital de los menores, que será tramitado ahora en el Congreso y en el Senado. El proyecto de ley dispone, entre otras medidas, la inclusión de controles parentales obligatorios para los dispositivos digitales con conexión a internet.
Actualmente, las páginas pornográficas no cuentan con sistemas que permitan verificar que el usuario sea mayor de edad para poder ver contenido sexual, pero el Gobierno presentó en julio, un sistema que permitiría asegurarse de que las páginas web pornográficas fuesen visitadas únicamente por adultos. Si entra en vigor, las páginas porno deberán pedir una confirmación de edad de cada usuario por medio de una cartera digital. Según un estudio realizado por el CIS en febrero del año pasado, un 93,9% de los españoles está a favor de restringir las páginas de pornografía a menores, pero la forma en la que se restringiría su acceso aún genera debate.


 

viernes, 28 de marzo de 2025

¡LA VIDA PUEDE SER MARAVILLOSA, SALINAS!




VIVIR EN LOS PRONOMBRES

Para vivir no quiero
islas, palacios, torres.
¡Qué alegría más alta:
vivir en los pronombres!

Quítate ya los trajes,
las señas, los retratos;
yo no te quiero así,
disfrazada de otra,
hija siempre de algo.
Te quiero pura, libre,
irreductible: tú.
Sé que cuando te llame
entre todas las gentes
del mundo,
sólo tú serás tú.
Y cuando me preguntes
quién es el que te llama,
el que te quiere suya,
enterraré los nombres,
los rótulos, la historia.
Iré rompiendo todo
lo que encima me echaron
desde antes de nacer.
Y vuelto ya al anónimo
eterno del desnudo,
de la piedra, del mundo,
te diré:
«Yo te quiero, soy yo».




"Tú vives siempre en tus actos", de La voz a ti debida

Tú vives siempre en tus actos.
Con la punta de tus dedos
pulsas el mundo, le arrancas
auroras, triunfos, colores,
alegrías: es tu música.
La vida es lo que tú tocas.

De tus ojos, sólo de ellos,
sale la luz que te guía
los pasos. Andas
por lo que ves. Nada más.

Y si una duda te hace
señas a diez mil kilómetros,
lo dejas todo, te arrojas
sobre proas, sobre alas,
estás ya allí; con los besos,
con los dientes la desgarras:
ya no es duda.
Tú nunca puedes dudar.

Porque has vuelto los misterios
del revés. Y tus enigmas,
lo que nunca entenderás,
son esas cosas tan claras:
la arena donde te tiendes,
la marcha de tu reloj
y el tierno cuerpo rosado
que te encuentras en tu espejo
cada día al despertar,
y es el tuyo. Los prodigios
que están descifrados ya.

Y nunca te equivocaste,
más que una vez, una noche
que te encaprichó una sombra
-la única que te ha gustado-.
Una sombra parecía.
Y la quisiste abrazar.
Y era yo.



- No rechaces los sueños por ser sueños

No rechaces los sueños por ser sueños.
Todos los sueños pueden
ser realidad, si el sueño no se acaba.
La realidad es un sueño. Si soñamos
que la piedra es la piedra, eso es la piedra.
Lo que corre en los ríos no es un agua,
es un soñar, el agua, cristalino.
La realidad disfraza
su propio sueño, y dice:
”Yo soy el sol, los cielos, el amor.”
Pero nunca se va, nunca se pasa,
si fingimos creer que es más que un sueño.
Y vivimos soñándola. Soñar
es el modo que el alma
tiene para que nunca se le escape
lo que se escaparía si dejamos
de soñar que es verdad lo que no existe.
Sólo muere
un amor que ha dejado de soñarse
hecho materia y que se busca en tierra.


.- Sin voz desnuda

Sin armas. Ni las dulces
sonrisas, ni las llamas
rápidas de la ira.
Sin armas. Ni las aguas
de la bondad sin fondo,
ni la perfidia, corvo pico.
Nada. Sin armas. Sola.

Ceñida en tu silencio.
«Sí» y «no», «mañana» y «cuando»,
quiebran agudas puntas
de inútiles saetas
en tu silencio liso
sin derrota ni gloria.
¡Cuidado!, que te mata
fría, invencible, eterna
eso, lo que te guarda,
eso, lo que te salva,
el filo del silencio que tú aguzas.


Fe mía
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.



En 1979 Katherine Whitmore pactó con Jorge Guillén hacer públicas las cartas que el poeta Pedro Salinas le había escrito durante la relación que ambos habían mantenido. A raíz de esa relación, Margarita Bonmatí, esposa de Pedro Salinas, había intentado suicidarse y ese hecho lastró para siempre a Katherine, cuya relación con el poeta no volvió a ser física y se quedó todo en un intercambio epistolar del que pudieron surgir muchos de los mejores poemas de amor que se escribieron en la Generación del 27. 

Al entregar las cartas a Jorge Guillén, Katherine Whitmore pidió que no se publicaran hasta que hubieran pasado veinte años, de esa manera se aseguraba que todos los protagonistas de la historia habrían muerto y así no aumentara ni se insistiera sobre el daño que ya había sufrido Margarita Bonmatí. 

Frente a los que ponen el ejemplo de Capote o Carrere para justificar la publicación de El odio, yo pongo la ética y la consideración de Katherine Whitmore poniéndose en el lugar de la víctima. E insisto en ese ejemplo para decir que, al menos por mi parte, no tengo ningún afán de censurar ni prohibir un libro, sino de publicarlo en el momento adecuado, que nunca puede ser el actual, cuando hay una víctima sobre la que se puede seguir infligiendo dolor y que viene a ser el único objetivo que tiene el asesino y que ve satisfecho con la publicación actual, insisto, del libro.
PACO RAMOS TORREJÓN 

 

jueves, 27 de marzo de 2025

MENSAJE PARA EL DÍA MUNDIAL DEL TEATRO



 MENSAJE PARA EL DÍA MUNDIAL DEL TEATRO 2025

«¿Puede el teatro escuchar la llamada de socorro que nuestros tiempos están enviando, en un mundo de ciudadanos empobrecidos, encerrados en celdas de realidad virtual, atrincherados en su asfixiante privacidad? ¿En un mundo de existencias robotizadas dentro de un sistema totalitario de control y represión que atraviesa todo el espectro de la vida?


¿Está el teatro preocupado por la destrucción ecológica, el calentamiento global, la pérdida masiva de biodiversidad, la contaminación de los océanos, el derretimiento de los casquetes polares, los incendios forestales cada vez más frecuentes y los fenómenos climáticos extremos?


¿Puede el teatro convertirse en una parte activa del ecosistema? El teatro lleva años observando el impacto humano sobre el planeta, pero le resulta difícil abordar este problema.


¿Está el teatro preocupado por la condición humana tal y como se está configurando en el siglo XXI, donde el ciudadano es manipulado por intereses políticos y económicos, redes mediáticas y empresas formadoras de opinión?


¿Dónde las redes sociales, tanto como las facilitan, son el gran pretexto para la comunicación, porque proporcionan la distancia segura necesaria frente al otro? Un sentido generalizado de miedo al otro, al diferente, al extranjero, domina nuestros pensamientos y nuestras acciones.


¿Puede el teatro funcionar como un taller para la convivencia de las diferencias sin tener en cuenta el trauma sangrante? El trauma sangrante nos invita a reconstruir el mito. Y, en palabras de Heiner Müller, “El mito es un agregado, una máquina a la que siempre se pueden conectar nuevas y diferentes máquinas. Transporta la energía hasta que la velocidad creciente explota el campo cultural”, y yo añadiría el campo de la barbarie.


¿Pueden los focos del teatro iluminar el trauma social y dejar de arrojar luz engañosamente sobre sí mismo? Preguntas que no permiten respuestas definitivas, porque el teatro existe y perdura gracias a las preguntas sin respuesta.


Preguntas que lanza Dionisio, pasando por su lugar de nacimiento, la orquesta del antiguo teatro, y continuando su silencioso viaje de refugiado a través de paisajes de guerra, hoy, en el Día Mundial del Teatro. Miremos a los ojos de Dionisio, el dios extático del teatro y el Mito que une el pasado, el presente y el futuro, el hijo de dos nacimientos, de Zeus y Sémele, proyector de identidades fluidas, femeninas y masculinas, airado y bondadoso, divino y animal, en el límite entre la locura y la razón, el orden y el caos, un acróbata en la frontera entre la vida y la muerte.

Dionisio plantea una pregunta ontológica fundamental: “¿De qué se trata todo esto?”, una pregunta que impulsa al creador hacia una investigación cada vez más profunda sobre la raíz del mito y las múltiples dimensiones del enigma humano.

Necesitamos nuevas formas narrativas orientadas a cultivar la memoria y dar forma a una nueva responsabilidad moral y política que surja de la dictadura multiforme de la Edad Media contemporánea».

THEODOROS TERZOPOULOS




1-Tipo de texto, género y subgénero.




2-Tema o idea principal.




3-Recursos literarios.





4-Busca información sobre el autor y redacta el comentario completo.




5-Explica qué es el teatro para ti con, al menos, un símil, una metáfora y una hipérbole o una paradoja.


miércoles, 5 de marzo de 2025

¿PREGUNTAS RETÓRICAS? ¿A mí? ¿Tiene usted idea de con quién está hablando?




¿Por qué habrá tantas mujeres pendientes del culebrón?
¿Por qué habrá tantos chavales que necesitan su ración?
¿Por qué habrá tanto dinero metido en el rock and roll?
¿Por qué habrá tanto madero y tan cabrón?

¿Por qué hay tantos africanos que se ahogan en el mar?
¿Por qué habrá tanto trabajo de guardia de seguridad?
¿Por qué siempre al millonario lo defiende el militar?
¿Por qué habrá tanto cacique en mi ciudad?

Y allá en las calles de aquí p'allá
to embolillao buscando un bar
dulce refugio pa llegar con los colegas a brindar
sin olvidar que estamos jartos d'aguantar.

¿Por qué habrá tanto recluta que no sabe dónde está?
¿Por qué habrá cotos de caza y tanto nino sin escolar?
¿Por qué los que menos tienen son los que más tienen que dar?
¿Por qué apenas hay ballenas en el mar?

Y allá en las calles de aquí p'allá
to embolillao buscando un bar
dulce refugio pa llegar con los colegas a brindar
sin olvidar que estamos jartos d'aguantar.




jueves, 13 de febrero de 2025

Kidd Shintaxysh



 



Si no tienes los 18, eso es cárcel (no-no-no)
Si no son mayores de edades, pa’ tu casa a ver Pocoyó (Pato)

Si se viene tu amiga, no hay problema: tiene hueco
Si ayer cumpliste los 18, tienes premio: toma huevo, ey






lunes, 10 de febrero de 2025

Verde que te quiero verde...






ANÁLISIS


¡¡MONTOYA, POR FAVOR!!


 

¡¡MONTOYA, POR FAVOR!!

La secuencia de La isla de las tentaciones en la que Montoya ve en directo cómo su novia Anita se mete en la cama —y no para dormir— con un tentador reincidente, es un fenómeno internacional. Sucede como les cuento: Montoya, acompañado por Sandra Barneda, es invitado a ver en directo algunas imágenes de su novia, y coincide con que ella está manteniendo relaciones sexuales con un cazadamas llamado Manuel. Montoya corre por la playa, con rayos y truenos de fondo, hasta llegar a la villa donde está teniendo lugar la infidelidad. La Barneda, con su estilismo de cariátide, grita: “¡Montoya, por favor!”. Montoya llega a la piscina gritando y Anita desmonta a Manuel para ir a insultar a su novio (no, yo tampoco lo entiendo), quien va a la playa a berrear “¿Por qué?”. Anita pregunta “¿Qué dice?” y tres personas, entre ellos Manuel, responden al mismo tiempo “Por qué”. La Jezabel catalana cambia de opinión y corre, entre lágrimas, al encuentro de su apaleado novio. Esta secuencia tiene un poderío dramático que ya quisieran muchas películas. Pero claro, los extranjeros no nos conocen demasiado, y la exaltación romántica unida a la vulgaridad se les hace exótica: esos somos nosotros.



El clip ha dado la vuelta al mundo y ha sido usado por cuentas de equipos de fútbol, baloncesto, Fórmula 1, por actores, influencers, y empresas de todo tipo y condición. Gente de todas partes ha pedido traducción y se les ha concedido. Semejantes vocablos y acentos solo puede entenderlos un hablante nativo. No puedes traducir ese “Zarta la gamba”. Les fascinaba sin entender lo que decían, y entendiéndolo, mucho más. Ha salido hasta en The Guardian. Montoya ya es una celebridad efímera, pero mundial. No tiene que ser plato de buen gusto que tu dolor se convierta en un meme, y sin embargo es difícil ignorar la comicidad de semejante momento.



Por estas cosas los realities funcionan; cuando creemos que ya no dan más de si, te sorprenden con algo tan profundamente humano como inexplicable en el contexto de la vida civilizada. Por otro lado, Penélope Cruz, Pedro Almodóvar, Julianne Moore y Tilda Swinton no comparecen en la gala de los Goya. Dicen que están malos. Sospechaba que era para no responder a nada relacionado con Karla Sofía Gascón. La realidad, seguro, es más cruel: saben que jamás podrán competir contra algo tan contundente como el grito de “¡Montoya, por favor!”.

Jimina Sabadú 10/02/2025 EL PAÍS

“¡Me has reventado por dentro!” y por qué siempre caemos para castigarnos después

La isla de las tentaciones es un programa que exhibe las miserias del amor romántico, un programa en el que todas las parejas que participan comparten la misma mirada sobre sus respectivas relaciones (siempre heterosexuales y monógamas) y sobre los celos, que son percibidos y elaborados de manera homogénea (todos los concursantes, en cada edición, reaccionan de formas parecidas: magia de casting, de montaje o de guion). Pero, más allá de lo que el programa muestra sobre la fragilidad de ciertos vínculos, cabe preguntarse qué necesidad tenía Montoya, presunto enamorado, de participar en un reto tan extravagante, de arriesgarse a que sucediera, precisamente, lo que sucedió.

En 2020, el filósofo Eudald Espluga publicó un artículo en El Salto Diario defendiendo que el programa no es un reality sobre el amor romántico, sino sobre realización personal: “Se dedica a explotar la ideología terapéutica sobre relaciones tóxicas y dependientes, bajo el prisma de la autosuperación y la racionalidad instrumental. En este sentido, se puede decir que es un hijo legítimo del capitalismo emocional”. La cosa ha ido a más y, en la edición actual, Sandra Barneda usa decenas de expresiones muy parecidas a las que llenan los manuales de superación y autoayuda, esos libros que últimamente contienen trazas de estoicismo: “Os lo dije desde el principio: esto no iba a ser fácil”, o “esta experiencia no tendría sentido sin mirar de frente a la tentación” son algunos de los mensajes que la presentadora lanza a los concursantes, que contestan con distintas variaciones de “me estoy poniendo a prueba”.

En otro momento del episodio, Montoya dice entre lágrimas: “Todo esto es inhumano”. Sin embargo, sea en forma de estrambótico reto individual dentro de un programa que sigue las narrativas del capitalismo emocional, o con cualquier otro formato, no hay nada más humano que inventarse pruebas innecesarias, que construir deseos y, a la vez, poner en marcha el complejo dispositivo que censura y castiga esos mismos deseos. De las más estrictas normas religiosas a los más exigentes desafíos deportivos, continuamente estamos sometiéndonos a exámenes más o menos arbitrarios que nos colocan al límite de nuestras fuerzas. Desde la manzana de Eva (que obviamente aparece en las cortinillas del programa) llevamos milenios escindidos entre el deseo y la culpa, preguntándonos por qué deseamos lo que nos hace daño (o viceversa) y por qué que levantamos estructuras sociales (y realities) para condenarlo.

Deseo, culpa y autosabotaje

Aunque el deseo y la culpa sean el motor oculto de casi todas las ficciones, parece que, durante los últimos años, se habla sobre ellos más explícitamente. Podría tratarse de una obsesión generacional: la serie Cardo, escrita y dirigida por Claudia Costafreda; Elige tu propia aventura, el último disco de Carolina Durante, o las novelas Matar el nervio, de Anna Pazos, y Animales pequeños, de Mercedes Duque, tienen en común que son obras creadas por autores nacidos en los noventa y que, además, exploran unos ciclos de deseo y culpa que dejan a los personajes extenuados, al borde de la autodestrucción. Por una vez, incluso Bad Bunny en el tema Debí tirar más fotos se muestra melancólico y arrepentido.

“Lo siento, pero he decidido / Joderme la vida, que es más divertido”, canta Diego Ibáñez, de Carolina Durante, en uno de los temas de su disco, y parece que por su boca también habla María, la protagonista de Cardo (en la que Ibáñez, por cierto, participa como actor). “El riesgo que asume María es un riesgo que está asociado a tapar, a escapar, es decir, no es un riesgo tan consciente: hay algo de no afrontar ciertas frustraciones, de no ser honesto con uno mismo, que te aboca a los riesgos de una manera impulsiva”, explica Costafreda. “El deseo tiene que ver con el riesgo, tanto en las cosas a las que nos empuja la sociedad, como ser ambicioso en el trabajo, como cuando nos ponemos en situaciones de consumo de alcohol, drogas… Esto último para mí es una anestesia para no asumir otro riesgo mayor: el de ser honesto con uno mismo, el de mirar a tus propios fantasmas”.

El deseo de llevar cada situación al límite (desde una relación romántica hasta una noche de fiesta) es el que empuja a asumir ciertos riesgos (como el de la destrucción de la pareja en la que desemboca cualquier temporada en La isla de las tentaciones), pero, ¿y si esos deseos son imposiciones sociales? “Existen deseos impuestos que nunca se satisfacen porque están creados por el mercado o la sociedad y son, desde el principio, imposibles de satisfacer”, responde Mercedes Duque que, además de novelista, es antropóloga.

Uno de los aspectos más perversos de La isla de las tentaciones (que funciona como una sociedad en miniatura) es que, después de haber alimentado el deseo de los concursantes hacia los tentadores, castiga —con el juicio del espectador y la mirada de la pareja— a quien lo realiza. No obstante, el programa no tendría interés si los concursantes no cayesen en las tentaciones y ellos mismos están convencidos de que su objetivo es el de acercarse y exponerse a los encantos, melenas y músculos de los tentadores y tentadoras tanto como sea posible, pero sin llegar a rozarlos. Otro ejemplo cotidiano de esa misma lógica condenada al fracaso es el autoengaño que permite a alguien asegurar que determinada noche no saldrá de bares cuando, a su alrededor, todo el mundo sabe que terminará volviendo a casa al amanecer. Así que, desde el sofá, es fácil opinar que los concursantes saben desde el principio lo que va a pasar y que, si realmente no quisieran que ocurriera, sencillamente no se habrían presentado al programa o, una vez dentro, no se dedicarían a “ponerse a prueba” una y otra vez.

Sin embargo, cuando Georges Bataille, uno de los filósofos franceses que más han profundizado en el deseo erótico, escribió en 1957 que “la transgresión no es la negación de lo prohibido, sino que lo supera y lo completa”, estaba pensando en procesos inconscientes. Quizá, cuando las parejas de La isla de las tentaciones establecen pactos y normas intuyen que esas leyes solo cobrarán verdadero sentido cuando sean quebrantadas (porque, si no, no habrían viajado hasta allí), pero, muy posiblemente, no sean conscientes de ello.

Lo que merece la pena y lo que no

Los deseos impuestos y nunca satisfechos generan ansiedad, y la ansiedad se retroalimenta y da lugar a esos bucles de autosabotaje de los que es tan difícil escapar: “Yo me he autosaboteado mucho, pero siempre lo he maquillado con la idea de vivir intensamente”, confirma Costafreda. “Lo que estoy aprendiendo es que es algo intergeneracional, dinámicas que se repiten porque estamos metidos todos en una especie de turbina. Adictos, por ejemplo, hay en todas las edades, eso es significativo. Cuando hicimos Cardo, muchos medios la calificaron de serie generacional, y lo es en el sentido de las costumbres que tienen los personajes: cómo hablan, dónde viven… pero también vinieron muchas personas de otras generaciones que decían haberse sentido muy identificadas: hay conductas que son comunes a todos”, señala la creadora.


Como sabemos que todo deseo (tanto los más naturales o espontáneos como los más dirigidos) termina teniendo consecuencias sociales, siempre acaba siendo sometido al filtro de la razón: “Cuando racionalizamos el deseo, empezamos a hacer otro tipo de cálculos y a plantearnos si merece la pena o no. Ahí es donde está el truco, en ese merece la pena. Quién nos dice qué es lo que merece la pena o qué debemos perder o arriesgar por algo que deseamos. Esas normas que se nos imponen son las que miden hasta dónde puede llegar nuestro deseo o hasta dónde nuestro deseo es real o ha sido impuesto”, continúa Duque.

En su ensayo Elogio del riesgo (Paradiso, 2021), la filósofa Anne Dufourmantelle escribe que el riesgo puede ser revolucionario. Frente a los partidarios del riesgo como herramienta empresarial o como actitud egoísta que puede lograr ventajas sobre los demás (ese capitalismo emocional ya mencionado que anima a “explorar tus límites”), la pensadora francesa defiende el riesgo que aparece como consecuencia de “esa cosa evanescente que llaman deseo” y que también puede ser deseo de justicia o de escapar de las normas sociales. Eso sí, tal y como advierte Duforumantelle, todo deseo cumplido, toda “vida singular”, tiene un precio: la culpa.


“La culpa atraviesa el deseo”, confirma Duque. “Y no lo hace de manera natural o innata. La culpa no está considerada un sentimiento primario, como lo son el enfado, la alegría o la tristeza. La culpa es algo que nos han enseñado y que también está directamente relacionado con nuestra cultura. Pienso en ese rezo que se aprende con siete años: por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. ¿Pero qué culpa va a tener una niña de siete años? Seguimos relacionando la culpa con el pecado. No es paradójico que la misma sociedad que construye los deseos a la vez los castiga; sino que es un sistema de control”.

Duque está convencida de que no existe ninguna contradicción en el hecho de que los mismos poderes que construyen determinados deseos sean además los encargados de castigar a quienes los cumplen, y La isla de las Tentaciones vuelve a ser un buen ejemplo: los concursantes son empujados (a nadie se le escapa para qué sirve tanta fiesta) al lugar (la infidelidad) en el que después se les reprochará estar durante las hogueras o en tertulias y comentarios en redes. En cualquier caso, se trata de una discusión infinita, uno de esos dilemas fundamentales que dieron lugar a buena parte de la mitología clásica y de la literatura universal y que siempre encuentran un canal en el que actualizarse. En esta ocasión, ha sido Montoya quien corre y grita porque su amada se ha dejado llevar por el deseo sexual, pero, mucho antes, él ya se dejó seducir por el deseo de vivir una aventura en Telecinco.

ENRIQUE REY. 12/02/25


1.1 Indique el tema y las ideas principales del texto. (1,5 p.) [4-5 líneas]

1.2.Redacte un texto argumentativo (introducción, argumentos/contraargumentos y conclusión) partiendo de la tesis o de las ideas relevantes del texto. (1,5 p.) [20-25 líneas]

2 Léxico. Explique el significado que tienen 2 palabras subrayadas. (0,5 puntoS)

3. Comentario lingüístico. (2 p.) [10-15 líneas]



El lado oscuro de La isla: el linchamiento de Anita y su grito desesperado

En toda historia siempre tiene que haber un malo. En La Bella Durmiente era Maléfica, en Blancanieves era la bruja y en cualquier clásico, esos con los que crecemos, nunca falla el lado oscuro. ¡Hasta la esencia de Star Wars es esa! En La isla de las tentaciones, también. El éxito de la octava edición gracias a Montoya tiene un lado bueno y otro malo. El primero, el triunfo de Montoya entre los espectadores y su conversión a un fenómeno mundial, hasta el punto de que Whoopi Goldberg habla de él o Ibai Llanos le invita a echar una carrera por la playa. El segundo, el lado oscuro, el que está viviendo Anita, su pareja en La isla de las tentaciones -dicen que siguen juntos, pero hasta que no acabe el programa todo es un misterio-.

Ella es la Maléfica de esta historia. Es la que ha hecho sufrir a Montoya, es la que le ha puesto los cuernos, es la que no muestra ningún tipo de sensibilidad ni con él ni con sus compañeras, es la que se cree la última Coca Cola del desierto, es, en resumen, la que cae mal. Cuando vas a La isla de las tentaciones sabes que te arriesgas a convertirte, primero, en un meme, pero también en el foco de las críticas. Con eso cuentan y eso se les explica. Sin embargo, nadie está preparado para lo que está ocurriendo en esta edición de La isla de las tentaciones.

Sus redes sociales se han convertido en un hervidero de insultos, menosprecios, incluso amenazas. Una situación que Anita no ha podido aguantar más y ha denunciado públicamente. Mensajes como "ojalá te mueras, tendrías que suicidarte y le harías un favor al mundo, no vales nada"; "eres lo más ruin de la historia"; "te mereces todo lo que te está pasando. Llora, llora más" son el ejemplo de que cuando algo que es puro entretenimiento deja de serlo para convertirse en un infierno. Sí, Anita le ha sido infiel a Montoya, ¿pero de verdad se puede llegar a odiar a alguien tanto como para enviarle mensajes como éste?

"A diario recibo mensajes así. Desear la muerte constantemente son palabras mayores que dicen más de vosotros que de mí. Después sois los primeros que miráis por la salud mental de las personas", ha denunciado Anita Williams en sus redes sociales. Anita no ha querido dejar pasar la oportunidad de contestar a este tipo de mensajes que se repiten en cada publicación de la participante de La isla de las tentaciones, pero también algunas de sus compañeras con las que compartió el reality. Es el caso de Alba, que abandonó La isla de las tentaciones a los dos días de programa: "Sobre este tipo de comentarios deciros que todos somos personas que pasamos duelos diferentes, que no es una situación fácil y que duele mucho,sobre todo a mí que soy una persona muy empática, tener que leer este tipo de comentarios y cosas mucho más heavy que no puedo poner por aquí hacia mi compañera. Nadie en la vida se merece el nivel de odio que se está llegando a generar".

De hecho, aunque los mensajes que recibe son terribles, también hay algunos que ponen de manifiesto que una cosa es criticar la actitud de una persona en un programa de televisión y otra muy distinta machacarla y desearla la muerte. Es el caso de la cantante Nerea Arroyo, que en una de las publicaciones de Anita en la que ésta habla de lo que es su hijo para ella, ante los brutales comentarios recibidos no dudó en decir "basta": "Que sepáis que estáis machacando psicológicamente a una persona. No os enteráis que que sea un perfil público no os da permiso a hundirle. Que se hunda recae en la responsabilidad de cada uno de vosotros. Y no estoy a favor de nada ni de nadie, ni siquiera de este tipo de programas pero por favor, es una persona, recibe mucho odio y debe sentirte fatal. No des odio si no te gustaría recibirlo. Más empatía".

ESTHER MUCIENTES. 13/02/2025. EL MUNDO

lunes, 3 de febrero de 2025

LAS NOVELAS DE 1902: la realidad ya no existe y el arte no debe ser nunca natural.


LAS NOVELAS DE 1902

Las novelas de 1902: crisis y renaudación Fernando Larraz

Annus mirabilis de la literatura española y presentación de la nueva generación de jóvenes narradores, 1902 puede considerarse el año cero del siglo xx literario en España. Entre febrero y mayo de ese año se publican Sonata de otoño, Camino de perfección, Amor y pedagogía y La voluntad. El conjunto supone una refutación de los principios de la estética naturalista bien armada de juvenil atrevimiento literario. Son sus autores, respectivamente, Ramón María del Valle-Inclán —35 años—, Pío Baroja —29 años—, Miguel de Unamuno —37 años— y José Martínez Ruiz —29 años—, todos ellos venidos a Madrid desde la periferia. La publicación de esas novelas coincide con otros acontecimientos que dotan de simbolismo a la fecha; sobre todo, la muerte de Émile Zola, emblema y máximo defensor del naturalismo, que, en España, no tantos años antes, era la «cuestión palpitante» y que para estos autores representa lo caduco, tanto por su credo estético como por la ideología positivista que lo sustenta.

Las cuatro novelas y sus respectivos protagonistas son muy diferentes entre sí, pero sus itinerarios desembocan en los mismos tres postulados con los que cavan una profunda sima respecto al pensamiento literario decimonónico: antirrealismo, antimaterialismo y antirracionalismo.

Es muy palpable en estos jóvenes escritores el deseo compartido de hacer algo nuevo, de crear nuevos lenguajes literarios: de ser modernos en literatura, de la misma manera que en política y sociología se estaban abriendo nuevos diseños del país, no necesariamente solidarios de los que van a colegirse a partir de las experiencias de estos personajes.  De hecho, en el ensayo se experimenta análoga renovación generacional desde el afuera regeneracionista emparentado con el realismo y con Joaquín Costa —1902 es el año de publicación de Oligarquía y caciquismo— hacia un adentro ideal que se ve en otros dos importantes ensayos de 1902: Psicología del pueblo español, de Rafael Altamira, y, sobre todo, En torno al casticismo, de Miguel de Unamuno, que había ido apareciendo en artículos en los años previos.


Los mismos títulos de las novelas son muy elocuentes de este cambio.

Camino de perfección, con sus palmarias resonancias teresianas, evoca un itinerario espiritual;

La voluntad designa la facultad prerracional que impera en un mundo de dolor y sinsentido;

Amor y pedagogía enfrenta irónicamente la idea abstracta por excelencia —inexistente desde el empirismo naturalista— y una de las ciencias predilectas del positivismo, satirizada en su frío irracionalismo.

No debe pasar desapercibido que los tres títulos hacen referencia a una afección de la voluntad, tema ubicuo en estos tiempos de lecturas de Schopenhauer y de Nietzsche.

En cuanto a Sonata de otoño, el profundo lirismo que emana el título y su connotación musical lo acercan a la poesía simbolista posromántica y lo alejan del prosaísmo realista.

Germán Gullón apuntó, en referencia a estas novelas, que «el proyecto moderno de novelar comienza cuando los escritores renuncian a reflejar en sus obras las correspondencias entre el mundo y las cosas en el texto». Un barroco cuestionamiento —si no negación— de los datos que sobre la realidad externa revelan los sentidos es, en efecto, la seña de identidad fundamental de esta generación.

Se desvanece la confianza en el método científico de la novela experimental propugnada por Zola y, hasta cierto punto, por los grandes maestros de la novela española de finales del XIX, basado principalmente en la observación metódica de las relaciones sociales y las conductas de los sujetos. Contra la sobrecarga de fe empírica se revuelve el escepticismo de estos personajes, que llega al extremo de repulsa casi física. Las siguientes palabras de Fernando Ossorio, personaje de Camino de perfección, podrían ser lema para estas cuatro novelas: «Lo natural es sencillamente estúpido. El arte no debe ser nunca natural».

Javi Poves, el terraplanismo y las risas


VERÁS QUÉ RISA CUANDO EL TERRAPLANISTA JAVI POVES SEA DIPUTADO…

Hace no tantos años —aunque, al ritmo que llevamos, parece que fue antes de Franco—, lo de un futbolista paseándose por las televisiones para predicar que la Tierra es plana me habría parecido tierno. Incluso me habría puesto de su lado, pues por mucho que le pagasen y por mucha fama que acumulara, no dejaría de ser una víctima más del abuso y el maltrato televisivo, como todos los bufones. Pobre chaval, pensaría, no os cebéis con él, que bastante tiene con lo suyo. Ya está, ya ha soltado su tontería, ya nos hemos reído un rato, dejad que se vaya a su casa y riámonos ahora de otro. Traed a Nacho Cano para debatir sobre imperialismo, por ejemplo.

Hoy ya no me hace gracia ni puedo verlo como un entretenimiento inofensivo. Puede que Javi Poves —protagonista de varios programas esta semana, después de la entrevista viral que le hizo Juanma Castaño en la Cope en la que defendió la planitud terráquea— sea un pobre hombre terraplanista, pero, visto lo visto, a lo mejor lo tenemos mañana de diputado o de presidente del Gobierno. De terraplanistas está la Casa Blanca llena, y son capaces de aplanar el planeta a martillazos para darse la razón a sí mismos. En ello andan.

Dar minutos en la tele a personajes como Poves ha dejado de ser un simple ejercicio de crueldad en clave menor, apenas una travesurilla, para devenir un acto de complicidad con las fuerzas tenebrosas que pronto dejarán la democracia hecha unas ruinas. Por esas rendijas se nos cuela una fetidez que se pega a los sillones y las moquetas de las instituciones. Lo sabemos bien, tenemos experiencia sobrada: de los ovnis a las manifestaciones de ultraderecha solo median cuatro tiktoqueros como Poves o media temporada de Horizonte.

Riámonos de Poves. Pongamos a Gonzalo Miró y a Xavier Sardá a llamarle loco de las coles. Seguro que funciona en los índices de audiencia y todo el mundo pasa un buen rato. A ver si seguimos la juerga cuando Poves, en lugar de dirigir un equipo de fútbol de ínfima división, maneje un canal o junte a unos cuantos millones de seguidores en una red social. Qué risa nos dará cuando se haga un Alvise y funde el Partido Terraplanista. Qué divertido, cuando ya no salga en los programas deportivos y en Espejo Público y protagonice las crónicas parlamentarias de las sesiones de control al Gobierno. Se nos va a quedar el cuerpo plano de carcajadas.

SERGIO DEL MOLINO. 02/02/2025

1.1 Indique el tema y las ideas principales del texto. (1,5 p.) [4-5 líneas]

1.2.Redacte un texto argumentativo (introducción, argumentos/contraargumentos y conclusión) partiendo de la tesis o de las ideas relevantes del texto. (1,5 p.) [20-25 líneas]

2 Léxico. Explique el significado que tienen 2 palabras subrayadas. (0,5 puntos)

3. Comentario lingüístico. (2 p.) [10-15 líneas]

3.1.Indique y justifique las funciones del lenguaje predominantes en el texto.

3.2.Indique y ejemplifique los elementos de cohesión léxico-semántica presentes.




martes, 28 de enero de 2025

¡NERUDAAA!


POEMA 15
ME gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.


Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.


Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.


PUEDO escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos
árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis
brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.


Pablo Neruda es uno de los poetas más famosos de la Historia, especialmente en castellano (a la altura de Federico García Lorca, con quien mantuvo una relación de amistad en España.
El éxito de 20 poemas de amor y una canción desesperada es brutal y mundial, hasta el punto de que millones de personas se saben varios de sus versos de memoria y que el nombre de "Neruda" se usa como sinónimo de "poeta":


Por supuesto, Pablo Neruda es un autor parodiable, tanto por su estilo exacerbado, como por su romanticismo desfasado o por su concepto de la hombría mal entendida (de la que tenemos numerosos ejemplos en su libro de memorias, CONFIESO QUE HE VIVIDO, tanto en su paternalismo hacia Lorca como al confesar una violación):

Muy posiblemente, Neruda ni siquiera era una buena persona, como demuestra lo que hizo con su hija:




Su fama llega al punto de que se han hecho varias películas sobre su figura, no ya en Chile, su país natal, sino incluso en Hollywood, como la exitosa y premiadísima El cartero y Pablo Neruda que adapta una novela de Antonio Skármeta:



Y en esta su concepción de metáforas:


Pero, de nuevo, es tan famoso que sus poemas se han usado en películas sobre otros temas, como en esta escena de PATCH ADAMS:

También ha sido citado por otros artistas, como Extremoduro:


Se trata de uno de sus poemas más célebres, "Walking around", incluido en su monumental RESIDENCIA EN LA TIERRA, posiblemente uno de sus mejores poemarios. Y que resulta tan conocido que se encuentran tantos vídeos en castellano como en la traducción al inglés:



SI TÚ ME OLVIDAS

QUIERO que sepas
una cosa.

Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.

Ahora bien,
si poco a poco dejas de quererme
dejaré de quererte poco a poco.

Si de pronto
me olvidas
no me busques,
que ya te habré olvidado.

Si consideras largo y loco
el viento de banderas
que pasa por mi vida
y te decides
a dejarme a la orilla
del corazón en que tengo raíces,
piensa
que en ese día,
a esa hora
levantaré los brazos
y saldrán mis raíces
a buscar otra tierra.

Pero
si cada día,
cada hora
sientes que a mí estás destinada
con dulzura implacable.
Si cada día sube
una flor a tus labios a buscarme,
ay amor mío, ay mía,
en mí todo ese fuego se repite,
en mí nada se apaga ni se olvida,
mi amor se nutre de tu amor, amada,
y mientras vivas estará en tus brazos
sin salir de los míos.




PEQUEÑA AMÉRICA

CUANDO miro la forma
de América en el mapa,
amor, a ti te veo:
las alturas del cobre en tu cabeza,
tus pechos, trigo y nieve,
tu cintura delgada,
veloces ríos que palpitan, dulces
colinas y praderas
y en el frío del sur tus pies terminan
su geografía de oro duplicado.

Amor, cuando te toco
no sólo han recorrido
mis manos tu delicia,
sino ramas y tierra, frutas y agua,
la primavera que amo,
la luna del desierto, el pecho
de la paloma salvaje,
la suavidad de las piedras gastadas
por las aguas del mar o de los ríos
y la espesura roja
del matorral en donde
la sed y el hambre acechan.
Y así mi patria extensa me recibe,
pequeña América, en tu cuerpo.

Aún más, cuando te veo recostada
veo en tu piel, en tu color de avena,
la nacionalidad de mi cariño.
Porque desde tus hombros
el cortador de caña
de Cuba abrasadora
me mira, lleno de sudor oscuro,
y desde tu garganta
pescadores que tiemblan
en las húmedas casas de la orilla
me cantan su secreto.
Y así a lo largo de tu cuerpo,
pequeña América adorada,
las tierras y los pueblos
interrumpen mis besos
y tu belleza entonces
no sólo enciende el fuego
que arde sin consumirse entre nosotros,
sino que con tu amor me está llamando
y a través de tu vida
me está dando la vida que me falta
y al sabor de tu amor se agrega el barro,
el beso de la tierra que me aguarda.